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Torturado por su fe — Richard Wurmbrand

El ministro Richard Wurmbrand y su esposa
Sabina y Richard Wurmbrand

El Pastor Richard Wurmbrand fue autor de más de veinte libros cristianos, traducidos a casi setenta idiomas. El más conocido, “Torturado por Cristo”, testifica sobre sus 14 años de detención en prisiones comunistas, su liberación y el comienzo de la misión para ayudar a los cristianos perseguidos.

Richard, nacido el 24 de marzo de 1909, fue el menor de 4 hermanos de una familia judía que vivía en Bucarest, la capital de Rumanía. Su padre fue dentista, y por causa de su profesión debieron mudarse a Estambul, Turquía. Después de la muerte de su padre por una epidemia de gripe en 1919, el resto de la familia volvió a Rumania. Richard fue un talentoso intelectual que llegó a dominar 9 idiomas. Tuvo una juventud tormentosa. Estuvo implicado activamente en políticas izquierdistas. Trabajó como leñador cuando se casó con Sabina, en 1936. Ese mismo año, esta pareja judía conoció durante unas vacaciones en las montañas de Rumanía a un carpintero alemán, quien puso una Biblia en sus manos. No teniendo ninguna educación, este carpintero creyente logró incentivar a estos dos jóvenes judíos intelectuales a tomarse el tiempo para leer, al menos, uno de los Evangelios; un resumen de la biografía de uno de los judíos más famosos: Jesucristo. Pronto Sabina y Richard conocieron a otros cristianos judíos, se convirtieron y fueron bautizados.

La nueva y peligrosa vida en Cristo

Richard y Sabina asistieron a la iglesia de la Misión Anglicana a los judíos en Bucarest. Eventualmente, estudiando por su cuenta, Richard, un carismático orador, fue primero ordenado como ministro Anglicano y después como ministro Luterano. Su único hijo, Michael, nació en 1939. Debido a la declaración de guerra de Rumanía en contra de Inglaterra, muchos ministros Anglicanos tuvieron que salir de Rumanía.

El Pastor Richard Wurmbrand y su esposa Sabina, sin pensar en familia o posesiones, continuaron sin temor su trabajo misionero cristiano. Rescataron a numerosos judíos fuera de los «ghettos», predicaron diariamente en muchos refugios antibombas y terminaron arrestados varias veces por sus actividades cristianas clandestinas durante la guerra. Por lo menos una vez estuvieron a punto de ser sentenciados y ejecutados por un tribunal militar de Rumanía, el cual no podía entender cómo dos judíos cristianos y otros cristianos, llevaban a cabo actividades clandestinas mientras Rumanía estaba en guerra. Los Wurmbrand, amados y respetados por muchos cristianos de Rumanía, escaparon de esta ejecución solo por la misericordia de Dios y mediante la intervención del jefe editor del principal periódico de ese tiempo.

Los padres de Sabina, dos hermanas y un hermano, perecieron durante la época del nazismo. En aquel tiempo también murió (a mano de los rumanos nazis) Isaac Feinstein, un influyente misionero cristiano para los judíos rumanos, y quien fuera, junto con el carpintero mencionado, el principal instrumento en la conversión de los Wurmbrand. Su vida durante ese período fue descrito en el libro «Cristo en el camino Judío» (aun no traducido al español), escrito por Richard Wurmbrand.

Durante el corto período después del final de la Segunda guerra Mundial (de 1945 a 1947), cuando Rumanía se transformó en un estado comunista, el Pastor Wurmbrand imprimió y organizó la distribución de un millón de Evangelios en ruso para las tropas soviéticas que ocuparon Rumanía. Los Wurmbrand pastoreaban una Iglesia de mil miembros, en su mayoría judíos convertidos.

Secuestrado por el Evangelio

Wurmbrand en prisión
En Febrero de 1948, Richard, aún bajo la protección diplomática de Suecia, fue secuestrado en plena vía pública y llevado a una prisión secreta del sistema comunista. Durante los preparativos para el juicio fue detenido por casi 3 años bajo un nombre falso en una celda solitaria y sometido a torturas, con el fin de hacerle confesar crímenes imaginarios.

Richard permaneció durante catorce años en prisiones comunistas; fueron dos períodos: 1948-1956 y 1959-1964. Su esposa Sabina también fue llevada a un campo concentración por tres años. En 1964, mediante el pago de 10,000 dólares, donados por cristianos de Noruega, Richard, su esposa y su hijo pudieron salir de la Rumanía comunista. En sus libros “Torturado por Cristo”, “La Esposa del Pastor” y “En el Subterráneo de Dios” (todavía no traducido), describen en detalle su vida bajo la persecución comunista.

La vida en libertad

Los Wurmbrand llegaron en Diciembre de 1965 a Oslo, Noruega. Sin entender el idioma, visitaron el primer domingo la Iglesia Luterana Americana. Impresionados por la libertad de culto, lloraron durante toda la reunión. Myrus Knutson, el pastor de la iglesia, movido por una profunda compasión, abrió su casa generosamente a la familia refugiada; en tanto hizo conexiones para que se difundiera el testimonio veraz de estos refugiados con sus historias de sufrimiento y tortura. Sus contactos respondieron; y así Richard Wurmbrand fue invitado a hablar en una de las reuniones más grandes de Oslo.

La reunión estuvo abierta a preguntas. Preguntaron, por ejemplo, si el Oeste debía o no tratar de coexistir con el comunismo. Ante esta pregunta Wurmbrand, siempre sincero en su comportamiento, lentamente se alejó del podio, arrebató la billetera de un oficial del ejercito allí presente, y dijo: “Tome su dinero, su dinero está ahora en mi bolsillo. ¡Vamos a coexistir!” Explicó que, por supuesto, el comunismo quiere coexistir hasta que haya ocupado la mitad del mundo. El cáncer es otro problema, pero nadie ha decidido coexistir con el cáncer; de la misma manera acomodarse con el comunismo no es posible. A cada ladrón le gustaría coexistir con la policía, pero esto es inaceptable.

El coronel Sturdy se levantó de su lugar y dijo: “Caballeros, vamos a enviar a este hombre a América para que arrebate las billeteras de todos los izquierdistas y abran sus ojos”. Allí mismo se levantó una ofrenda y se organizó para los Wurmbrand un itinerario de un mes para hablar en el este de los Estados Unidos. Llegaron a Nueva York, pero inmediatamente hicieron las reservas para regresar, por falta de éxito. A todo esto, antes del vuelo de regreso, fueron a Filadelfia para visitar al único amigo que conocían, un ministro judío cristiano.

Los Wurmbrand en los Estados Unidos

Este ministro también desanimó a Wurmbrand expresándole que no se quedara en los Estados Unidos, porque, según él, era demasiado viejo y débil para pastorear una Iglesia. De todos modos, le pidió a este amigo que le mostrase algo de Filadelfia. Recorriendo la ciudad, vieron en cierto lugar pasar  una gran demostración de manifestantes en contra de la guerra de Vietnam y se detuvieron a escuchar por curiosidad. ¡Aquí vemos la mano providencial de Dios! Inmediatamente Richard fue directo al micrófono y tomándolo dijo: “Ustedes no saben nada del comunismo, yo soy un Doctor en comunismo. Deberían estar del lado de las víctimas del comunismo en lugar de defender sus torturas”.
“¿Cómo puedes ser un doctor en comunismo?” fue la respuesta sarcástica. Aquí están mis credenciales, respondió Wurmbrand, quitándose su camisa y mostrando las cicatrices de las profundas torturas en su torso. La policía alejó a Wurmbrand solicitándole que se vistiera. Esto fue suficiente para que los periódicos tomaran fotos dramáticas e hicieran entrevistas. Al día siguiente, en las primeras planas de casi todos los periódicos de los Estados Unidos, estaban los artículos y las fotos del ministro mostrando sus cicatrices. Así, Richard Wurmbrand tuvo que posponer su regreso por seis semanas.

Muy pronto tuvo que volver por tres meses más para seguir testificando. En Mayo de 1966 testificó ante el Subcomité Interno de Seguridad del Senado de los Estados Unidos. Su testimonio se hizo más popular en los siguientes tres años. Junto con su familia emigró a los Estados Unidos en noviembre de 1966. Una vez allí, la familia Wurmbrand comenzó el ministerio “Misiones Cristianas para el Mundo Comunista”, hoy conocido bajo el nombre “La Voz de los Mártires”.

Esta misión ha llegado a convertirse en una organización mundial con el objetivo principal de ayudar a los cristianos perseguidos por los regímenes comunistas  —y ahora también por los regímenes islámicos— evangelizar a los izquierdistas y enemigos de Jesucristo y darles el mensaje más importante, el Evangelio de Jesucristo. Después de la “caída” del comunismo en la Unión Soviética y la apertura de los países comunistas de Europa Oriental, la misión intensificó su trabajo en los países árabes y en todos aquellos lugares de hostigamiento y opresión a los cristianos por causa de su fe. Las actividades de esta misión y las giras de los Wurmbrand, quienes predicaron en muchos países, provocaron un gran impacto.

Richard Wurmbrand y SabinaEl mensaje de Wurmbrand siempre fue: “Odiemos los sistemas del diablo, pero amemos a los perseguidores y tratemos de ganarlos para Cristo”. De un profundo y agudo pensamiento, con una cálida personalidad, siempre daba gusto escucharlo. Su tema principal: el sufrimiento de la iglesia perseguida y un llamado a los cristianos de Occidente de ayudar a los hermanos perseguidos.

Líderes cristianos alrededor del mundo lo han llamado un mártir viviente y “el Pablo de la cortina de hierro”. Los Wurmbrand hablaron en la mayoría de los países del mundo libre, y estuvieron en muchos programas de televisión. Por ejemplo, en una ocasión, el ministro estuvo una sorprendente hora y media dialogando ante las cámaras con la famosa atea Madelaine Murray, a quien dejó literalmente muda. Wurmbrand, quien no estaba invitado a esta entrevista, pidió la palabra: “He viajado a través del mundo y visto muchas obras caritativas como hospitales cristianos, orfanatos judíos, y hasta casas budistas para enfermos. ¿Podría usted darme un ejemplo de algún establecimiento caritativo ateo? La señorita Murray hizo silencio por varios minutos, en tanto el moderador invitó al pastor Wurmbrand a formar parte del debate. Desafortunadamente, Murray no estuvo de acuerdo con la publicación del video de esta entrevista.

Se desconocen muchas de sus obras teológicas escritas antes de estar en prisión bajo el comunismo. Han sido traducidas y esperan ser publicadas. Pocos de sus sermones aparecieron en “Mensajes en confinamiento solitario”. Los Wurmbrand viajaron y predicaron sin parar, aún con más de 85 años de edad. En los últimos cinco años de su vida, el pastor Wurmbrand fue confinado a su cama por una severa neuropatía, consecuencia de los terribles tres años de confinamiento en solitario, donde fue obligado a pasar interminables horas de pie. Richard Wurmbrand falleció en Torrance, California, el 17 de Febrero de 2001 de un paro respiratorio. Su esposa Sabina falleció el 11 de Agosto de 2000. Su hijo, Michael, aún vive.

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