U no de los conceptos que ha suscitado mayor controversia en el ámbito de la teología islámica es el de la doctrina de la abrogación (naskh), que se define como la premisa que establece que ciertas revelaciones coránicas superan o anulan a revelaciones anteriores. Esta doctrina se vincula frecuentemente con pasajes específicos, tales como la sura 2:106.
“No abrogamos una aleya ni hacemos que sea olvidada sin traer otra mejor o semejante. ¿Acaso no sabes que Alá es omnipotente?”
El influyente comentarista musulmán Ibn Kathir escribió sobre la sura 2:106 que “Alá sustituye un mandato por otro que es más beneficioso para Sus siervos”, defendiendo así la idea de una revelación progresiva dentro del islam. Otro texto frecuentemente citado es la sura 16:101:
“Cuando sustituimos una aleya por otra —y Alá sabe bien lo que revela— dicen: ‘Eres solo un inventor’. Pero la mayoría de ellos no saben.”
De acuerdo con la interpretación convencional del islam, estos versículos establecen que ciertos preceptos transmitidos inicialmente a Mahoma fueron sustituidos posteriormente de acuerdo con las fluctuaciones en las circunstancias.
En su artículo «El problema de la abrogación en el Corán», Farooq Ibrahim presenta una argumentación que aborda las implicaciones teológicas de este concepto. En el contexto del análisis coránico, se plantea la interrogante acerca de la necesidad de modificar o anular ciertos mandamientos, dado que el Corán es considerado la palabra eterna y perfecta de Dios. Para el autor de este estudio, esta doctrina llegó a convertirse en una de las principales dificultades intelectuales dentro del islam.
Uno de los ejemplos más discutidos tiene que ver con la salvación y la exclusividad religiosa. La sura 2:62 parece presentar una visión inclusiva:
“Ciertamente, los creyentes, los judíos, los cristianos y los sabeos, quienes crean en Alá y en el Último Día y obren rectamente, tendrán su recompensa junto a su Señor. No tendrán nada que temer ni estarán tristes.”
Sin embargo, la sura 3:85 declara:
“Quien desee una religión diferente del islam, no le será aceptada, y en la otra vida será de los perdedores.”
Diversos académicos musulmanes clásicos interpretaron que el segundo versículo reemplazaba al primero, aunque numerosos intérpretes modernos rechazan esta conclusión y sostienen que ambos textos pueden armonizarse.
La abrogación, por su parte, se vincula con modificaciones en el marco legal islámico. Un ejemplo paradigmático de esta dinámica es el consumo de alcohol. En los versículos iniciales se estipulaba la prohibición de aproximarse a la oración en estado de embriaguez.
“¡Oh creyentes! No os acerquéis a la oración estando ebrios hasta que sepáis lo que decís...” (sura 4:43)
Más adelante aparece una prohibición mucho más fuerte:
“¡Oh creyentes! El vino, el juego de azar, las piedras erectas y las flechas adivinatorias son abominación y obra de Satanás. ¡Apartaos de ello para que podáis prosperar!” (sura 5:90)
Los musulmanes del pasado entendieron esto como una revelación progresiva que condujo gradualmente a una prohibición total.
La doctrina también influye en la interpretación de los pasajes relacionados con la guerra. Algunos eruditos sostuvieron históricamente que versículos posteriores de carácter militar reemplazaron textos anteriores más pacíficos. Por ejemplo, la sura 2:256 afirma:
“No cabe coacción en religión.”
Pero la sura 9:5 declara:
“Y cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los idólatras dondequiera que los encontréis; capturadlos, sitiadlos y tendedles toda clase de emboscadas.”
Este asunto continúa siendo muy controvertido entre los musulmanes actuales. Muchos insisten en que estos versículos deben entenderse dentro de su contexto histórico y no mediante una aplicación amplia de la doctrina de la abrogación.
El debate sobre el naskh sigue siendo fundamental para la teología islámica y la interpretación del Corán. Para algunos musulmanes, refleja la sabiduría de Dios al revelar sus mandamientos progresivamente a lo largo del tiempo. Para los críticos, sin embargo, plantea serias preguntas sobre la consistencia de la revelación y la afirmación de que el Corán es una escritura perfecta e inmutable.
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