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		<title>Irán en la Biblia: la profecía de Elam (1)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Bill Salus]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 02 Mar 2026 13:33:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Biblia]]></category>
		<category><![CDATA[Irán]]></category>
		<category><![CDATA[Israel]]></category>
		<category><![CDATA[profecía]]></category>
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					<description><![CDATA[En este artículo fascinante exploramos una de las profecías sobre Elam (Iran) que se menciona en Jeremías 49: 34-39.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="et_pb_section_0 et_pb_section et_section_regular et_block_section">
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<div class="et_pb_heading_0 et_pb_heading et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_heading_container"><h1 class="et_pb_module_header">El desastre profetizado de Irán, el cambio de régimen y la dispersión</h1></div></div>
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<div class="et_pb_text_0 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p>por <strong>Bill Salus</strong> - <a href="http://www.prophecydepotministries.net/2023/has-the-prophecy-of-elam-in-jeremiah-4934-39-been-historically-fulfilled/" target="_blank" rel="noopener">Prophecy Depot Ministries</a></p>
<div style="all: initial;" class="notranslate"></div>
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<div class="et_pb_text_1 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><span class='et-dropcap'>H</span>ace unos 2600 años, en una predicción que ha sido ampliamente ignorada por la mayoría de los principales expertos actuales en profecías bíblicas, el profeta hebreo Jeremías predijo que Irán sufriría un desastre masivo, posiblemente nuclear. Jeremías declaró que este acontecimiento épico sería causado por el Señor y ocurriría en los últimos días.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Además, la profecía predice un cambio de régimen y la dispersión mundial de muchos refugiados iraníes. Jeremías 49:38 declara: «Entonces pondré mi trono en Elam, y allí destruiré al rey y a los príncipes, declara el Señor.» Algunas traducciones dicen: «Estableceré mi trono en Elam». Jeremías 49:36 afirma que «no habrá nación a la que no vayan los exiliados de Elam».</span></p>
</div></div>
</div>
</div>

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<div class="et_pb_text_2 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><h3>La profecía de Elam</h3>
</div></div>

<div class="et_pb_text_3 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p>«Palabra del Señor que vino al profeta Jeremías acerca de Elam al comienzo del reinado de Sedequías, rey de Judá, diciendo: Así dice el Señor de los ejércitos:</p>
<p style="padding-left: 40px;">He aquí, quebraré el arco de Elam,<br />lo mejor de su fortaleza.<br />Y traeré sobre Elam los cuatro vientos<br />desde los cuatro extremos del cielo,<br />y a todos estos vientos los esparciré;<br />no habrá nación<br />adonde no vayan los expulsados de Elam.<br />Destrozaré a Elam delante de sus enemigos<br />y delante de los que buscan sus vidas;<br />traeré sobre ellos calamidad,<br />el ardor de mi ira» —declara el Señor—<br />«y enviaré tras ellos la espada<br />hasta que los haya acabado.<br />Entonces pondré mi trono en Elam,<br />y allí destruiré al rey y a los príncipes»<br />—declara el Señor.<br />39 Pero sucederá en los postreros días<br />que restauraré el bienestar de Elam<br />—declara el Señor.». (Jeremías 49:34-39)</p>
</div></div>

<div class="et_pb_image_0 et_pb_image et_pb_module et_flex_module"><span class="et_pb_image_wrap"><img fetchpriority="high" decoding="async" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/03/Mapa_Elam.webp" alt="Mapa de Elam, Persia, Irán." title="Mapa_Elam" width="1159" height="529" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/03/Mapa_Elam.webp 1159w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/03/Mapa_Elam-980x447.webp 980w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/03/Mapa_Elam-480x219.webp 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1159px, 100vw" class="wp-image-4803" /></span></div>

<div class="et_pb_text_4 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p>Mapa de la antigua Elam en Persia (Irán), con las ciudades de Natanz, Isfahán, Shiraz y Bushehr, centros de producción de armas nucleares.</p>
</div></div>

<div class="et_pb_text_5 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><h3 style="text-align: justify;">Resumen y explicación de la profecía de Elam</h3>
<p style="text-align: justify;">Las profecías bíblicas predicen que Irán se enfrentará a dos grandes problemas en los últimos tiempos. Estas predicciones se encuentran en Jeremías 49:34-39, que se refiere al antiguo Elam, y en Ezequiel 38:5, que se refiere a Persia. En mi libro titulado <em>Nuclear Showdown in Iran, Revealing the Ancient Prophecy of Elam</em> (Enfrentamiento nuclear en Irán, revelando la antigua profecía de Elam), señalo que se trata de dos profecías claramente diferentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Jeremías pronunció su profecía sobre Elam alrededor del año 596 a.C. Aproximadamente una o dos décadas más tarde, Ezequiel escribió sus predicciones sobre Persia. El mapa de Irán que aparece en este artículo identifica la ubicación de estos antiguos territorios, que siempre han estado geográficamente aislados entre sí por los montes Zagros.</p>
<p style="text-align: justify;">Hubo un tiempo, alrededor del siglo VI a. C., en que Elam y Persia (rebautizada como Irán en 1935) gozaban de buena reputación ante el Señor. Este antiguo período fue cuando el rey Ciro el Grande gobernaba el gran Imperio Persa. Esdras 1:3 informa que el rey Ciro reconoció que «[el] Dios de Israel; Él es el Dios que está en Jerusalén». Esto hace pensar que Ciro posiblemente fuera creyente; sin embargo, según Jeremías, los líderes que presidirán Irán en los últimos años no tendrán la misma mentalidad. Por lo tanto, el Señor destruirá el régimen y posteriormente establecerá su trono o posicionará su autoridad sobre el territorio.</p>
<p style="text-align: justify;">A continuación, se ofrece un resumen de los detalles de la profecía de Jeremías 49:34-39. En los primeros versículos, el profeta anuncia malas noticias para los iraníes, pero en los últimos, buenas nuevas. El Señor anuncia que llevará a cabo los nueve acontecimientos siguientes:</p>
<ol>
<li>Traerá desastre sobre los iraníes debido a su ira feroz. (Jer. 49:37)</li>
<li>Destruirá desde allí al rey y a los príncipes, aparentemente causando un cambio de régimen. (Jer. 49:38)</li>
<li>Romperá el arco de Irán en lo más destacado de su poderío. (Jer. 49:35)</li>
<li>Traerá los cuatro vientos de los cuatro extremos del cielo. (Jer. 49:36)</li>
<li>Dispersará a los iraníes hacia los cuatro vientos (por todo el mundo). (Jer. 49:36)</li>
<li>Causará consternación en Irán ante sus enemigos que buscan la vida de los iraníes. (Jer. 49:37)</li>
<li>Enviará la espada tras ellos hasta consumirlos. (Jer. 49:37)</li>
<li>Establecerá su trono en Irán. (Jer. 49:38)</li>
<li>Traerá de vuelta (en los últimos días) a los cautivos de Irán. (Jer. 49:39)</li>
</ol>
<p>En pocas palabras, Jeremías predice que, en los últimos tiempos, los líderes de Irán enfurecerán enormemente al Señor. Dado que estos son los últimos días, es probable que se refiera al actual régimen islámico rebelde. Al parecer, el Señor está muy enfadado porque estos líderes quieren lanzar algo letal en algún lugar.</p>
<p>El Señor impide que esto suceda incapacitando de alguna manera la capacidad de lanzamiento de misiles de Irán y se propone específicamente destruir el principal centro del poderío militar de Irán, lo que probablemente alude a su programa nuclear.</p>
<p>Irán lanzó muchos misiles contra Irak entre 1980 y 1988, y el Señor no lo impidió, por lo que debe ser otro país el que el Señor está tratando de proteger, presumiblemente Israel. Los actuales líderes de Irán han declarado públicamente su intención de borrar a Israel del mapa, ¡algo que el Señor no permitirá bajo ningún concepto!</p>
<p>Esta destrucción de Irán se produce en el antiguo territorio de Elam, como se muestra en el mapa, ¡y provoca una catástrofe! Aquí se encuentran la mayoría de los misiles y lanzadores de Irán, así como las siguientes instalaciones de desarrollo nuclear y de misiles:</p>
<p style="padding-left: 40px;"><strong>Isfahán</strong>: la mayor instalación de investigación nuclear de Irán.</p>
<p style="padding-left: 40px;"><strong>Natanz</strong>: la principal instalación de enriquecimiento de Irán.</p>
<p style="padding-left: 40px;"><strong>Shiraz</strong>: la instalación de desarrollo de armas especiales y misiles de Irán.</p>
<p style="padding-left: 40px;"><strong>Bushehr</strong>: uno de los reactores nucleares de Irán.</p>
<p>El desastre previsto en Irán se produce en los últimos días, cuando Irán tiene una serie de enemigos, como es el caso hoy en día, a saber, Israel y Estados Unidos.</p>
<p>Todo lo anterior da lugar a una evidente crisis humanitaria, ya que los exiliados iraníes se ven obligados a huir por todo el mundo.</p>
<p>Algunos expertos en profecías bíblicas enseñan que esta profecía se ha cumplido históricamente, pero no hay registros históricos que lo demuestren.</p>
</div></div>

<div class="et_pb_text_6 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><h4><a href="https://enguardia.org/iran-en-la-biblia-la-profecia-de-elam/"><strong>→ </strong>¿Se ha cumplido históricamente la profecía de Elam en Jeremías 49:34-39?</a></h4>
</div></div>

<div class="et_pb_text_7 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p>Para obtener más información sobre la profecía de Jeremías sobre Elam, consulte el libro y el DVD titulados [versión en Inglés]<a href="https://ecommerce.solutionsimplicity.com/bundle" target="_blank" rel="noopener"><em> Nuclear Showdown in Iran, Revealing the Ancient Prophecy of Elam</em></a>.  Además de explorar y explicar en profundidad los detalles de la profecía de Elam, el libro aborda los siguientes temas importantes.</p>
<ol>
<li>¿Por qué se ha pasado por alto en gran medida la profecía de Jeremías sobre Irán?</li>
<li>¿Se cumplió la profecía de Elam, o se cumplió parcialmente, en el pasado?</li>
<li>¿Cuáles son las pruebas claras de que esta profecía está relacionada con el actual programa nuclear de Irán?</li>
<li>¿Son Jeremías 49:34-39 y Ezequiel 38 la misma profecía? (Haga clic AQUÍ para leer un artículo relacionado).</li>
<li>¿Precederá la profecía sobre Elam al Salmo 83 y a Ezequiel 38?</li>
<li>¿Cuándo se cumplirá en el futuro la profecía de Jeremías sobre Elam?</li>
<li>¿Cuál será la importancia militar de Irán cuando se una a Turquía y Rusia en Ezequiel 38?</li>
<li>¿Cómo se verán afectados negativamente Estados Unidos y el mundo cuando se cumpla la profecía?</li>
<li>¿Por qué Irán está experimentando el crecimiento más rápido de la población evangélica en el mundo?
</li>
</ol>
<p><strong>Nota de Enguardia</strong>: como consecuencia de la Revolución Islámica de 1979, alrededor de cinco millones de personas han huido de Irán. Según Bill Salus, el éxodo masivo que se menciona en Jeremías 49:36 parece estar relacionado con el conflicto que habrá en Irán, posiblemente la guerra actual. No obstante, también es posible que el éxodo mencionado por Jeremías comenzara en 1979, con la llegada al poder del régimen de los ayatolás, y que concluya con el fin de la guerra actual.</p>
</div></div>
</div>
</div>
</div>

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<div class="et_pb_heading_1 et_pb_heading et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_heading_container"><h3 class="et_pb_module_header">Quizá te interesen estos artículos:</h3></div></div>
</div>
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<div class="et_pb_text_8 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p><a href="https://enguardia.org/iran-en-la-biblia-la-profecia-de-elam/"><span style="text-decoration: underline;"><span style="color: #ffffff; text-decoration: underline;"><strong>Irán en la Biblia: la profecía de Elam (2)</strong></span></span></a></p>
</div></div>

<div class="et_pb_text_9 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p><span style="text-decoration: underline;"><span style="color: #ffffff; text-decoration: underline;"><a href="https://enguardia.org/resumen-ezequiel-38/" style="color: #ffffff; text-decoration: underline;"><strong>Resumen de Ezequiel 38 y 39 (Bill Salus)</strong></a></span></span></p>
</div></div>

<div class="et_pb_text_10 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p><span style="text-decoration: underline;"><span style="color: #ffffff; text-decoration: underline;"><a href="https://enguardia.org/el-tercer-templo-de-jerusalen-historia-y-significado-profetico/" style="color: #ffffff; text-decoration: underline;"><strong>El Tercer Templo de Jerusalén</strong></a></span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
</div></div>
</div>
</div>
</div>

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		<title>Irán en la Biblia: la profecía de Elam (2)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Bill Salus]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Feb 2026 13:56:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
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		<category><![CDATA[profecía]]></category>
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					<description><![CDATA[En este artículo Bill Salus analiza la profecía de Jeremías 49:34-39 y argumenta a favor de un cumplimiento futuro.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="et_pb_section_4 et_pb_section et_section_regular et_flex_section">
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<div class="et_pb_heading_2 et_pb_heading et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_heading_container"><h1 class="et_pb_module_header">¿Se ha cumplido históricamente la profecía de Elam en Jeremías 49:34-39?</h1></div></div>
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<div class="et_pb_text_11 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p><a href="http://www.prophecydepotministries.net/2023/has-the-prophecy-of-elam-in-jeremiah-4934-39-been-historically-fulfilled/" target="_blank" rel="noopener"></a>por<strong> Bill Salus -</strong> <a href="http://www.prophecydepotministries.net/2023/has-the-prophecy-of-elam-in-jeremiah-4934-39-been-historically-fulfilled/" target="_blank" rel="noopener">Prophecy Depot Ministries</a></p>
<p><span class='et-dropcap'>E</span>ste artículo está tomado de mi libro titulado The Future War Prophecies (Las profecías de la Guerra futura), en el capítulo titulado «La primera guerra de Irán en Elam». Creo sinceramente que la profecía de Elam en Jeremías 49:34-39 podría ser una de las próximas predicciones de la guerra futura que están por cumplirse.</p>
<p>Sin embargo, algunos maestros de profecía creen que la profecía de Elam en Jeremías 49:34-39 ya se ha cumplido históricamente. El argumento número uno es que ocurrió durante el reinado de Nabucodonosor II en el siglo VI.</p>
<p>El Dr. Mark Hitchcock, pastor de la Iglesia Faith Bible en Oklahoma, impartió un estudio en su canal de YouTube sobre la profecía de Elam en Jeremías 49. En su vídeo del 20 de enero de 2020, titulado «Marking The Times, Episode 96, Prophecy of Elam» (Marcando los tiempos, episodio 96, La profecía de Elam), dice:</p>
<blockquote>
<p>«La destrucción de Elam tuvo lugar durante el reinado del rey Nabucodonosor».</p>
</blockquote>
<p>Obsérvese que Hitchcock afirma que la «destrucción de Elam», que es lo que la profecía literalmente predice, ya ha ocurrido. La destrucción de Elam implica lo siguiente:</p>
<ul>
<li style="list-style-type: none;">
<ul>
<li>Un grave desastre causado por la ira feroz del Señor en Jer. 49:37.</li>
<li>Una aparente crisis humanitaria que da lugar y hace necesaria la dispersión mundial de la población indígena de los elamitas/iraníes en Jer. 49:36.</li>
<li>Una destrucción total y completa de Elam por parte de sus enemigos en Jer. 49:37. La NLT dice: «Sus enemigos los perseguirán con la espada hasta que los haya destruido por completo».</li>
<li>Una destrucción de los gobernantes (reyes y príncipes), lo que crea un vacío de poder político que el Señor suple al establecer su trono en el territorio, según Jeremías 49:38.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>El Dr. Andy Woods, pastor principal de la Iglesia Bíblica Sugar Land en Texas, es graduado del Seminario Teológico de Dallas. También impartió una enseñanza en su canal de YouTube sobre la profecía de Elam en Jeremías 49. En su vídeo «Middle East Meltdown #26» (Crisis en Oriente Medio n.º 26), del 7 de agosto de 2022, afirma que el Dr. Mark Hitchcock hace un trabajo excelente a la hora de explicar cómo las profecías de Jeremías 49:34-38 se cumplieron en la historia. Estas son sus palabras:</p>
<blockquote>
<p>«Mark Hitchcock escribió un libro titulado Showdown with Iran (Enfrentamiento con Irán) y en ese libro hay un apéndice 1 y un apéndice 2, y al final hace un trabajo excelente para explicar por qué esas profecías no son profecías futuras, sino que, en realidad, ya ocurrieron históricamente. Por ejemplo, con las profecías de Elam, y estoy de acuerdo en que Elam equivale a Persia, que si fuera una profecía futura equivaldría al Irán actual, pero en esa sección se repite una y otra vez el nombre de Nabucodonosor, por lo que se trata de una profecía que se cumplió en el siglo VI...».</p>
</blockquote>
<p>Tenga en cuenta que Woods dice: «Elam es igual a Persia». Cuando Jeremías escribió la profecía de Elam alrededor del año 596 a.C., Elam no era igual a Persia, sino que aparentemente era un territorio claramente diferente. Ezequiel, contemporáneo de Jeremías, escribe sobre Persia una o dos décadas más tarde en Ezequiel 38:5. Por lo tanto, Jeremías profetiza primero sobre Elam y no sobre Persia, y Ezequiel profetiza posteriormente sobre Persia, pero no incorpora a Elam en su predicción.</p>
<p>Además, los elamitas aparecen en varias escrituras después de que el Imperio babilónico fuera conquistado por Persia. Los elamitas aparecieron en Pentecostés en Hechos 2:9. De hecho, en el Nuevo Testamento se lee sobre los elamitas, pero no se encuentra ninguna referencia a Persia o a los persas. Además, en Isaías 11:11, se menciona a Elam como un territorio del que los judíos saldrán para regresar a Israel cuando la nación sea restaurada por segunda vez, lo que ocurrió en 1948.</p>
<blockquote>
<p>«Y sucederá en aquel día que el Señor volverá a extender su mano por segunda vez para rescatar al remanente de su pueblo que haya quedado, de Asiria y Egipto, de Patros y Cus, de Elam y Sinar, de Hamat y las islas del mar» (Isaías 11:11, NKJV).</p>
</blockquote>
<p>En su libro «Showdown with Iran» (Enfrentamiento con Irán), el Dr. Mark Hitchcock, por alguna razón desconocida, decidió no aportar ninguna prueba histórica de que Nabucodonosor II destruyera realmente Elam en el siglo VI, lo que provocó inmediatamente la dispersión de los elamitas por países de todo el mundo. ¿Por qué?</p>
<p>¿Existen fuentes históricas que demuestren que Nabucodonosor II destruyó Elam en el siglo VI y causó un desastre que provocó la dispersión de los elamitas por países de todo el mundo en aquella época? En el correo electrónico que se muestra a continuación, enviado a Mark Hitchcock el 17 de marzo de 2023, mi investigador principal, Brad Myers, le preguntó a Mark sobre esta falta de pruebas históricas.</p>
<blockquote>
<p>«En su vídeo, usted afirma que Jeremías 49:34-38 se cumplió cuando Nabucodonosor II destruyó Elam en el siglo VI. Su interpretación se puede demostrar fácilmente si la historia confirma que Nabucodonosor II, en el siglo VI destruyó Elam. Aquí hay algunas pruebas históricas de que Nabucodonosor II no destruyó Elam en el siglo VI, como usted afirma en su libro y en este vídeo. ¿Pasó por alto estas pruebas históricas cuando escribió su libro o encontró otras fuentes históricas que confirman que Nabucodonosor II destruyó Elam en el siglo VI? No he visto ninguna prueba histórica que contradiga esto».</p>
</blockquote>
<p>A continuación se muestran algunas partes de las pruebas que Brad Myers presentó a Mark Hitchcock en el correo electrónico. Tras revisar estas pruebas, Hitchcock hizo un interesante comentario final, que se incluye al final de este artículo.</p>
<h3>¡Pruebas históricas de que Nabucodonosor II no destruyó Elam!</h3>
<p>En Wikipedia se puede encontrar la siguiente información sobre Nabucodonosor II y lo que ocurrió en el año 597 a. C. con Elam.</p>
<blockquote>
<p>«En el año 597 a. C., el ejército babilónico partió de nuevo hacia el Levante, pero parece que no participó en ninguna actividad militar, ya que se retiró inmediatamente después de llegar al Éufrates. Al año siguiente, Nabucodonosor marchó con su ejército a lo largo del río Tigris para luchar contra los elamitas, pero no se produjo ninguna batalla, ya que los elamitas se retiraron por miedo cuando Nabucodonosor se encontraba a un día de marcha».[i]
</blockquote>
<p>Los editores de la Enciclopedia Británica ofrecen el siguiente relato histórico de lo que ocurrió entre Nabucodonosor y Elam en 596/595.</p>
<blockquote>
<p>«Tras una breve campaña en Siria en 596/595, Nabucodonosor tuvo que actuar en el este de Babilonia para repeler una amenaza de invasión, probablemente procedente de Elam (el actual suroeste de Irán)».[ii]
</blockquote>
<p>En el Comentario bíblico de Keil y Delitzsch sobre el Antiguo Testamento dicen:</p>
<blockquote>
<p>«Aunque Nabucodonosor estuviera entonces ocupado en la parte oriental de su reino, no hay nada que demuestre que estuviera involucrado en una guerra con Media o Elam. La historia no dice nada sobre una guerra librada por Nabucodonosor contra Elam, ni esta profecía proporciona ningún apoyo a tal suposición».[iii]
</blockquote>
<p>J. A. Thompson, en su comentario «El libro de Jeremías», en la página 33, afirma que un texto incompleto de la Crónica babilónica podría indicar un enfrentamiento entre Nabucodonosor y Elam en el año 596 a. C.</p>
<blockquote>
<p>«Un texto incompleto de la Crónica babilónica podría indicar un enfrentamiento entre Nabucodonosor y Elam en el año 596 a. C. para impedir el avance elamita hacia Babilonia».[iv]
</blockquote>
<p>La siguiente fuente documenta parte de la historia de Nabucodonosor II en uno de los textos historiográficos de la antigua Babilonia en el marco temporal de aproximadamente el año 597. Esta información histórica fue descubierta en las Crónicas de Babilonia. Documenta el encuentro de Nabucodonosor con el rey de Elam.</p>
<blockquote>
<p>«La Crónica sobre los primeros años de Nabucodonosor II (ABC 5) es uno de los textos historiográficos de la antigua Babilonia... en el año 597 a. C...».</p>
</blockquote>
<p>He aquí un pequeño extracto de lo que se ha encontrado en la Crónica babilónica entre Nabucodonosor II de Babilonia y Elam.</p>
<blockquote>
<p>« En el primer año de Nabucodonosor [604/603], en el mes de Simanunote, reunió a su ejército».</p>
</blockquote>
<p>« En el noveno año [596/595], en el mes de [...], el rey de Akkad y sus tropas marcharon a lo largo de la orilla del Tigris [...]».</p>
<blockquote>
<p>«El rey de Elam tuvo miedo y, presa del pánico, regresó a su tierra».</p>
</blockquote>
<p>Este relato histórico de las Crónicas de Babilonia parece dar credibilidad a la idea de que tal vez no hubo una batalla real. En el relato histórico de las Crónicas de Babilonia no se menciona la destrucción de Elam, y los ejércitos de Nabucodonosor no mataron al rey de Elam, como exige el texto bíblico en Jeremías 49.</p>
<p>Jeremías 49:36 dice que la población se dispersará fuera de Elam hacia las naciones del mundo, y Jeremías 49:38 predice específicamente que los reyes y príncipes de Elam serán destruidos. El rey no solo sobrevivió, sino que, en lugar de dispersarse fuera de Elam, regresó a Elam. Estos dos hechos mitigan la posibilidad de que la profecía de Elam se cumpliera a través de Nabucodonosor II.</p>
<p>Dada la asociación y el contexto de Jeremías 49:28-33, Hitchcock y Woods señalan que Nabucodonosor también estuvo involucrado en la profecía de Jeremías 49:34-39 sobre Elam. Creen esto en gran parte porque Jeremías 49:28-33 afirma que el juicio contra Kedar y Hazor vendría de la mano del rey Nabucodonosor, y eso sucedió históricamente. Por lo tanto, piensan que el rey Nabucodonosor también fue el responsable del cumplimiento de la profecía de Elam. Sin embargo, no proporcionan ninguna prueba histórica.</p>
<p>Nabucodonosor se menciona específicamente en Jeremías 34:1, 39:1, 46:2,13,26, 49:28, 50:17 y 51:4, etc. ¿Por qué el Señor no inspiró a Jeremías para que incluyera su nombre en Jeremías 49:34-39? ¿Omitió el nombre de Nabucodonosor intencionadamente porque este rey no aparece en las profecías sobre Elam?</p>
<p>Además, el rey Nabucodonosor no se identifica en ninguna otra de las profecías sobre Amón en Jeremías 49:1-6, Edom en Jeremías 49:7-22, Damasco, Hamat y Harpad en Jeremías 49:23-27 y Elam en Jeremías 49:34-39. Entonces, ¿relacionarían al rey Nabucodonosor con el cumplimiento de estas otras profecías, a pesar de que no está asociado con ninguna de ellas?</p>
<p>Otro problema para su punto de vista es que, en el año 612 a. C., Babilonia destruyó la capital asiria de Nínive, dividió el imperio asirio y entregó Elam a Media en ese momento. [v] Esto ocurrió unos dieciséis años antes de que Jeremías emitiera su profecía sobre Elam en el 596 a. C. Tendrán que demostrar cuándo conquistó el rey Nabucodonosor Elam después del 596 a. C., pero antes de su muerte en el 561 a. C.</p>
<p>La siguiente pregunta relevante es: «¿Por qué Dios está tan furioso» (Jer. 39:37) con los elamitas durante la época de Nabucodonosor II, hasta el punto de utilizar a este rey para destruir Elam? ¿Dónde está la prueba histórica de esta furia en aquella época?</p>
<p>¿Dónde está la evidencia histórica de que los ejércitos de Nabucodonosor persiguieron a los elamitas con la espada (Jeremías 49:37) y mataron a su rey y a sus funcionarios gubernamentales (Jeremías 49:38) en cualquiera de los relatos históricos que se encuentran en cualquier fuente?</p>
<p>Tenga en cuenta que el texto bíblico de Jeremías 49:34-38 no se limita a decir que Elam fue derrotado. De hecho, da muchos detalles de lo que realmente ocurre después de la derrota. ¿Debemos ignorar los detalles del texto bíblico real de los pasajes sobre el fin de los tiempos cuando elaboramos nuestras interpretaciones?</p>
<h3>Otros destacados eruditos en profecías que no están de acuerdo con que Nabucodonosor II cumpliera la profecía de Jeremías sobre Elam</h3>
<p>¿Están de acuerdo dispensacionalistas tradicionales tan respetados como el Dr. Arnold Fruchtenbaum, el Dr. Arno Gaebelein, el Dr. J. Dwight Pentecost, el Dr. Charles Dyer y el Dr. John Walvoord con el Dr. Mark Hitchcock y el Dr. Andy Woods en que Nabucodonosor II cumplió las profecías de Jeremías 49:34-38? A continuación se incluyen algunas citas de estos respetados expertos en profecías.</p>
<p>El Dr. Arnold Fruchtenbaum escribe sobre Jeremías 49:34-39 como una profecía futura en la página 510 de su libro titulado The Footsteps of the Messiah (Las huellas del Mesías). De hecho, fue allí donde oí hablar por primera vez de la profecía de Jeremías sobre Elam. Hace varios años, en una conferencia, le pregunté a Arnold si creía que Jeremías 49:34-38 podría haberse cumplido históricamente, pero que Jeremías 49:39 sigue sin cumplirse.</p>
<p>Este cumplimiento parcial es lo que enseñan algunos. Concluyen a partir de Jeremías 49:39 que al menos este último versículo sucederá en el futuro porque dice: «Pero sucederá en los últimos días:Traeré de vuelta a los cautivos de Elam, dice el Señor.»</p>
<p>El Dr. Fruchtenbaum pensó en silencio por un momento y luego dijo: «No, todo tiene que suceder en el futuro al mismo tiempo».</p>
<p>El Dr. Arno Gaebelein, autor de la Biblia Anotada en 1922, creía que la caída de Elam estaba predicha en los últimos días y no parecía convencido de que la destrucción y caída de Elam se hubiera cumplido en el siglo VI, cuando señala:</p>
<blockquote>
<p>«La predicción final se refiere a Elam. Elam estaba al este de Babilonia del Sur y del bajo Tigris, más tarde conocido como Susa. Esta profecía fue dada al comienzo del reinado de Sedequías. Elam se convirtió en aliado del reino persa. Aquí se predice su derrocamiento, así como su restauración «en los últimos días».[vi]
</blockquote>
<p>El Dr. J. Dwight Pentecost, en su clásico libro de profecías «Things To Come» (Cosas por venir), publicado en 1958, en la página 264, cree en un cumplimiento futuro de Jeremías 49:34-39 cuando escribe lo siguiente:</p>
<blockquote>
<p>«Hay un programa divino para las naciones gentiles que se cumplirá en el período de la tribulación... Los juicios sobre las naciones adyacentes a Israel... Estas predicciones se exponen en varias partes del Antiguo Testamento... Elam (Jer. 49:34-39)».</p>
</blockquote>
<p>El Dr. John Walvoord es un teólogo muy respetado y fue presidente del Seminario Teológico de Dallas. Fue profesor de teología sistemática durante 50 años y está considerado como uno de los mejores intérpretes del mundo de las profecías del fin de los tiempos. En su libro popular The Bible Knowledge Commentary (Comentario del conocimiento bíblico), dice:</p>
<blockquote>
<p>«Aunque hay algunas pruebas de que Nabucodonosor derrotó a los elamitas alrededor del año 596 a. C., su sometimiento en ese momento no cumplió este mensaje».[vii]
</blockquote>
<p>Obsérvese que el Dr. Walvoord creía que Nabucodonosor, en el año 596 a. C., no cumplió el mensaje de Jeremías 49:34-38. El Dr. Charles Dyer se hace eco de casi exactamente el mismo sentimiento en el Comentario Bíblico Moody. El Dr. Charles Dyer y Eva Rydelnik afirman en la página 1181:</p>
<blockquote>
<p>«Aunque hay algunas pruebas de que Nabucodonosor derrotó a los elamitas alrededor del año 596 a. C., el sometimiento de ellos en ese momento no cumplió este mensaje».</p>
</blockquote>
<p>Observe que la única diferencia entre las citas de Walvoord y Dyer anteriores es el uso de la palabra «su» frente a «ellos».</p>
<p>El Dr. Andy Woods, en su enseñanza sobre Elam en su vídeo «Middle East Meltdown #26» del 7 de agosto de 2022, recomienda leer el excelente libro del Dr. John Walvoord «Every Prophecy of the Bible» (Todas las profecías de la Biblia), publicado en 1999. Pasemos a la página 151 y veamos lo que el Dr. Walvoord escribió sobre Jeremías 49:34-39 en relación con Elam. El Dr. Walvoord escribe estas palabras:</p>
<blockquote>
<p>«Jeremías 49:34-39. La profecía sobre Elam se refería a una zona al este de Babilonia, conocida hoy como Irán. La destrucción de Elam se describe como la ruptura de su arco, ya que, al igual que Kedar, Elam era famoso por su destreza con el arco. La destrucción completa de Elam no parece haberse cumplido en la historia y puede que tenga su capítulo final en el futuro, en relación con los juicios de la segunda venida de Cristo. Sin embargo, a Elam se le prometió la restauración (v. 39)».</p>
</blockquote>
<p>Como se puede leer, el Dr. John Walvoord dice claramente que «la destrucción completa de Elam no parece haberse cumplido en la historia...».</p>
<p>¿Es posible que el Dr. Arnold Fruchtenbaum, el Dr. Arno Gaebelein, el Dr. J. Dwight Pentecost, el Dr. Charles Dyer y el Dr. John Walvoord hayan examinado las pruebas históricas del siglo VI sobre Nabucodonosor II en relación con Elam en Jeremías 49 y hayan llegado a la conclusión, sin consultar los titulares de los periódicos de su época, de que la destrucción total de Elam no parece haberse cumplido en la historia?</p>
<p>Si la destrucción total de Elam no parece haberse cumplido en la historia, ¿no significaría esto lógicamente que las profecías sobre Elam en Jeremías 49:34-38 se cumplirán en algún momento en el futuro? ¿Con quién podría estar tan furioso Dios en el Irán actual? ¿Podría ser el régimen islámico rebelde que quiere borrar a Israel del mapa?</p>
<h3>Respuesta de Mark Hitchcock al correo electrónico de Brad Myers con las pruebas</h3>
<p>Tal y como se prometió anteriormente, este es el correo electrónico que Mark Hitchcock envió a Brad Myers tras revisar las pruebas que este le había proporcionado. La respuesta de Hitchcock fue enviada por correo electrónico a Myers el 18 de abril de 2023.</p>
<blockquote>
<p>«Gracias por tu correo electrónico. Aprecio tu deseo de ser preciso. Hay algunas pruebas de que Neb derrotó a los elamitas alrededor del año 596, pero esto no fue tan destructivo como indica Jeremías 49. Aquí está la Crónica Babilónica de 599-593 a. C.».</p>
</blockquote>
<p>A continuación, en su correo electrónico a Brad Myers, Mark Hitchcock incluyó varios extractos de la Crónica Babilónica, de los cuales solo se incluyen algunos a continuación</p>
<blockquote>
<p>«(16) En el noveno año [596/595 a. C.], en el mes de [...], el rey de Akkad y sus tropas marcharon a lo largo de la orilla del Tigris [...]. (17) El rey de Elam [...]. (18) el rey de Akkad […] (19) que está a orillas del Tigris, estableció su campamento. Cuando aún les separaba una jornada de marcha, (20) el rey de Elam se asustó y, presa del pánico, regresó a su tierra...».</p>
</blockquote>
<p>Hitchcock concluyó su correo electrónico con las siguientes valoraciones.</p>
<blockquote>
<p>«Estoy de acuerdo en que nunca se dice específicamente que Elam fuera destruida por Nabúco (en alusión a Nabucodonosor II), pero muchos han llegado a la conclusión de que así fue. Elam no supone un problema para Nabúco después de esto, por lo que algo debió de ocurrir. El contexto anterior en Jeremías 49 menciona a Nabucodonosor por su nombre (49:30), al igual que el capítulo siguiente (Jeremías 50:17). Con este pasaje entre ambos, me parece lógico que describa alguna victoria de Nabucodonosor sobre los elamitas. Las conquistas de Nabucodonosor dominan Jeremías 46-49... Además, Elam se convirtió en una parte central del Imperio Persa y fue destruido por Alejandro en 334-331 a. C., lo que también podría cumplir esta profecía».</p>
</blockquote>
<p>El Dr. Mark Hitchcock ahora está de acuerdo en que la evidencia histórica no dice específicamente que Nabucodonosor II destruyó Elam, pero aparentemente formula su interpretación de que esta profecía de Jeremías se cumplió, al menos en gran parte, basándose en que «muchos han concluido que sí sucedió».</p>
<p>Como se señala en este artículo, muchos eruditos destacados no han «concluido que eso sucedió». ¿Cómo puede Hitchcock afirmar en su vídeo que «la destrucción de Elam tuvo lugar durante el reinado del rey Nabucodonosor», pero luego admitir lo contrario en el correo electrónico anterior cuando dice: «Estoy de acuerdo en que nunca se dice específicamente que Elam fuera destruida por Nabucodonosor»?</p>
<p>Luego plantea esta posibilidad: «Además, Elam se convirtió en una parte central del Imperio persa y fue destruido por Alejandro en 334-331 a. C., lo que también podría cumplir esta profecía».</p>
<p>No sé usted, querido lector, pero yo estoy confundido. ¿Quién destruyó Elam en Jeremías 49:34-39, Alejandro o Nabucodonosor? Si está cambiando su opinión a favor de Alejandro, entonces es fácil demostrar que eso es aún más problemático.</p>
<h3>Postdata a este artículo</h3>
<p>Como cortesía profesional, el 30 de julio de 2023, reenvié este artículo al Dr. Mark Hitchcock con los comentarios que se incluyen a continuación:</p>
<p>«Mark, adjunto mi artículo que se publicará... Te animo a que lo revises de antemano y me hagas saber si crees que he expresado adecuadamente tu posición sobre la profecía de Elam. Además, avísame si tienes algún comentario adicional que te gustaría que añadiera».</p>
<p>El 31 de julio de 2023, Hitchcock respondió. La respuesta de Mark se resume y condensa a continuación.</p>
<p>«Mencioné en mi conversación con tu socio que Alejandro Magno conquistó Elam».</p>
<p>Incluimos esta conversación con Hitchcock en el artículo anterior. Luego añadió:</p>
<p>«Además, Ciro el Grande derrotó a Elam alrededor del 550-530 a.C. Nabucodonosor no es el único que conquistó esa zona después de la profecía de Jeremías».</p>
<p>Respondí a Mark y le dije lo siguiente:</p>
<p>«Estoy dispuesto a abordar las tres opciones anteriores, pero hasta que usted o cualquier otra persona se pronuncie públicamente y aporte pruebas históricas sólidas sobre quién cumplió realmente la profecía de Elam, no creo que sea necesario abordar estos débiles argumentos del pasado. Al parecer, el Dr. Arnold Fruchtenbaum, el Dr. Arno Gaebelein, el Dr. J. Dwight Pentecost, el Dr. Charles Dyer y el Dr. John Walvoord opinaban lo mismo, ya que tampoco abordaron estas posibilidades».</p>
<p>Es importante señalar que en ningún momento de nuestra correspondencia por correo electrónico entre Brad Myers, Mark Hitchcock y yo, nadie sintió que nos estuviéramos atacando mutuamente. Nos comunicábamos como hermanos en el Señor, buscando genuinamente la verdad sobre la profecía de Elam.</p>
<p>¿Qué hay de la fuerte posibilidad de que Jeremías 49:34-39 siga sin cumplirse por completo? Sigamos atentos... </p>
</div></div>
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<div class="et_pb_text_12 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p><strong>Si desea adquirir uno de los libros o DVDs de Bill Salus diríjase a www.prophecydepotministries.net</strong></p>
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<p>&nbsp;</p>
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		<title>El Tercer Templo de Jerusalén: su sorprendente historia y significado profético</title>
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		<dc:creator><![CDATA[León Zarco]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Feb 2026 06:50:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Biblia]]></category>
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					<description><![CDATA[El Tercer Templo de Jerusalén es uno de los temas más debatidos en la escatología bíblica y en la actual política de Israel. En este artículo analizamos su historia desde el Tabernáculo hasta el Segundo Templo, las profecías de Daniel, Ezequiel y Apocalipsis, y las implicaciones espirituales y geopolíticas de su posible reconstrucción.
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="et_pb_section_8 et_pb_section et_section_regular et_block_section">
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<div class="et_pb_text_16 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p>por León Zarco</p>
<p style="text-align: justify;"><span class='et-dropcap'>E</span>En el mundo moderno en el que nos movemos, los templos forman parte de nuestro pasado, pero no de nuestro presente. Visitamos el Panteón romano, las pirámides y las ruinas de los templos egipcios o el Partenón de Atenas pensando que todo esto, aunque interesante, no son más que los restos de un pasado muy lejano. Sin embargo, en muchas partes del mundo la gente sigue considerando los templos como parte de su cultura y religión. Basta con ver los transitados templos hindúes de la India, los famosos santuarios budistas de Nepal o los lugares sagrados del sintonismo para darse cuenta de esta realidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Para muchos judíos, el Templo de Jerusalén no es solo un recuerdo del pasado, sino la esperanza de un sueño que esperan ver cumplido en sus días. La visión del Tercer Templo de Jerusalén arde en el corazón de quienes esperan la llegada del Mesías. Para los cristianos, su reconstrucción transmite el cumplimiento de las profecías bíblicas; para los judíos, es la última pieza del rompecabezas que iniciará el reino mesiánico; para muchos musulmanes, es una desgracia que intentan evitar a toda costa. La idea del Tercer Templo de Jerusalén es, para bien o para mal, un hecho que debemos investigar a fondo si queremos comprender mejor el conflicto actual en Israel y su trasfondo espiritual, y esto solo lo podemos hacer analizando su contexto histórico, teológico y espiritual.</p>
<h2 style="text-align: left;"><strong>Historia del Templo de Jerusalén</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">La historia del Templo de Jerusalén es larga, misteriosa y fascinante. El santuario más importante de los israelitas no se originó en ninguna ciudad importante del antiguo Oriente Medio, ni en Jerusalén, sino en el lugar más inhóspito imaginable: el desierto del Sinaí.</p>
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<div class="et_pb_text_17 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><table border="0" style="border-style: hidden;">
<tbody>
<tr>
<td>
<h3>Del Tabernáculo al Primer Templo de Jerusalén - Línea de Tiempo</h3>
</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>1446-1445 a.C.</strong> – Dios ordena a Moisés la construcción del Tabernáculo en el Sinaí tras el Éxodo. El Tabernáculo es erigido. La gloria del Señor lo llena todo. Comienza el sistema sacrificial formal de Israel.</p>
<p><strong>1406-1399 a.C.</strong> – El Tabernáculo entra en Canaán, la Tierra Prometida, después de cruzar el Jordán. En el año 1340 a.C. el Tabernáculo se establece en Silo, donde permanece como centro religioso durante el período de los Jueces.</p>
<p><strong>1050 a.C.</strong> – El Arca del Pacto es capturada por los filisteos y luego devuelta, pero ya no regresa a Silo; comienza la separación entre el Arca y el Tabernáculo.</p>
<p><strong>1000 a.C.</strong> – David traslada el Arca a Jerusalén, mientras el Tabernáculo permanece en Gabaón.</p>
<p><strong>966 a.C.</strong> – Salomón construye el Primer Templo en Jerusalén y traslada el Arca al Lugar Santísimo; el Tabernáculo queda reemplazado como santuario central.</p>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</div></div>
</div>
</div>

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<div class="et_pb_image_2 et_pb_image et_pb_image_sticky et_pb_module et_flex_module"><span class="et_pb_image_wrap"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Tabernacle_01.webp" alt="Del Tabernáculo al Tercer Templo de Jerusalén" title="Tabernacle_01" width="1200" height="601" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Tabernacle_01.webp 1200w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Tabernacle_01-300x150.webp 300w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Tabernacle_01-1024x513.webp 1024w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Tabernacle_01-768x385.webp 768w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" class="wp-image-3807" /></span></div>
</div>
</div>

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<div class="et_pb_text_18 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p>Réplica del Tabernáculo descrito en la Biblia</p>
</div></div>

<div class="et_pb_text_19 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><h3><strong>El Tabernáculo: del desierto a la Tierra Prometida</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">La historia del Tabernáculo, comienza con una sencilla tienda hecha con pieles de animales, que Dios mismo diseñó y ordenó construir a los israelitas después de ser rescatados de los egipcios por medio de Moisés. Esta tienda, llamada Tabernáculo en la Biblia, fue el punto de encuentro entre Jehová y el pueblo de Israel.</p>
<p style="text-align: justify;">El Tabernáculo era una tienda portátil de aproximadamente 13,5 metros de largo, 4,5 metros de ancho y 4,5 metros de alto. Para un transeúnte ocasional, el Tabernáculo podría parecer insignificante. Sin embargo, este era el lugar que Dios había elegido para reunirse con su pueblo.</p>
<p style="text-align: justify;">El interior de esta tienda, al que solo podían acceder los sacerdotes, revelaba una realidad muy diferente a la apariencia externa.  En su interior se podían ver magníficos bordados de querubines sobre telas coloridas y elaboradas mesas, columnas y objetos recubiertos de oro que, aunque sencillos en su disposición, manifestaban la pureza y gloria de Dios.</p>
<p style="text-align: justify;">El Arca de la Alianza, uno de los objetos más emblemáticos, se encontraba detrás del velo, en un pequeño espacio llamado «Lugar Santísimo». Esta caja de oro, cubierta por dos querubines, guardaba las Tablas de la Ley, el maná y la vara de Aarón reverdecida. El Arca acabaría reposando en el Primer Templo de Jerusalén unos cientos de años más tarde.</p>
<p style="text-align: justify;">Estos objetos y los rituales asociados al Tabernáculo pueden parecer extraños a primera vista. Pero, si los examinamos con detenimiento, nos ayudan a comprender el plan divino de Dios para la humanidad. Algunos de los aspectos alegóricos que nos presenta el Tabernáculo son los siguientes:</p>
<ul>
<li style="list-style-type: none;">
<ul>
<li><strong>El sacerdocio mediador:</strong> el ministerio sacerdotal señala la necesidad de un mediador entre Dios y el hombre (Hebreos 4:14-16)</li>
<li><strong>El creyente como templo:</strong> anticipa la morada de Dios en el creyente por medio del Espíritu Santo. (1 Corintios 3:16; 6:19) El Tabernáculo, hecho de pieles de animales, representa al hombre, con quien Dios desea morar.</li>
<li><strong>La separación entre Dios y el hombre:</strong> el velo que separaba el Lugar Santísimo del resto del Tabernáculo, representa la barrera causada por el pecado. (Isaías 59:2) El velo fue rasgado al morir Jesús en la cruz (Mateo 27:51), anunciando que podemos acceder directamente a Dios por medio de Jesús.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<h3><strong>Moriah: el Monte del Templo en Jerusalén</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">Cientos de años antes de la construcción del Tabernáculo, siguiendo instrucciones divinas, el profeta Abraham se dirigió al monte Moriah con la intención de sacrificar a su hijo. Pero, estando a punto de poner fin a la vida de su «único» hijo, el Altísimo, en un acto de misericordia, envió un carnero como sustituto, salvando así a su amado hijo de la muerte que le esperaba.</p>
<p style="text-align: justify;">Este hecho fue un presagio de lo que sucedería dos mil años después, cuando el Hijo, Cristo, fue sacrificado por nuestros pecados en Jerusalén. El lugar donde sucedió el primer evento también es revelador. El monte Moriah, donde se puso a Isaac como ofrenda, es el mismo lugar donde se terminó construyendo el Primer Templo de Jerusalén.</p>
<p style="text-align: justify;">Más adelante, la Biblia también nos dice que Dios se enfadó grandemente con el rey David por querer realizar un censo en Israel, lo cual provocó una gran peste que acabó con la vida de miles de personas. Pero David, al pedir clemencia y reconocer su pecado (2 Samuel 24:17), logró despertar la misericordia de Dios, haciendo que cesara la mortandad. El lugar donde el ángel destructor finalizó su matanza (y donde David vio al ángel) fue la era de un jebuseo llamado Arauna (o Ornan). Siguiendo las instrucciones del profeta Gad, David construyó un altar en ese lugar y le compró la tierra a Arauna. Según 2 Crónicas 3:1, Salomón construyó el templo en este mismo lugar, que coincide con el monte Moriah.</p>
<p style="text-align: justify;">En la actualidad, la explanada donde se encuentran la mezquita de Al-Aqsa y la <a href="https://enguardia.org/jesus-y-la-cupula-de-la-roca/">Cúpula de la Roca</a> se halla prácticamente en el mismo lugar donde se construyeron el Primer y el Segundo Templo de Jerusalén. Se cree que el santuario musulmán conocido como la Cúpula de la Roca se alza en el lugar donde Abraham estuvo a punto de sacrificar a Isaac. Esta historia solo aparece en unos pocos versículos de la sura 37, y no menciona el personaje que Abraham iba a sacrificar, aunque la mayoría de los musulmanes creen que fue Ismael y no Isaac. El texto islámico también omite el lugar exacto de este evento, lo que da a pensar que su ubicación se extrapoló de la tradición judía y no de la musulmana.</p>
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<div class="et_pb_text_20 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p>El Primer Templo (Templo de Salomón). Imagen basada en ilustración de Crossway ESV Bible Atlas</p>
</div></div>
</div>
</div>

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<div class="et_pb_text_21 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><h3><strong>El Primer Templo de Jerusalén (Templo de Salomón)</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">Después de vagar por el desierto durante cuarenta años, los israelitas entraron finalmente en la Tierra Prometida. El Tabernáculo reposó en Silo, Nob y Gibeón durante varios siglos. El arca de la alianza fue capturada por los filisteos cuando atacaron Silo (c. 1050 a. C.), pero después de las plagas que sacudieron su país, fue devuelta a los israelitas en Bet Shemesh. Después, la llevaron a Quiriat Jearim, donde permaneció por más de veinte años. En el año 1000 a. C., David trasladó el arca a Jerusalén y la colocó en una tienda temporal.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque David deseaba construir una casa para Yahvé, Dios le indicó que no sería él quien lo haría, sino un descendiente suyo (2 Samuel 7:5-13). David, «hombre de guerra» (2 Samuel 28:3), preparó todo lo necesario para el proyecto, incluidos los planos y los materiales, pero fue su hijo Salomón, llamado «paz», quien construyó el Templo de Jerusalén en el año 957 a. C. El arca de la alianza y todos los utensilios fueron llevados al templo en una ceremonia narrada con detalle en 2 Crónicas 5, donde la gloria del Señor llenó la «casa de Jehová». Curiosamente, dentro del arca solo se encontraban las Tablas de la Ley. (2 Cr. 5:10)</p>
<p style="text-align: justify;">El Primer Templo estuvo en pie más de 400 años, hasta que en el año 586 a. C. fue destruido por Nabucodonosor y las fuerzas babilónicas, lo que tuvo un profundo impacto en la vida política y espiritual de Israel. El periodo comprendido entre la destrucción del Primer Templo y su reconstrucción fue un tiempo de revelación profética. En este periodo se completó el Antiguo Testamento con grandes profetas como Isaías, Jeremías, Ezequiel o Daniel. Dios estaba llamando a su pueblo al arrepentimiento y preparando el camino para la llegada del Mesías.</p>
</div></div>
</div>
</div>

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<div class="et_pb_text_22 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner" data-et-mv-hidden-phone="true"><h4><strong></strong></h4>
<h3><strong>Cronología del Segundo Templo de Jerusalén - Tiempo intertestamental</strong></h3>
<p><strong></strong></p>
<h4><span style="text-decoration: underline;"><strong>Per</strong></span><strong><span style="text-decoration: underline;">iodo Persa</span> </strong></h4>
<p style="text-align: justify;"><strong>539 a.C.</strong> —Ciro el Grande conquista Babilonia y permite a los judíos regresar a Jerusalén.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>536-516 a.C.</strong> — Bajo Zorobabel y el Sumo Sacerdote Josué se colocan los cimientos del Segundo Templo. Se completa en el 516 a.C. y es restaurando el culto en Jerusalén,  marcando el fin del exilio. Judea continua como una provincia del imperio persa.</p>
<h4><strong><span style="text-decoration: underline;">Periodo Helénico</span> </strong></h4>
<p style="text-align: justify;"><strong>332-323 a.C.</strong> — Alejandro Magno conquista Tierra Santa, terminando el dominio persa; inicia la influencia cultural griega. En el año 323 a.C. muere Alejandro, dejando un imperio sin heredero.  Ptolomeo en Egipto y Seleuco en Siria compiten por control de Judea.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>320–198 a.C.</strong> — Ptolomeo I toma Jerusalén en el 320 a.C. Judea queda bajo dominio de los Ptolomeos egipcios. Período de relativa estabilidad.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>198 a.C.</strong> — Antíoco III de Siria derrota a los Ptolomeos; Judea queda bajo dominio seléucida.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>175–164 a.C.</strong> — Antíoco IV Epífanes impone helenización forzada, profana el Templo y prohíbe la Ley.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>167-164 a.C.</strong> — Comienza la Revuelta Macabea liderada por Matatías y Judas Macabeo. En el año 164 a.C. se purifica el Templo y se celebra la primera fiesta de la Janucá.</p>
<h4><strong><span style="text-decoration: underline;">Periodo de Independencia Judía</span> </strong></h4>
<p style="text-align: justify;"><strong>142 a.C.</strong> — Simón Macabeo establece un gobierno autónomo reconocido; se inaugura el Reino Hasmoneo. Durante este periodo, los gobernantes combinan funciones sacerdotales y políticas, expandiendo territorio y consolidando la soberanía.</p>
<h4><strong><span style="text-decoration: underline;">Periodo Romano </span></strong></h4>
<p style="text-align: justify;"><strong>63 a.C.</strong>— Pompeyo conquista Jerusalén; Judea queda bajo dominio romano, limitando la independencia judía.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>37 a.C.</strong> — Roma instala a Herodes el Grande como rey</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>20 a.C.</strong> — Se inician las reformas del Templo de Jerusalén, convirtiéndolo en un complejo monumental; la construcción continúa durante décadas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>70 d.C.</strong> — El Templo de Herodes es destruido por Tito durante la revuelta judía, terminando con el culto sacrificial y marcando el comienzo de la diáspora prolongada.</p>
</div></div>
</div>
</div>

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<div class="et_pb_text_23 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner" data-et-mv-hidden-phone="true"><h3><strong>El segundo Templo de Jerusalén</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">Tras la destrucción del Primer Templo por los babilonios en el 586 a. C., los israelitas fueron llevados al exilio y Jerusalén quedó desolada. Sin embargo, décadas más tarde, cuando los persas conquistaron Babilonia, Ciro el Grande permitió que los judíos regresaran a su tierra y reconstruyeran el templo (Esdras 1:1-4). Así comenzó la construcción del Segundo Templo, un santuario menos lujoso que el de Salomón, pero igualmente importante para la vida religiosa y espiritual del pueblo de Israel. Este templo restauró la práctica del culto en Jerusalén y se convirtió nuevamente en el símbolo distintivo del pueblo judío.</p>
<p style="text-align: justify;">A diferencia del Primer Templo, el Segundo Templo no albergó el Arca de la Alianza, ya que esta había desaparecido tras la destrucción de Jerusalén y no hay constancia de que fuera trasladada durante el exilio. Según la tradición, el destino del Arca sigue siendo un misterio; algunas teorías sugieren que pudo haber sido escondida antes de la invasión babilónica o llevada a un lugar secreto, pero su paradero nunca ha sido confirmado.</p>
<p style="text-align: justify;">Durante los doscientos años siguientes, los judíos estuvieron bajo el dominio del Imperio persa. En el año 332 a.C. Alejandro Magno conquistó la Tierra Santa, marcando el inicio de un período de helenización. Después de que Alejandro muriera, uno de sus generales, Ptolomeo I, conquistó Jerusalén (320 a. C.) y la mantuvo bajo dominio ptolemaico durante casi un siglo.</p>
<p style="text-align: justify;">En el año 198 a. C. Antíoco III derrotó a Egipto y Judea pasó a dominio seléucida. En el año 167 a. C., Antíoco IV Epífanes profanó el Templo de Jerusalén, erigiendo un altar a Zeus y sacrificando un cerdo. Tanto la conquista de Alejandro Magno como la profanación de Antíoco IV se describen con detalle en la profecía de Daniel 8 y 11:1-35, y son un presagio de la «abominación desoladora» (Mateo 24:15) que establecerá el Anticristo en el Templo de Jerusalén durante la Gran Tribulación, como veremos más adelante.</p>
<p style="text-align: justify;">Unas décadas más tarde, los judíos se sublevan contra las fuerzas helénicas bajo el liderazgo de Judas Macabeo y logran la independencia política en el año 142 a. C., estableciendo un gobierno en el que el rey también cumple la función de sacerdote. Sin embargo, debido a la corrupción y a los conflictos internos, el reino se disolvió cuando el general romano Pompeyo conquistó Jerusalén en el año 63 a. C. Desde entonces, Israel no volvería a ser independiente hasta 1948.</p>
<p style="text-align: justify;">En el año 20 a. C., Herodes el Grande (el rey que intentó acabar con la vida del Mesías) inició la ampliación del Segundo Templo de Jerusalén y lo transformó en un complejo mucho más grande y lujoso, conocido como el Templo de Herodes. Poco antes de la muerte de Jesús, sus discípulos se maravillaron del santuario remodelado por Herodes, pero se quedaron asombrados al escuchar a Jesús pronunciar esta profecía:</p>
<p style="padding-left: 40px;">“En cuanto a estas cosas que veis, días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra, que no sea destruida.” —Lucas 21:6</p>
</div></div>
</div>
</div>

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<div class="et_pb_image_4 et_pb_image et_pb_module et_flex_module"><span class="et_pb_image_wrap"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Herod_Temple_A_Low.webp" alt="Segundo Templo de Jerusalén - Templo de Herodes. Maqueta con escalinatas." title="Templo Herodes" width="1200" height="460" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Herod_Temple_A_Low.webp 1200w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Herod_Temple_A_Low-300x115.webp 300w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Herod_Temple_A_Low-1024x393.webp 1024w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Herod_Temple_A_Low-768x294.webp 768w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" class="wp-image-3810" /></span></div>
</div>
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<div class="et_pb_text_24 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><h3><strong>La destrucción del segundo Templo de Jerusalén, el anhelo por reconstruirlo y las tensiones actuales</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">En el año 70 d. C., las legiones romanas arrasaron Jerusalén y destruyeron el Segundo Templo, lo que frustró la esperanza judía durante muchos siglos. Durante la época romana hubo intentos frustrados de reconstrucción. Por ejemplo, el proyecto del emperador Juliano en el siglo IV, que nunca llegó a completarse. A lo largo de los siglos posteriores, el anhelo del templo permaneció vivo en la oración diaria judía, aun cuando las condiciones políticas lo hacían imposible.</p>
<p style="text-align: justify;">Contra todo pronóstico, los judíos consiguieron frenar el avance de la alianza arabe en la guerra de independencia de 1947-1948. Aunque los judios vieron renacer a su nación en mayo 14 de 1948, Jerusalén y gran parte de Judea y Samaria (Cisjordania) quedaron bajo dominio de los jordanos. Sin embargo, en la guerra de los Seis Días de 1967, Israel consiguió tomar gran parte del territorio, incluida Jerusalén.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, el gobierno judío hizo lo impensable. En lugar de tomar posesión del Monte del Templo, Israel decidió otorgar su administración al Waqf jordano, una institución responsable de proteger los lugares sagrados musulmanes.</p>
<div style="all: initial;" class="notranslate"></div>
</div></div>
</div>
</div>

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<div class="et_pb_image_5 et_pb_image et_pb_module et_flex_module"><span class="et_pb_image_wrap"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Monte-del-templo-Low.webp" alt="Monte del Templo con la mezquita de Al-Aqsa y la Cúpula de la Roca. Lugar del Primer y Segundo Templo de Jerusalén" title="Monte-del-templo-Low" width="1200" height="599" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Monte-del-templo-Low.webp 1200w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Monte-del-templo-Low-300x150.webp 300w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Monte-del-templo-Low-1024x511.webp 1024w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Monte-del-templo-Low-768x383.webp 768w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" class="wp-image-3812" /></span></div>
</div>
</div>

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<div class="et_pb_text_25 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p>Monte del Templo con la mezquita de Al-Aqsa y la Cúpula de la Roca. El mismo lugar donde se asentaron el Primer y Segundo Templo de Jerusalén.</p>
</div></div>

<div class="et_pb_text_26 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p> </p>
<h3><strong>El Templo de Jerusalén en la actualidad</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">En la actualidad, el lugar donde se levantó el Templo de Jerusalén es uno de los puntos más sensibles del planeta. El Monte del Templo, conocido por los musulmanes como Haram al-Sharif, alberga el Domo de la Roca (donde supuestamente Abraham sacrificó a Isaac) y la mezquita de Al-Aqsa. Esta realidad convierte cualquier referencia al Tercer Templo en una cuestión sumamente delicada. Los ataques perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023 bajo el nombre de «Operación Inundación de Al-Aqsa» estuvieron motivados en gran parte por la disputa en torno a Jerusalén y la defensa islámica de Al-Quds, lo que deja claro que se trata de un conflicto no solo territorial, sino también espiritual.</p>
<p style="text-align: justify;">En este clima de creciente tensión,<a href="https://enguardia.org/preparando-la-vaca-roja-para-la-venida-del-mesias/"> el renovado interés judío por las vacas rojas</a> —necesarias, según la Ley de Moisés, para la purificación ritual vinculada al servicio del Templo— genera preocupación en el mundo musulmán. Para muchos líderes y movimientos islamistas, cualquier paso que apunte a la restitución del culto judío en el Monte del Templo se percibe como una amenaza directa contra el estatus quo de Haram al-Sharif. </p>
<h2><strong>¿Qué dice la Biblia sobre el Tercer Templo de Jerusalén?</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">Hay muchos temas en la Biblia que no se mencionan con términos exactos o palabras teológicas modernas (como la trinidad o el arrebatamiento), pero que sí tienen una buena base bíblica. Uno de estos casos es el Tercer Templo de Jerusalén, un término que no aparece explícitamente en la Biblia. Sin embargo, existen numerosos pasajes que mencionan claramente un templo o santuario en los últimos tiempos. Debido a que el Segundo Templo de Jerusalén fue destruido por los romanos en el año 70 a. C., se deduce lógicamente que, si las profecías son ciertas, habrá un Tercer Templo en Jerusalén.</p>
<p style="text-align: justify;">No obstante, es importante recalcar lo que queremos decir con el «Tercer Templo», ya que, cuando hablamos del Tercer Templo del reino mesianico, nos referimos más bien a un cuarto templo. Por lo tanto, hay que distinguir entre el santuario que se construirá poco antes de que empiece la Gran Tribulación y el templo que habrá en el reino milenial que instaurará el Mesías.</p>
<h3><strong>Referencias del Templo mesiánico (el «cuarto templo» de Jerusalén)</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">Uno de los textos que apuntan a la idea de un futuro templo en Jerusalén es Isaías 2:2-3, donde se dice que, en los últimos tiempos, «será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes» (cf. Miqueas 4:1-2). En muchas culturas, especialmente en las de la antigua Mesopotamia y el Levante, las montañas solían tener un significado espiritual profundo. Muchos santuarios, templos y altares se construían en las cimas de las montañas. En la Biblia encontramos algo similar, aunque con matices diferentes.</p>
<p style="text-align: justify;">No es casualidad que el lugar donde Moisés se encontró con Dios cara a cara y recibió la Ley y los Diez Mandamientos fuera el monte Sinaí. Curiosamente, después de escapar de los egipcios, Moisés escribió este salmo:</p>
<p style="padding-left: 40px;">Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu heredad,<br />En el lugar de tu morada, que tú has preparado, oh Jehová,<br />En el santuario que tus manos, oh Jehová, han afirmado.<br />Jehová reinará eternamente y para siempre. —Éxodo 15:17-18</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque el «monte de tu heredad» posiblemente haga referencia a Israel como la Tierra Prometida, «el santuario» (mikdash) es algo más específico. La palabra mikdash es muy recurrente en la Biblia y puede traducirse como «santuario» o «templo». La palabra más común en hebreo para describir el Templo de Jerusalén es Beit HaMikdash (בֵּית־הַמִּקְדָּשׁ), que se traduce literalmente como «Casa del Santuario».</p>
<h4><strong>El Monte y la Casa de Dios — Isaías 2:2-3; 66:18-24</strong></h4>
<p style="text-align: justify;">El monte Moriah, donde se erigió el Templo, se ubica a unos setecientos metros de altitud y es el lugar donde se asienta la ciudad de Jerusalén. Isaías 2:2-3 nos dice que este monte (Sión/Jerusalén) será la «cabeza de todos los montes» y que muchos pueblos irán «a la casa del Dios de Jacob». Isaías 66:18-24 relata que las naciones irán a adorar al «santo monte de Jerusalén» cada mes y cada día de reposo (sábado). Curiosamente, el texto también nos informa de que habrá «sacerdotes y levitas» en aquellos días.</p>
<h4><strong>El Renuevo edificará el Templo de Jerusalén — Zacarías 6:9-15</strong></h4>
<p style="text-align: justify;">Zacarías 6:9-15 nos dice que vendrá un hombre llamado Renuevo (rama, cf. Is. 4:2) que «edificará el templo de Jehová» y «dominará en su trono; y habrá sacerdote a su lado». La última parte puede leerse también como «será sacerdote en su trono». En este caso, el Renuevo, el Mesías, ocupará los roles de rey y sacerdote, y será el encargado de edificar el santuario. Además, el texto prosigue con una información importante:</p>
<p style="text-align: justify;">«Los que están lejos vendrán y ayudarán a edificar el templo de Jehová.» —Zacarías 6:15</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque el Renuevo será el encargado de edificar el templo, habrá otros que ayudarán a construirlo. Esto no se cumplió con el Segundo Templo, ya que el Mesías aún no ha comenzado a reinar desde su trono en Jerusalén, aunque sí está sentado a la diestra del Padre.</p>
<h4><strong>Restitución del ministerio sacerdotal del Tercer Templo — Jeremías 33</strong></h4>
<p style="text-align: justify;">En Jeremías 33, un capítulo que habla sobre la restauración espiritual y nacional de Israel y que está ligado al  Nuevo Pacto, relata de nuevo que en el tiempo que haga brotar al Renuevo, «no faltará a David varón que se siente sobre el trono de la casa de Israel. Ni a los sacerdotes y levitas faltará varón que delante de mí ofrezca holocausto y encienda ofrenda, y que haga sacrificio todos los días.» (Jer. 33:17-18) Vemos de nuevo una conexión entre la restauración del reino de Israel y la restauración sacerdotal.</p>
</div></div>

<div class="et_pb_image_6 et_pb_image et_pb_module et_flex_module"><span class="et_pb_image_wrap"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Ezekiel_Temple2.jpg" alt="Templo de Ezequiel - Tercer Templo de Jerusalén" title="Ezekiel_Temple2" width="1106" height="708" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Ezekiel_Temple2.jpg 1106w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Ezekiel_Temple2-300x192.jpg 300w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Ezekiel_Temple2-1024x656.jpg 1024w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Ezekiel_Temple2-768x492.jpg 768w" sizes="(max-width: 1106px) 100vw, 1106px" class="wp-image-3816" /></span></div>

<div class="et_pb_text_27 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_flex_module"><div class="et_pb_text_inner"><p>Modelo artístico del Templo de Ezequiel</p>
</div></div>

<div class="et_pb_text_28 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_block_module"><div class="et_pb_text_inner"><p>&nbsp;</p>
<h3><strong>El Templo mesiánico de Ezequiel — Ezequiel 40-48</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">No obstante, el texto bíblico que ofrece una descripción más explícita del Tercer Templo (o «cuarto templo» mesiánico) es Ezequiel 40-48, que nos muestra los planes detallados de un futuro templo. En él se describe una estructura real con puertas, atrios, el Lugar Santísimo y cámaras destinadas a los «hijos de Sadoc», los cuales también reciben su porción de la Tierra Santa.</p>
<p style="text-align: justify;">Una de las características destacadas de este templo es la presencia de un río que fluye desde la parte oriental y que, a medida que desciende, aumenta su caudal hasta alcanzar un nivel en el que no puede ser cruzado a pie. (Ez. 47:5) El río llegará hasta el desierto de Araba y dará vida al mar Muerto. Las aguas del río darán vida a los árboles, que producirán frutos comestibles y cuyas hojas servirán como medicina (Ez. 47:12).</p>
<p style="text-align: justify;">Quizá el aspecto más significativo de todo esto es que la gloria de Jehová regresará al templo por la puerta oriental. (Ez. 43) La llegada del Mesías desde el oriente se puede ver en varios pasajes bíblicos, incluso en el Nuevo Testamento, pues Jesús mismo declaró que vendría de la misma manera que se fue. (Hch. 1:11) El lugar donde ascendió a los cielos es el monte de los Olivos, al este de Jerusalén.</p>
<p style="text-align: justify;">El templo descrito en el libro de Ezequiel no corresponde al Segundo Templo, ya que las dimensiones de ambos edificios no coinciden. Tampoco ha existido nunca el río descrito en Ezequiel 47 ni la gloria de Dios ha estado presente en el Segundo Templo tal y como la describe el profeta. Si consideramos que esta profecía debe cumplirse, también debemos creer que el Tercer Templo se construirá en el futuro.</p>
<h3><strong>Referencias del Templo del Apocalipsis o del Anticristo</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">El texto central que hace referencia a un santuario construido en Jerusalén en los últimos días o en tiempos del Apocalipsis es la profecía de las setenta semanas de Daniel 9:24-27.  Estas setenta semanas equivalen a 490 años en total y se dividen en tres fases:</p>
<ul>
<li>7 semanas (49 años): reconstrucción de Jerusalén, comenzando con el decreto de Artajerjes en el año 444 a.C. (Neh. 2:5-8,17,18)</li>
<li>62 semanas (434 años): Se quita la vida del Mesías (Cristo) en el año 33 d.C.</li>
<li>1 semana (7 años): Anticristo hará un pacto de siete años que romperá a la mitad de este periodo, comenzando una gran persecución.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Daniel fue un profeta que vivió en el exilio en Babilonia y esperaba ver la restauración de Israel en sus días, pues sabía que esto iba a ocurrir después de setenta años de exilio, según había dicho el profeta Jeremías. Sin embargo, el ángel Gabriel le reveló que antes de la completa restauración de Israel sucederían varias cosas.</p>
<p style="text-align: justify;">En la primera fase (49 años), los judíos reconstruirían Jerusalén, y en la segunda (434 años después), el Mesías sería «cortado», lo que coincide con la crucifixión de Jesús en el año 33 d. C. Sin embargo, hay un paréntesis hasta que comience la última fase de siete años.</p>
<p style="text-align: justify;">La última semana es la que comúnmente conocemos como la Gran Tribulación, y a la cual Jesús mismo hace referencia en Mateo 24:15, hablando explícitamente sobre la «abominación desoladora», es decir, el Anticristo sentándose en el templo como Dios. En la segunda epístola a los tesalonicenses, un texto que muchos creen que habla sobre el arrebatamiento de la Iglesia, se afirma que el «hijo de perdición» se sentará en «el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios». (2 Ts 2:3-4). Daniel 9:27 nos dice que:</p>
<blockquote>
<p> «Por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda.»</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">En resumen, después de un largo paréntesis, en algún momento de nuestra historia (posiblemente pronto), el Anticristo hará un pacto con Israel, lo que dará inicio al periodo de la Gran Tribulación. No obstante, transcurridos tres años y medio, el «hijo de perdición» romperá su pacto y mostrará su verdadera cara al sentarse en el Templo de Jerusalén como si fuera Dios mismo. En Apocalipsis 11 se hace referencia a este templo. El texto relata que un ángel le da una caña de medir al apóstol Juan para medir el «templo de Dios».</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"> «Entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él. Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses. Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.» —Apocalipsis 11:1-3</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">La referencia al Templo de Jerusalén en este texto no puede ser más clara. Al igual que Ezequiel (Ez. 40:5, 13), Juan mide el templo con una caña de medir. La única diferencia es que, mientras el profeta Ezequiel ve cómo el ángel lo mide, en Apocalipsis es Juan quien lo hace.</p>
<p style="text-align: justify;">No se debería pasar por alto este hecho. La medición del Templo podría indicarnos que el edificio es real y no una representación simbólica. Si las instrucciones para construir el Tabernáculo fueron reales, deberíamos deducir que los detalles sobre el Templo que aparecen en Ezequiel, el Apocalipsis y otros pasajes bíblicos también lo son.</p>
<h2><strong>¿Se realizarán sacrificios en el Tercer Templo de Jerusalén?</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">Si va a haber un templo en Jerusalén, también habrá sacrificios. Esto puede chocar con algunas percepciones cristianas que dan por hecho que la ley mosaica no está vigente en la actualidad y que, por tanto, los sacrificios no pueden restaurarse de ninguna manera.</p>
<p style="text-align: justify;">No cabe duda de que este es un punto controvertido que debe tomarse en serio. No obstante, debe enfatizarse que esto no tiene por qué entrar en conflicto con una soteriología bíblica, es decir, con la creencia en la salvación por la fe y no por las obras.</p>
<p style="text-align: justify;">«No creemos que la restauración de los sacrificios en una dispensación futura suponga un retorno al sistema mosaico del Antiguo Pacto», <sup class="modern-footnotes-footnote ">1</sup> destaca Thomas D. Ice. En la actualidad, los creyentes en Jesús son beneficiarios del Nuevo Pacto (Jer. 31:31), pero este debe instaurarse por completo en el reino mesianico. El reino de Dios está presente espiritualmente, sin embargo, debe establecerse físicamente en el futuro mediante el Nuevo Pacto.</p>
<p style="text-align: justify;">Jeremías nos habla del tiempo en que Israel abrazará el Nuevo Pacto, cuando el «Renuevo» (mencionado anteriormente) reine sobre Israel y el mundo entero:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">«En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra.  En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura, y se le llamará: Jehová, justicia nuestra. Porque así ha dicho Jehová: No faltará a David varón que se siente sobre el trono de la casa de Israel. Ni a los sacerdotes y levitas faltará varón que delante de mí ofrezca holocausto y encienda ofrenda, y que haga sacrificio todos los días.” —Jeremias 33:15-18</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, si «la sangre de toros y machos cabríos no puede quitar los pecados» (Heb. 10:4), ¿por qué habrá sacrificios cuando se establezca el reino de Dios en la tierra?</p>
<p style="text-align: justify;">Una de las respuestas a esta pregunta válida e importante es que los sacrificios que se instaurarán durante el Milenio posiblemente se harán como memorial del sacrificio completo de Cristo. Thomas D. Ice afirma lo siguiente:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">“El apoyo a un futuro aspecto conmemorativo puede verse en el hecho de que nuestra actual observancia de la Cena del Señor incluye este aspecto (1 Cor. 11:23-26). Bajo el sistema mosaico —que miraba hacia el futuro— muchas veces varios sacrificios del Templo se llaman específicamente «memoriales» (Éx. 30:16; Lev. 2:2, 9; 5:12; 6:15; 24:7; Núm. 5:15, 18, 26). De hecho, esa terminología podría ser la base de nuestra actual comprensión eclesiástica de recordar la muerte del Señor, adoptada por Pablo. El aspecto conmemorativo mosaico apoya claramente la visión de los futuros sacrificios del templo de esta manera, ya que los creyentes milenaristas miran hacia atrás, a la provisión sacrificial de Cristo.” <sup class="modern-footnotes-footnote ">2</sup></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Es importante señalar también que no todos los sacrificios del Antiguo Testamento eran expiatorios ni apuntaban directamente al sacrificio final de Cristo. Algunos eran rituales de purificación para los sacerdotes y los utensilios. Es posible que los sacrificios que se realicen en el Tercer Templo durante el Reino mesiánico cumplan también este propósito, pues es evidente que en el templo descrito por Ezequiel habrá sacrificios para purificar el altar (Ez. 43:20, 2) y los utensilios utilizados en los rituales.</p>
<h2 style="text-align: justify;"><strong>Conclusión</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">Al igual que los sacrificios nunca pudieron quitar los pecados de nadie (Heb. 10:11), tampoco lo harán en el futuro. Es posible que estos sacrificios cumplan una función memorial y de purificación, pero no servirán para expiar los pecados. No obstante, incluso estos rituales serán temporales, pues una vez concluido el Reino milenial, ya no habrá necesidad de templo alguno, ya que Dios mismo estará presente en la Nueva Jerusalén (Ap 21:22).</p>
<p style="text-align: justify;">Si algo debemos tener claro es que Dios siempre ha querido habitar entre nosotros y, aún más, entrar en nuestros corazones. Este propósito fue manifestado por los antiguos profetas de la Biblia y se hizo realidad a través de Cristo, el Mesías prometido en las Escrituras. La construcción del Tercer Templo de Jerusalén no eximirá a nadie de la necesidad de un arrepentimiento genuino y de confesar su fe en Jesús. Dios no desea morar en un templo, sino en nosotros, por toda la eternidad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>1. ICE, Thomas D. Why Sacrifices in the Millennium [en línea]. Liberty University, 2009, p. 2. Disponible en: <a href="https://digitalcommons.liberty.edu/pretrib_arch/60?utm_source=chatgpt.com" target="_new" rel="noopener" data-start="426" data-end="476">https://digitalcommons.liberty.edu/pretrib_arch/60</a> [consulta: 12 febrero 2026].</p>
<p>2. Ibid., p. 4</p>
<hr />
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<p><a href="https://enguardia.org/preparando-la-vaca-roja-para-la-venida-del-mesias/">Preparando la vaca roja para la venida del Mesías</a></p>
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<div style="all: initial;" class="notranslate"></div>
<div style="all: initial;" class="notranslate"></div>
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</div>
</div>

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</div>
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		<title>Yin y yang: fluyamos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcia Montenegro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 04 Feb 2026 13:02:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Religiones]]></category>
		<category><![CDATA[Nueva Era]]></category>
		<category><![CDATA[Taoismo]]></category>
		<category><![CDATA[Yin-Yang]]></category>
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					<description><![CDATA[El símbolo del yin y yang, conocido como Tai Chi Tu, se ha vuelto omnipresente en la cultura popular, pero ¿comprendemos realmente su significado? Este antiguo símbolo circular, mitad negro y mitad blanco, tiene sus raíces en el taoísmo y representa mucho más que simple equilibrio o armonía.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-3712 size-full" title="Tai chi practitioner" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Yin-Yang_Horizontal.jpg" alt="Yin y yang — Practicante de Tai chi encima de una bola de Yin-yang. Generado con IA." width="1297" height="669" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Yin-Yang_Horizontal.jpg 1297w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Yin-Yang_Horizontal-300x155.jpg 300w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Yin-Yang_Horizontal-1024x528.jpg 1024w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Yin-Yang_Horizontal-768x396.jpg 768w" sizes="(max-width: 1297px) 100vw, 1297px" /></p>
<p>por Marcia Montenegro — <a href="https://www.christiananswersnewage.com/article/yin-and-yang-getting-into-the-flowhttps://www.christiananswersnewage.com/article/yin-and-yang-getting-into-the-flow" target="_blank" rel="noopener">Christian Answers for the New Age</a></p>
<p><span class="firstcharacter">E</span>stá en todas partes. El clásico símbolo del yin y yang, cada vez más presente en nuestra vida cotidiana, es un símbolo circular, mitad negro y mitad blanco, con un pequeño punto blanco en la parte negra y un pequeño punto negro en la parte blanca. Este símbolo se llama Tai Chi Tu.</p>
<p>El término «yin-yang» también se ha incorporado en el lenguaje popular, en frases del tipo «Bueno, todo en la vida tiene su lado yin y su lado yang», y muchos creen que este símbolo representa el equilibrio, la paz o la armonía. Otros creen que significa que hay un poco de malo en lo bueno y un poco de bueno en lo malo (lo que significaría que no existen el bien o el mal absolutos).</p>
<h2><b>¿Qué significa realmente el yin-yang?</b></h2>
<p>Los orígenes del yin-yang se asociaron con el taoísmo, una religión muy extendida en China varios siglos antes de la encarnación de Cristo en la tierra. En el taoísmo, el Tao, traducido libremente como «el Camino» o «la Senda», es el origen de todas las cosas y la realidad última.</p>
<p>Como ocurre en muchas religiones orientales, este concepto no se puede comprender intelectualmente, ya que describe una realidad más allá del intelecto. Por lo tanto, según las enseñanzas taoístas, la verdad del Tao solo se puede comprender de forma indirecta o a través de un proceso de vida iluminada. La felicidad se obtiene viviendo en el flujo del Tao, que es el flujo del universo. Se trata de una creencia sin un Dios personal. ¿Dónde encajan aquí el yin y el yang?</p>
<blockquote><p>«A través de la dinámica del yin y el yang, los principios cósmicos femenino y masculino, el Tao crea todos los fenómenos. Mientras que el Tao es perfectamente armonioso, el cosmos se encuentra en un estado de constante desequilibrio» (<em>Spirituality By The Numbers</em>, Georg Feuerstein, p. 146).</p></blockquote>
<h2><b>El Yin y yang</b></h2>
<p>Las fuerzas del yin y el yang surgen de la creencia en el dualismo, un estado en el que el universo parece estar dividido en dos fuerzas opuestas pero iguales. Sin embargo, el mundo dualista del yin y el yang no se considera como el bien contra el mal. Se divide según otros criterios.</p>
<p>El yang, representado por el blanco en el símbolo del yin-yang, representa el principio creativo, mientras que el yin, representado por el negro, es la disolución y el retorno (a la creación). El yang simboliza lo caliente, lo seco, lo masculino, la luz, la dureza, el movimiento y la iniciativa. El yin es el frío, la humedad, lo femenino, la oscuridad, la suavidad, la quietud y la receptividad.</p>
<p>Se cree que las fuerzas yin y yang son cíclicas, se mueven y evolucionan entre sí, representadas por el punto blanco en el lado yin negro del símbolo y por el punto negro en el lado yang blanco. Desde este punto de vista, el universo depende de la interacción entre estas dos fuerzas que surgen del Tao. El yin y el yang también forman parte del I Ching, una forma de adivinación.</p>
<p>Estos valores se pueden extender a maneras de clasificar como yin o yang los alimentos, los órganos del cuerpo, las plantas, etc. La dieta macrobiótica, que se hizo popular por primera vez en los años sesenta y setenta, se basa en la división de la comida entre las propiedades yin o yang. El camino para ser feliz es llegar al equilibrio entre estas dos fuerzas para así llegar a la harmonía del Tao. La enfermedad surge cuando las fuerzas yin-yang en el cuerpo no están en equilibrio.</p>
<h2><b>¿Ni malo ni bueno?</b></h2>
<p>Según la visión taoísta/yin-yang, en realidad no existe lo bueno ni lo malo, solo lo que tiene aparencia de bueno o malo. No existe la vida ni la muerte porque «la vida y la muerte son una sola cosa, lo correcto y lo incorrecto son lo mismo» (Chuang Tzu, citado en World Religions, Geoffrey Parrinder, p. 333).</p>
<p>Los opuestos no son realmente opuestos; solo nos lo parecen porque los percibimos a través de un condicionamiento dualista y no podemos ver como los opuestos son realmente parte del todo. Los opuestos contienen en realidad la esencia del otro y, finalmente, se fusionan entre sí. Este es uno de los orígenes de la visión holística del mundo y del cuerpo, y sigue siendo hoy en día la base de la conexión entre el cuerpo y la mente.</p>
<p>El universo se ve como místicamente conectado e interrelacionado, incluyendo a cada persona, animal, roca, árbol, río&#8230; a través de la interacción yin-yang. Refiriéndose al Tao, Wen-Tzu afirma que «el Camino no tiene delante ni detrás, izquierda ni derecha: todas las cosas son misteriosamente iguales, sin bien ni mal» (Wen-Tzu, Further Teachings of Lao-Tzu [Boston: Shambhala, 1992], 109).</p>
<h2><b>El holismo</b></h2>
<p>Muchas personas aceptan erróneamente la conexión cuerpo-mente del holismo porque sabemos que nuestras actitudes a menudo afectan nuestra salud o recuperación de una enfermedad. Sin embargo, las actitudes y la visión mística holística contemporánea son dos cosas distintas.</p>
<p>La visión holística del cuerpo y de la salud se basa en el monismo, es decir, que todo es uno y uno es todo, y que una fuerza universal (también conocida como <i>chi</i> o <i>qi</i>: fuerza vital, energía vital o simplemente energía) nos conecta a todos y fluye a través del cuerpo. El holismo, en muchas visiones alternativas actuales, asume que todas las enfermedades son un desequilibrio o bloqueo del chi y/o de las fuerzas yin-yang en el cuerpo (u otros bloqueos psíquicos o energéticos) y, por lo tanto, el estado de salud de una persona es un reflejo de este desequilibrio o bloqueo energético/espiritual.</p>
<h2><b>La acupuntura</b></h2>
<p>La mayoría de los curanderos holísticos (y «naturalistas») creen que la enfermedad es una condición espiritual y utilizan métodos basados en el ocultismo, a menudo procedentes del vitalismo, y en las creencias religiosas orientales. La acupuntura tiene su origen en la creencia de que el chi fluye a lo largo de vías invisibles del cuerpo llamadas meridianos, y que la enfermedad es el resultado de un bloqueo del chi, lo que desequilibra el yin y el yang. Se supone que la inserción de agujas en determinados puntos permite el flujo del chi del cuerpo y el equilibrio de las energías yin y yang.</p>
<p><div id="attachment_3717" style="width: 210px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3717" class="wp-image-3717 size-medium" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Acupuntura-200x300.jpg" alt="Hombre enseñando los puntos cardinales de la acupuntura" width="200" height="300" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Acupuntura-200x300.jpg 200w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Acupuntura.jpg 448w" sizes="(max-width: 200px) 100vw, 200px" /><p id="caption-attachment-3717" class="wp-caption-text">Fotografía de Taylor Heery</p></div></p>
<p>Aunque hay teorías que sostienen que la acupuntura funciona porque la colocación de las agujas envía señales al cerebro que liberan endorfinas o porque las agujas bloquean la señal de dolor que llega al cerebro, estas teorías no han sido demostradas. Incluso si estas teorías resultaran correctas, la conclusión sería que no es la acupuntura la que funciona, ya que la acupuntura se basa en la idea de que el alivio proviene del flujo del chi y del equilibrio del yin y el yang. Lo que funcionaría sería el alivio del dolor a través de las endorfinas y el bloqueo de las señales de dolor. Esta no es la teoría de la acupuntura tradicional. Por lo tanto, cualquier alivio no tendría nada que ver con el chi, los meridianos o el yin y el yang, sino más bien con la biología y una comprensión adecuada del cuerpo. En el mejor de los casos, la acupuntura alivia temporalmente cantidades limitadas de dolor.</p>
<p>Aún no existe ningún modelo físico o médico que explique la acupuntura. (Algunos métodos más recientes que pueden denominarse «punción seca» se basan en teorías sobre el cuerpo y, lamentablemente, a veces se etiquetan como «acupuntura», pero no se trata de la acupuntura original. Esto está creando confusión).</p>
<h2><b>El mal no es una fuerza</b></h2>
<p>Si los opuestos siempre se fusionan y se convierten el uno en el otro, entonces no existe el bien ni el mal absolutos. Sin embargo, en 1 Juan 1:5, se afirma:</p>
<blockquote><p>«Este es el mensaje que hemos oído de él y os anunciamos: Dios es luz, y en él no hay ninguna oscuridad».</p></blockquote>
<p>El mal no es una fuerza; es un rechazo o una rebelión contra el bien. El mal es obra de Satanás, que no tiene verdad en él, y de aquellos que eligen negar o rechazar a Dios. El mal y el bien no son iguales porque Dios es soberano y</p>
<blockquote><p>“La razón por la que apareció el Hijo de Dios fue para destruir la obra del diablo.” (1 Juan 3:8)</p></blockquote>
<p>Dios permite que Satanás actúe por ahora, pero Satanás fue derrotado cuando Jesús murió por nuestros pecados en la cruz, permitiendo la liberación del poder de Satanás a través de la confianza en Cristo (“Porque él nos ha rescatado del dominio de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención, el perdón de los pecados.” Colosenses 1:13,14). Satanás será arrojado al lago de fuego.</p>
<h2><b>El Tai Chi </b></h2>
<p><div id="attachment_3715" style="width: 207px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3715" class="wp-image-3715 size-medium" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Tai-chi-197x300.jpg" alt="Hombre practicando el tai chi - Fotografía by Mark Hang Fung So" width="197" height="300" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Tai-chi-197x300.jpg 197w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/02/Tai-chi.jpg 294w" sizes="(max-width: 197px) 100vw, 197px" /><p id="caption-attachment-3715" class="wp-caption-text">Hombre practicando el Tai chi &#8211; Fotografía de Mark Hang Fung So</p></div></p>
<p>El Tai Chi, a menudo denominado «meditación en movimiento», tiene su origen en el taoísmo. Uno de los objetivos del Tai Chi es facilitar «el flujo del qi a través del cuerpo» (Harper’s Encyclopedia of Mystical &amp; Paranormal Experience, Rosemary Ellen Guiley, p. 599). El qi (también escrito chi, ki o ji) es un término oriental que designa la energía universal que supuestamente fluye a través del cuerpo.</p>
<p>Una hoja informativa sobre el significado de los 108 movimientos del Tai Chi, publicada por la Sociedad Taoísta de Tai Chi de los Estados Unidos, afirma que los 36 canales yang mayores y menores del cuerpo son las «deidades celestiales», mientras que los elementos yin del cuerpo son las «72 deidades terrestres». El total combinado es 108, un «número adivinado por el propio Chang San Feng» (monje taoísta del siglo XI, considerado el fundador del Tai Chi).</p>
<p>La declaración continúa diciendo que «el 108 completo simboliza el equilibrio armonioso del yin y el yang y, por lo tanto, conduce a la salud. La unión de todos los elementos yin y yang representa el retorno al estado holístico e indiferenciado del Tao».</p>
<p>El término «indiferenciado» significa que no hay distinciones; todo es uno.</p>
<h2><b>La respuesta cristiana al Yin-Yang</b></h2>
<p>Los cristianos deben ser prudentes con respecto a prácticas como la acupuntura y los llamados «ejercicios» como el tai chi, que se basan en creencias espirituales hostiles a la afirmación de Cristo de ser el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6). El hecho de que un tratamiento de este tipo pueda funcionar no es razón suficiente para utilizarlo. Muchas cosas del mundo ocultista y místico parecen funcionar.</p>
<p>El criterio que deben seguir los cristianos a la hora de adoptar una idea o práctica de base espiritual no es si funciona o no. Se nos exhorta a «no creer a todo espíritu, sino a probar los espíritus para ver si son de Dios&#8230;» (1 Juan 4:1a). Estas palabras deben tomarse en serio también con respecto a muchos otros tratamientos holísticos y alternativos. El Tao afirma ser el camino, pero ofrece un todo indiferenciado en el que, en última instancia, no hay distinciones entre el yin y el yang, ni entre el bien y el mal. La armonía se basa en el equilibrio entre el yin y el yang.</p>
<p>Sin embargo, la verdadera paz solo se alcanza confiando en Cristo (Juan 14:27; Filipenses 4:7). Hay una persona, Jesús, no un principio o una filosofía, que dijo que Él es el Camino (Juan 14:6), el Camino a Dios y a la vida eterna (Juan 5:24; 6:40).</p>
<p><b>Bibliografía selecta</b></p>
<p>Eileen Campbell and J. H. Brennan, Body Mind &amp; Spirit.<br />
Georg Feuerstein, Spirituality by the Numbers.<br />
Rosemary Ellen Guiley, Harper’s Encyclopedia of Mystical and Paranormal Experience.<br />
J. Gordon Melton, New Age Encyclopedia.<br />
Richard Osborne and Borin Van Loon, Introducing Ancient Eastern Philosophy.<br />
Geoffrey Parrinder, World Religions, From Ancient History to the Present.<br />
Eva Wong, The Shambhala Guide to Taoism</p>
<hr />
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		<title>Llegar a ser Dios: la divinización del hombre en el mormonismo y otras religiones</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Enguardia]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Jan 2026 12:47:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Religiones]]></category>
		<category><![CDATA[Biblia]]></category>
		<category><![CDATA[mormonismo]]></category>
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					<description><![CDATA[¿Puede el ser humano llegar a ser Dios? Este artículo analiza la doctrina mormona de la divinización del hombre, su trasfondo religioso y cómo se relaciona con antiguas creencias sobre la naturaleza divina del ser humano]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="et_pb_section_9 et_pb_section et_section_regular et_block_section"><div class="et_pb_row_28 et_pb_row et_block_row"><div class="et_pb_column_28 et_pb_column et_pb_column_4_4 et-last-child et_block_column et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough"><div class="et_pb_text_29 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_block_module"><div class="et_pb_text_inner"><p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-3553 size-full" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/Smith_low.jpg" alt="Visitación de José Smith - divinización del hombre" width="1200" height="802" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/Smith_low.jpg 1200w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/Smith_low-300x201.jpg 300w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/Smith_low-1024x684.jpg 1024w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/Smith_low-768x513.jpg 768w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><br />
<strong>—Enguardia</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span class="firstcharacter">A</span> lo largo de la historia, una de las aspiraciones más profundas —y peligrosas— del ser humano ha sido trascender sus límites y alcanzar la divinidad. En la actualidad, con los avances tecnológicos, como la inteligencia artificial y la genética, mucha gente se pregunta: ¿puede el hombre llegar a ser Dios?, ¿tenemos una capacidad divina en nuestro interior?</p>
<p style="text-align: justify;">Joseph Smith, el fundador del mormonismo o la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, afirmó haber recibido revelaciones divinas que le transmitieron la pura doctrina cristiana original. El pilar central de esta «revelación» se basa en la idea de la exaltación, que afirma que los seres humanos pueden llegar a ser como Dios en sentido literal.</p>
<p style="text-align: justify;">Seguidamente, analizaremos la polémica noción de la divinización del hombre, pero no sin antes estudiar el trasfondo de este mismo concepto en otras creencias religiosas, la masonería y su vínculo con Joseph Smith.</p>
<h2><strong>La divinización del hombre en las religiones antiguas</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">La idea de que el ser humano puede alcanzar un estado divino no es exclusiva del mormonismo. En muchas religiones no cristianas, la divinidad no es una categoría exclusiva, sino una realidad a la que se puede acceder mediante la iluminación, el conocimiento o el progreso espiritual.</p>
<p style="text-align: justify;">En el<b> hinduismo</b>, el objetivo final de la existencia es la liberación (<i>moksha</i>), que se alcanza cuando el individuo reconoce que su esencia (<i>átman</i>) es una con la realidad última (<i>brahman</i>). En este contexto, la distinción entre lo humano y lo divino es ilusoria: el ser humano no se convierte en Dios, sino que despierta a la verdad de que siempre lo ha sido en esencia. Esta cosmovisión disuelve la frontera entre creador y criatura.</p>
<p style="text-align: justify;">Los hindúes son muy devotos de sus dioses, a los que consideran manifestaciones del dios supremo Brahman. Sin embargo, estos dioses no se corresponden con el Dios de la Biblia. Las divinidades hindúes tienen funciones específicas y permanecen en el ciclo de nacimiento y muerte (samsara). Algunos textos y tradiciones sostienen que, mediante méritos espirituales, austeridades (tapas) o karma, un ser humano puede renacer como un deva en vidas futuras.</p>
<p style="text-align: justify;">El <b>budismo</b>, aunque no postula un Dios creador personal, enseña que el ser humano puede alcanzar la iluminación total (nirvana), trascendiendo así el sufrimiento, el deseo y la individualidad. En algunas corrientes, figuras como los bodhisattvas adquieren atributos que, funcionalmente, los sitúan en un plano casi divino. Un ejemplo claro de esto lo encontramos en Tenzin Gyatso, conocido oficialmente como «Su Santidad el Dalai Lama». El Dalai Lama es considerado la reencarnación de Avalokiteshvara, el bodhisattva de la compasión, un ser iluminado que, en lugar de entrar en el nirvana, elige renacer para ayudar a la humanidad.</p>
<div id="attachment_3593" style="width: 1210px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3593" class="wp-image-3593 size-full" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/apoteosis_low2.jpg" alt="Columna de Antonino Pío - Culto al emperador" width="1200" height="804" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/apoteosis_low2.jpg 1200w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/apoteosis_low2-300x201.jpg 300w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/apoteosis_low2-1024x686.jpg 1024w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/apoteosis_low2-768x515.jpg 768w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-3593" class="wp-caption-text">Relieve de la apoteosis (deificación) de Antonino Pío y Faustina. Un genio alado eleva al emperador y a su esposa hacia el cielo. En la parte inferior izquierda se encuentra Campus Martius, con un obelisco que representa el lugar donde se deificaba a los emperadores. A la derecha se encuentra Roma, con un escudo que muestra a Rómulo y Remo.</p></div>
<p style="text-align: justify;">En las <b>religiones politeístas</b> del mundo antiguo, especialmente en Grecia y Roma, la divinización humana era explícita. Héroes y emperadores podían ser elevados al estatus de dioses. Un ejemplo concreto de esta práctica lo encontramos en el culto al César en la antigua Roma.</p>
<p style="text-align: justify;">Los emperadores romanos eran honrados como dioses en vida, recibían ofrendas, tenían templos y títulos divinos. Los ciudadanos romanos no solo rendían homenaje a su figura como gobernante político, sino también como intermediario divino entre los humanos y los dioses tradicionales, lo que consolidaba la autoridad imperial y fusionaba el poder político con el estatus divino.</p>
<p style="text-align: justify;">El <b>gnosticismo</b>, un conjunto diverso de corrientes religiosas y filosóficas surgidas en los primeros siglos de nuestra era, enseñaba que en el interior del ser humano existe una chispa divina atrapada en la materia. Según esta visión, la salvación no se alcanza mediante la obediencia o la fe, sino a través del conocimiento secreto (gnosis), que permite al individuo despertar a su verdadera naturaleza divina. En muchas de estas escuelas, el ser humano no solo participa de lo divino, sino que puede llegar a reconocerse a sí mismo como tal, trascendiendo el mundo material y retornando al plano espiritual del que procede.</p>
<h2><strong>La masonería y la idea de la divinización del hombre</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">La masonería, aunque no se define formalmente como una religión, posee una cosmovisión espiritual que promueve la perfección progresiva del ser humano. Mediante símbolos, rituales y grados de iniciación, el masón avanza hacia la iluminación, el conocimiento y la elevación espiritual.</p>
<p style="text-align: justify;">La figura del Gran Arquitecto del Universo permite una concepción amplia y ambigua de la divinidad, mientras que se hace hincapié en el progreso moral e intelectual del ser humano. En este sistema, el ser humano no depende de la gracia divina revelada, sino de su propio perfeccionamiento, lo que implica una forma de autoexaltación espiritual.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, sería erróneo hablar de la masonería solo como una religión moral de perfeccionamiento humano. George H. Steinmetz, uno de los masones más importantes de Norteamérica, <a href="https://pilgrimjustpilgrim.wordpress.com/2016/10/28/the-freemasons/?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" rel="noopener">dejó muy clara su meta</a>:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">“Quédate quieto y sabe que yo soy Dios... <i>Que yo soy Dios</i>: el reconocimiento definitivo del Todo en el Todo, la unidad del Ser con el Cosmos, ¡el conocimiento de la <i>divinidad del ser</i>!”</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Steinmetz dejó claro que su objetivo era llegar a ser Dios. Esto no es un caso aislado: Manly P. Hall, masón del 33.º grado, dijo que «el hombre es Dios en formación...». Por su parte, el escritor masón Joseph Fort Newton afirmó que el propósito de que Dios se hiciera hombre fue que «el hombre pueda llegar a ser Dios».</p>
<h2><strong>Joseph Smith y su relación con la masonería</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">La conexión entre Joseph Smith y la masonería está bien documentada históricamente. En 1842, Smith fue iniciado como masón en Nauvoo, Illinois, y poco después introdujo en el templo mormón ceremonias que presentan claras similitudes con los rituales masónicos, incluidos símbolos, juramentos, vestimentas y una progresión por grados.</p>
<div id="attachment_3547" style="width: 179px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3547" class="wp-image-3547 size-medium" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/Star-169x300.jpg" alt="Pentagrama masónico y satánico en templo mormón" width="169" height="300" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/Star-169x300.jpg 169w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/Star-577x1024.jpg 577w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2026/01/Star.jpg 640w" sizes="(max-width: 169px) 100vw, 169px" /><p id="caption-attachment-3547" class="wp-caption-text">Pentagrama masónico el el templo mormón de Nauvoo, Illinois.</p></div>
<p>Los templos mormones presentan muchas similitudes con los edificios masónicos y en ellos se pueden observar símbolos en común. En el templo mormón de Salt Lake City, aparte de la estatua del «ángel» Moroni (un profeta resucitado que se le apareció a José Smith) e imágenes de planetas y constelaciones, se puede ver claramente un pentagrama (utilizada también en el satanismo) y el ojo de Horus, símbolos masónicos.</p>
<p style="text-align: justify;">Al igual que en la masonería, en el mormonismo los rituales son un aspecto central de su religión. Las señales, gestos y apretones de manos relacionados con ceremonias o para verificar la identidad de un individuo son comunes en ambas religiones, aunque con un significado algo diferente.</p>
<p style="text-align: justify;">Es cierto que el mormonismo no puede reducirse simplemente a la masonería, pero el contexto masónico ayuda a comprender el entorno intelectual y simbólico en el que Smith desarrolló muchas de sus ideas, especialmente las relacionadas con el progreso espiritual, el conocimiento secreto y la exaltación del ser humano.</p>
<h2><strong>La doctrina mormona: exaltación y potencial divino</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">La doctrina mormona enseña que Dios el Padre fue en otro tiempo un hombre que progresó hasta alcanzar la divinidad, y que los seres humanos, en tanto que sus hijos espirituales, poseemos el mismo potencial. Esta enseñanza se articula principalmente a través del concepto de <a href="https://www.churchofjesuschrist.org/study/manual/gospel-principles/chapter-47-exaltation?lang=spa" target="_blank" rel="noopener">exaltación</a>, el grado más alto de salvación en la teología mormona:</p>
<blockquote><p>“La exaltación es la vida eterna, la clase de vida que Dios vive. Él vive en gran gloria y es perfecto. Él posee todo conocimiento y toda sabiduría; es el Padre de hijos espirituales; es un creador. <b>Nosotros podemos llegar a ser como nuestro Padre</b> Celestial: eso es la exaltación.” <i>(Principios del Evangelio, cap. 47</i>)</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">El verdadero evangelio, enseña que fue el Verbo (Jesús) quien creó el mundo (Juan 1:1-3) y que no hay nadie fuera de él que pueda hacer esto. Sin embargo, el evangelio mormón nos informa tácitamente que el Padre “es un creador”, no “el creador”. Es decir, el hombre puede llegar a ser como un dios creador. <a href="https://www.churchofjesuschrist.org/study/manual/gospel-topics-essays/becoming-like-god?lang=spa" target="_blank" rel="noopener">Podemos llegar a ser como Él</a>.</p>
<blockquote><p>“Los Santos de los Últimos Días ven a todas las personas como hijos de Dios en un sentido total y completo, y consideran que cada persona tiene un origen, una naturaleza y un potencial divinos. Cada uno de nosotros tiene un núcleo eterno y es “un amado hijo o hija procreado como espíritu por padres celestiales”. <b>Cada uno posee semillas de divinidad</b> y debe escoger vivir en armonía o en tensión con dicha divinidad. Por medio de la expiación de Jesucristo, todas las personas pueden “progresar hacia la perfección y finalmente lograr su destino divino”. Tal como un niño puede desarrollar los atributos de sus padres con el tiempo, la naturaleza divina que heredan los seres humanos puede desarrollarse.” (<i>Llegar a ser como Dios</i>, ensayo mormón)</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Históricamente, esta doctrina fue expresada sin ambigüedad por líderes tempranos como Lorenzo Snow, quien resumió la teología mormona con la conocida frase: «Como el hombre es ahora, Dios una vez fue; como Dios es ahora, el hombre puede llegar a ser».</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque en la actualidad la Iglesia suele emplear un lenguaje más cuidadoso y menos gráfico, la esencia de esta doctrina permanece intacta. Los textos oficiales siguen afirmando que los exaltados serán «herederos de Dios» en un sentido literal y eterno. Desde una perspectiva bíblica y evangélica, esta enseñanza redefine radicalmente la naturaleza de Dios. Se le presenta como un ser exaltado dentro de una cadena eterna de progresión y no como el Dios eterno, increado e incomparable de la Biblia.</p>
<h2><strong>Satanás y el deseo de ser como Dios</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">La Biblia no presenta el deseo de ser como Dios como una meta legítima, sino como el origen de la rebelión espiritual. El profeta Isaías describe con claridad la soberbia de Satanás al querer llegar a ser como Dios:</p>
<blockquote><p>«Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo.» (Isaías 14:12-15)</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">De manera similar, Ezequiel 28:12-17 describe a un ser exaltado que, por su orgullo, cae al intentar ocupar un lugar que no le corresponde: «Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor». Este texto sitúa a Satanás en el Edén como «querubín grande, protector».</p>
<p style="text-align: justify;">Los querubines son los seres celestiales más cercanos al trono de Dios. Lucifer posiblemente era el líder y ocupaba un lugar privilegiado. Su esplendor era como el de ningún otro ser creado. Pero eso no le fue suficiente, ya que, impulsado por su ambición, quiso hacerse «semejante al Altísimo», buscando la admiración y el reconocimiento divino. Este mismo deseo fue manifestado a Eva, a quien sedujo con estas palabras. «Se os abrirán los ojos y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal». (Gén. 3:5). Como vemos en las diversas creencias que sostienen la divinización del ser humano, el plan de seducir a los hombres con estas falsas promesas sigue vivo y coleando.</p>
<p style="text-align: justify;">Algo que los mormones no suelen hablar abiertamente es la idea de que, según el mormonismo, Dios Padre mantuvo relaciones sexuales con una o varias mujeres, con las que procreó millones de seres espirituales, entre ellos Jesús (el primogénito) y sus hermanos; es decir, Satanás y el resto de los seres humanos. No obstante, el plan del Padre era que todos sus hijos pudieran ser exaltados y encarnados como él. Sin embargo, para que este plan se cumpliera, todos sus hijos tendrían que pecar y morir, por lo que necesitarían un salvador que les hiciera resucitar con cuerpos exaltados, cumpliendo así el propósito del Padre.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>La Perla de gran precio</i>, uno de los libros sagrados del mormonismo, enseña que Lucifer se negó a este plan “divino” porque <a href="https://www.churchofjesuschrist.org/study/scriptures/pgp/moses/4?lang=spa" target="_blank" rel="noopener">quería salvar a todo el mundo</a> quitándoles la libertad de escoger, además de querer todo el honor. Jesús, sin embargo, aceptó el plan del Padre y escogió sufrir por los pecados de la humanidad y ser el Salvador.</p>
<p style="text-align: justify;">Cabe señalar aquí que el pecado de Satanás no fue querer ser como Dios, como dicen las Escrituras, sino querer salvar al mundo. Uno debería preguntarse si Dios no es injusto por castigar a Satanás. ¿Tanto mal hizo?</p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, el mormonismo interpreta que Dios Padre fue el que ideó la misma caída y transgresión del hombre. ¡Su plan era que el hombre pecara y muriera desde el principio! Esto es algo que la Biblia niega rotundamente. Además, la doctrina mormona, basada en revelaciones extrabíblicas, presenta una gran inconsistencia teológica al afirmar que el ser humano puede llegar a ser como Dios y, al mismo tiempo, asegurar que Satanás, que quiso ser como Dios, será castigado algún día por su transgresión.</p>
<h2><strong>Lo que enseña la Biblia</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">La Biblia afirma de manera consistente que Dios es único, eterno e incomparable. Isaías 43:10 declara explícitamente: «Antes de mí no hubo dios alguno, ni lo habrá después de mí». El texto no deja lugar a la existencia de una cadena de dioses pasados o futuros. Aunque los creyentes estamos llamados a ser transformados y glorificados, esta transformación nunca elimina la distinción ontológica entre Dios y el ser humano.</p>
<p style="text-align: justify;">Las personas que hayamos puesto nuestra esperanza en Cristo seremos transformados a su imagen, semejantes al “cuerpo de su gloria" (Fil. 3:20-21),  resucitaremos “en poder” (1 Cor. 15:42-44) y participaremos de la “naturaleza divina" (2 Pedro 1:4). Aunque en este mundo, seamos maltratados y pisoteados, en el próximo viviremos con honra y gloria.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, el destino del creyente es ser conformado a la imagen de Cristo, no convertirse en Dios. Esto no significa que obtendremos los mismos privilegios y honores que el Hijo, pues Él es quien está sentado a la diestra de Dios. Él es la verdadera estrella resplandeciente de la mañana (Ap. 22:16), el Alfa y el Omega, el Principio y el Fin.</p>
<p><i>A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.</i></p>
<hr />
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		<title>¿Qué es el Día del Señor?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Enguardia]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 29 Dec 2025 11:20:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Biblia]]></category>
		<category><![CDATA[profecía]]></category>
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					<description><![CDATA[El Día del Señor es un concepto central de la profecía bíblica que describe el momento en que Dios intervendrá soberanamente en el mundo para ejecutar su juicio, poniendo fin al dominio del orgullo y la injusticia del hombre.]]></description>
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<p>— Enguardia</p>
<p><span class='et-dropcap'>E</span>l Día del Señor es un concepto central de la profecía bíblica que describe el momento en que Dios intervendrá soberanamente en el mundo para ejecutar su juicio, poniendo fin al dominio del orgullo y la injusticia del hombre. Será un tiempo caracterizado por una gran oscuridad espiritual, conmoción cósmica y guerras mundiales que, tal y como anunciaron los profetas del Antiguo y Nuevo Testamento, traerán gran mortandad y caos al mundo actual.</p>
<p>El Día del Señor o Día de Jehová es equiparable al «tiempo de angustia» ( Dan. 12:1), «tiempo de angustia para Jacob» (Jer. 30:7), «el día de la ira» (Sof. 1:15; Rom. 2:5), el «día del juicio» (Is. 2:12; Ap. 14:7) y el «día del Señor Jesús» (2 Cor. 1:14), entre otros. Aunque el Nuevo Testamento menciona el Día del Señor Jesús como un tiempo de evaluación y recompensa para los creyentes, este no reemplaza ni redefine el Día del Señor, sino que lo complementa mostrando que ambos forman parte del plan escatológico de Dios.</p>
<p>Algunas de las profecías que hablan del Día del Señor se cumplieron en el pasado, sobre todo las que se refieren a la caída de Egipto (Jer. 46:10; Ez. 30:3), Babilonia (Is. 13) e incluso Judá (Sof. 1:4). No obstante, todos estos pasajes mantienen un claro paralelismo con otras profecías que aún no se han cumplido. Egipto, Babilonia e Israel tienen un papel escatológico y apuntan, directa o indirectamente, a eventos futuros.</p>
<p>El día del Señor abarca diferentes áreas. Podríamos definirlas de la siguiente manera:</p>
<p><span dropcap="" e="" l="" d="" a="" del="" se="" or="" es="" un="" concepto="" central="" de="" la="" profec="" b="" blica="" que="" describe="" el="" momento="" en="" dios="" intervendr="" soberanamente="" mundo="" para="" ejecutar="" su="" juicio="" poniendo="" fin="" al="" dominio="" orgullo="" y="" injusticia="" hombre="" ser="" tiempo="" caracterizado="" por="" una="" gran="" oscuridad="" espiritual="" conmoci="" n="" c="" smica="" guerras="" mundiales="" tal="" como="" anunciaron="" los="" profetas="" antiguo="" nuevo="" testamento="" traer="" mortandad="" caos="" actual="" o="" jehov="" equiparable="" angustia="" dan="" 12:1="" jacob="" jer="" 30:7="" ira="" sof="" 1:15="" rom="" 2:5="" is="" 2:12="" ap="" 14:7="" jes="" s="" 2="" cor="" 1:14="" entre="" otros="" aunque="" menciona="" evaluaci="" recompensa="" creyentes="" este="" no="" reemplaza="" ni="" redefine="" sino="" lo="" complementa="" mostrando="" ambos="" forman="" parte="" plan="" escatol="" gico="" algunas="" las="" as="" hablan="" cumplieron="" pasado="" sobre="" todo="" refieren="" ca="" da="" egipto="" 46:10="" ez="" 30:3="" babilonia="" 13="" incluso="" jud="" 1:4="" obstante="" todos="" estos="" pasajes="" mantienen="" claro="" paralelismo="" con="" otras="" han="" cumplido="" israel="" tienen="" papel="" apuntan="" directa="" indirectamente="" eventos="" futuros="" abarca="" diferentes="" reas="" podr="" amos="" definirlas="" siguiente="" manera:="" ul=""></span></p>
<ul>
<li aria-level="1">Juicio contra la naciones</li>
<li aria-level="1">Juicio contra Israel</li>
<li aria-level="1">Juicio contra los falsos profetas</li>
<li aria-level="1">Juicio contra los malhechores</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Sí algo nos debe quedar claro, es que Dios vendrá un día a juzgar al mundo. El Apocalipsis es uno de los libros de la Biblia más detallados sobre este terrible hecho. En él se describen tanto eventos cataclísmicos como guerras mundiales que acabarán con la vida de más de la mitad de la población mundial (lean <a href="https://enguardia.org/las-9-guerras-del-apocalipsis/">Las 9 guerras del Apocalipsis</a>).</p>
<p>Estos eventos futuros también se describen en numerosos pasajes del Antiguo Testamento. El juicio contra las naciones no será un solo evento, sino más bien una cadena de sucesos que transcurrirán durante los siete años de la Gran Tribulación, aunque algunas guerras y perturbaciones posiblemente se manifestarán con anterioridad.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-3515 size-full" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Dia-del-senor-tabla_2_LOW.jpg" alt="El Día del Señor, Día de Jehová, en la Biblia - infográfico" width="868" height="1228" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Dia-del-senor-tabla_2_LOW.jpg 868w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Dia-del-senor-tabla_2_LOW-212x300.jpg 212w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Dia-del-senor-tabla_2_LOW-724x1024.jpg 724w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Dia-del-senor-tabla_2_LOW-768x1087.jpg 768w" sizes="(max-width: 868px) 100vw, 868px" /></p>
<h2><b>El juicio del Día del Señor contra las naciones</b></h2>
<p>Aunque el Antiguo Testamento menciona un juicio venidero en todo el mundo, muchas de sus profecías se centran en naciones específicas, relacionadas históricamente con Israel. Por ejemplo, el capítulo 30 del libro de Ezequiel describe el juicio del día de Jehová contra unas naciones en concreto, especialmente contra Egipto y sus aliados: Cus (Etiopía o Sudán), Put (Libia), Lud (Lidia), Jub (?) y Arabia. La afirmación de que la profecía de este capítulo es un hecho histórico (acontecido unos años después de su pronunciación) es posiblemente correcta. No obstante, existen otros pasajes que hablan sobre el futuro de Egipto en los últimos días (Is. 11:15-16; Is. 19; Joel 3:19; Zac. 10:10-11; Dan. 11:40-43). Además, tanto Cus como Put (aliados de Egipto) aparecen de nuevo unos capítulos más adelante (Ez. 38) en la guerra futura de Gog y Magog. Por tanto, todas estas naciones tienen un claro papel escatológico.</p>
<p>Por otro lado, existe un gran debate sobre el papel de Babilonia en el Día del Señor. Algunos sostienen que esta ciudad-estado se manifestará de forma simbólica o espiritual durante la gran tribulación. Sin duda, este es un aspecto que hay que tener en cuenta, pero el hecho de que el Apocalipsis dedique dos capítulos enteros a esta ciudad y de que la profecía de Isaías 13 no se haya cumplido por completo hace pensar que Babilonia debe resurgir de nuevo como «la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra». (Ap. 17:5).</p>
<p>Edom es otra de las naciones relacionadas directamente con el Día del Señor (Abd. 1, Joel 3:19). Según Isaías 11:14, Edom será subyugado por los israelitas y posiblemente destruido por completo en los últimos tiempos (Is. 34:5, 6; Is. 63:1). Esta nación es de especial interés porque será allí donde se refugien los israelitas durante la gran persecución que habrá en la mitad de la Gran Tribulación (Ap. 12). Las enigmáticas ruinas de Petra se encuentran en el territorio de Edom, actualmente Jordania. A pocos kilómetros de ahí se encuentra Bosra, una ciudad que fue juzgada en el pasado, pero que tendrá un papel fundamental en el futuro de Israel.</p>
<h2><b>El juicio del Día del Señor contra los malhechores y falsos profetas </b></h2>
<p>El Día del Señor no solo será para los países vinculados históricamente con Israel, sino también para el resto de naciones. <b>También habrá un juicio individual</b>. Será un día de escrutinio para «todos los soberbios y todos los que hacen maldad». (Malaquías 4:1). Aquellos que decidan fornicar espiritualmente y económicamente con la gran Babilonia serán abatidos y humillados. Una vez que decidan ponerse la marca de la bestia (Ap 13:16-17), ya no habrá marcha atrás: no tendrán más oportunidades para arrepentirse y estarán destinados al fuego eterno.</p>
<p>El juicio individual será especialmente duro para los<b> falsos profetas</b>. La Biblia contiene numerosos pasajes que condenan a los falsos profetas, pastores (líderes) y maestros. Aunque algunas profecías se cumplieron en el pasado, sobre todo con la caída de los reinos de Israel y Judá, el Nuevo Testamento hace referencia a los falsos profetas de los últimos tiempos. Jesús mismo nos advirtió de esto: «Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuera posible, aun a los escogidos». (Mt. 24, 24; Mr. 13, 22).</p>
<p>Pero no solo Jesús nos advirtió de esto. En 2 Pedro 2:1, el apóstol nos informa de que habrá falsos maestros y profetas que «introducirán herejías destructoras». Es evidente que las herejías han existido siempre, pero el contexto de la epístola de Pedro es claramente escatológico. De hecho, en el siguiente capítulo, Pedro nos alerta de que «el día del Señor vendrá como ladrón en la noche» (2 Ped. 3:10), lo que quiere decir que debemos estar alertas ante su llegada en unos días caracterizados por la apostasía y el engaño.</p>
<h2><b>Israel y el tiempo de angustia para Jacob</b></h2>
<p>Por último, es importante recalcar que<b> Israel también será juzgada en el Día del Señor</b>. En primer lugar, los judíos, al igual que el resto de las personas, deberán escoger entre ponerse la marca de la Bestia o no. Deberán elegir entre el bien y el mal, formar parte del gran sistema babilónico o ser fieles a Sión. No obstante, también será un tiempo de escrutinio para toda Israel. En los últimos tiempos, el Anticristo hará un pacto con la nación judía, pero lo romperá tres años y medio después, manifestando su verdadera identidad como el «hombre de pecado». En ese momento comenzará el segundo holocausto. Esto es lo que Jeremías llama el «tiempo de angustia para Jacob» (Jer. 30:7).</p>
<p>A pesar de esto, Israel finalmente será libertado. Existen numerosos pasajes que hablan sobre este evento milagroso, algunos de ellos dentro del marco del Día del Señor: Amós 9:11-15, Sofonías 3:9-20 y Joel 3. Interesantemente, el énfasis que hace Jeremías respecto al «día de angustia para Jacob» no es el de retribución, sino el de liberación: «Pero de ella será librado... porque yo soy el que te salvo». (Jer. 30:7-10).</p>
<p>Israel finalmente abrazará el Nuevo Pacto (Jer. 31:31) y <a href="https://enguardia.org/por-el-amor-de-dios-quien-es-el-olivo-en-romanos-11/">toda Israel será salva</a> (Rom. 11:26). Aunque muchas personas habrán sufrido la cruel persecución del Anticristo y el feroz antisemitismo, el remanente será resguardado en un lugar secreto preparado por Dios en el desierto. Cristo volverá al final de la Gran Tribulación, destruirá al Anticristo y establecerá su reino desde Jerusalén. El remanente de Israel gobernará junto con el Mesías en el reino milenial.</p>
<h2><b>El Día del Señor: última llamada</b></h2>
<p>El Día del Señor será un tiempo de retribución contra todos los soberbios e incrédulos que elijan creer en las mentiras de Satanás. Este juicio recaerá especialmente sobre los líderes, falsos profetas y maestros, que serán los instrumentos del anticristo para engañar a la humanidad. Por tanto, todas las naciones serán arrastradas a hacer lo malo. Ninguna, excepto el remanente de Israel, escapará del juicio de Dios.</p>
<p>Aunque esto pueda parecer muy oscuro (y sin duda lo es), lo cierto es que Dios nos promete una escapatoria. El día del Señor no es para todo el mundo, porque como dice 1 Tes. 5:9, Dios no ha destinado a sus hijos para ira. El contexto de este pasaje es el Día del Señor (1 Tes. 5:2) y nos recuerda que quienes han puesto su esperanza en Cristo <a href="https://enguardia.org/7-respuestas-sobre-el-arrebatamiento-de-la-iglesia/">serán librados de él</a>.</p>
<p>Pero debemos recordar que el Día del Señor puede estar a la vuelta de la esquina. Es posible que la Gran Tribulación no comience mañana ni pasado mañana, ni dentro de treinta años, pero nuestras vidas pueden terminar en cualquier momento. En este sentido, el Día del Señor puede llegar en cualquier momento. Por eso es importante decidir hoy en quién vamos a creer y a quién vamos a seguir, pues solo Él tiene las llaves de la salvación.</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
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		<title>¿Existe el Purgatorio? Un análisis bíblico, histórico y teológico</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Enguardia]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 18 Dec 2025 20:37:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Religiones]]></category>
		<category><![CDATA[catolicismo]]></category>
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					<description><![CDATA[En la teología católica romana, el purgatorio es un estado posterior a la muerte en el que los creyentes se purifican de los pecados residuales antes de entrar plenamente en la presencia de Dios. No se entiende como un castigo eterno, sino como un proceso temporal de purificación.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-3384 size-full" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Purgatorio_Low.jpg" alt="Purgatorio" width="1376" height="626" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Purgatorio_Low.jpg 1376w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Purgatorio_Low-300x136.jpg 300w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Purgatorio_Low-1024x466.jpg 1024w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Purgatorio_Low-768x349.jpg 768w" sizes="(max-width: 1376px) 100vw, 1376px" /></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>—Enguardia</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><span class="firstcharacter">E</span>l purgatorio es un concepto central en la doctrina católica. Sin embargo, para muchos creyentes, este concepto parece ajeno a las enseñanzas bíblicas. Además, resulta difícil conciliarlo con la obra completa de Cristo en la cruz. La noción del purgatorio ha dejado una huella indeleble en la historia del cristianismo, moldeando concepciones fundamentales sobre la vida después de la muerte, la salvación y la naturaleza del pecado. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Una buena comprensión de este tema nos permitirá ver otros conceptos clave de manera más clara, lo que nos ayudará a vivir una vida plena y sin ataduras religiosas. Más importante aún, nos ayudará a entender mejor cómo prepararnos sin miedo para el más allá.</span></p>
<h2 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><b>¿Qué es el purgatorio?</b></span></h2>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">En la teología católica romana, <b>el purgatorio es un estado posterior a la muerte en el que los creyentes se purifican de los pecados residuales </b>antes de entrar plenamente en la presencia de Dios. No se entiende como un castigo eterno, sino como un proceso temporal de purificación. Según esta doctrina, las almas del purgatorio pertenecen a Cristo, pero deben purificarse de los pecados veniales y de la «pena temporal» asociada a los pecados ya perdonados.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los <b>pecados residuales</b> son las consecuencias que quedan en el alma después de que se ha perdonado la culpa del pecado, ya sea por pecados veniales o por los efectos persistentes de pecados graves ya absueltos. Según esta doctrina, estos pecados no condenan al creyente ni rompen su relación con Dios, sino que dejan una especie de «huella espiritual» que requiere purificación. Esta purificación está directamente relacionada con la <b>pena temporal</b> y puede llevarse a cabo en la Tierra mediante la oración, la penitencia y las buenas obras, o después de la muerte en el purgatorio, donde el alma se prepara para estar plenamente en presencia de Dios. En este sentido, los pecados residuales explican por qué, incluso perdonados, los efectos del pecado pueden necesitar reparación antes de alcanzar la santidad completa.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La pena temporal puede reducirse o eliminarse mediante <b>indulgencias</b>, las cuales pueden ser plenarias o parciales. Algunas de las maneras de obtenerlas son:</span></p>
<ol style="text-align: justify;">
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;">Los rezos a María</span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;">La confesión sacramental (plenaria)</span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;">Comunión eucarística (plenaria)</span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;">Obras de caridad</span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;">Visitación a santuarios o iglesias</span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;">Penitencia</span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;">Asistir a misas para los muertos</span></li>
</ol>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Durante la Reforma protestante, Martín Lutero criticó duramente la doctrina de las indulgencias. La compra directa de indulgencias era algo muy común durante el papado de León X, quien las autorizó para financiar la construcción de la basílica de San Pedro en el Vaticano. Actualmente, se afirma que no es posible adquirir indulgencias. Sin embargo, al analizar algunas de las formas de obtenerlas, nos damos cuenta de que existe un tráfico indirecto de indulgencias. Por ejemplo, las obras de caridad se financian con donaciones que benefician directamente a la Iglesia católica. Hasta la fecha, las indulgencias siguen siendo vigentes.</span></p>
<h2 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><b>El purgatorio en su contexto histórico</b></span></h2>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Es importante entender el contexto histórico del purgatorio. No hay pruebas de que los primeros cristianos creyeran o enseñaran sobre el purgatorio. De hecho, ningún líder eclesiástico anterior a <b>Agustín de Hipona</b> (354-430) lo menciona ni hace referencia a él. Se suele vincular a Agustín con esta doctrina, pero la cita más común es dudosa:</span></p>
<p style="padding-left: 40px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">«Es conveniente que algunos sean purificados después de la muerte por medio del fuego, para que puedan entrar en la vida eterna sin mancha.» — <i>De civitate Dei</i> (La Ciudad de Dios), Libro 21, capítulo 13</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Esta cita es algo ambigua y se puede interpretar de varias maneras. En cualquier caso, Agustín vivió tres siglos después de la muerte de Jesús. Si esta es la única prueba de la existencia del purgatorio, entonces tienen un grave problema.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><b>Juan Crisóstomo</b> (c. 347-407) menciona algo muy parecido cuando dice que «algunos, después de la muerte, son purificados por el fuego para entrar sin mancha en la vida eterna». Pero esto no lleva necesariamente a la creencia de un purgatorio.</span></p>
<p><div id="attachment_3386" style="width: 310px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3386" class="wp-image-3386 size-medium" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Joseph_Anton_Koch_purgatorio_1825-28_15-300x256.jpg" alt="Purgatorio de Joseph Anton Koch" width="300" height="256" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Joseph_Anton_Koch_purgatorio_1825-28_15-300x256.jpg 300w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Joseph_Anton_Koch_purgatorio_1825-28_15.jpg 330w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /><p id="caption-attachment-3386" class="wp-caption-text">Joseph Anton Koch, purgatorio, 1825-28</p></div></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Es posible que esta cita se refiera a 1 Corintios 3:15, donde Pablo afirma que las obras de una persona pueden ser destruidas, aunque él mismo pueda salvarse «como por fuego». Este versículo se refiere a las obras de los creyentes, que serán puestas a prueba como la hojarasca, la plata o el oro con el fuego. En otras palabras, Cristo escudriñará nuestras obras y revelará de qué «pastac estamos hechos. Esto no tiene nada que ver con el purgatorio ni con el infierno.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><b>Gregorio Magno</b> (siglo VI) fue el primero en articular una idea cercana al purgatorio medieval, aunque esta vinculación se debe más bien a su creencia de rezar por los muertos. Gregorio dice:</span></p>
<p style="padding-left: 40px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">«Debemos ayudar a los difuntos con nuestras oraciones, para que sean liberados de sus pecados mediante sufrimientos temporales.» —<i>Moralia in Job</i>, Libro 30, capítulo 32:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Entre los siglos XII y XIII, teólogos como<b> Pedro Lombardo</b> y <b>Tomás de Aquino</b> sistematizaron esta doctrina, que enseñaba un estado post mortem de purificación. Este último afirmó que «es necesario admitir que hay un purgatorio, porque algunos son detenidos por una pena temporal antes de entrar en la patria celestial, a fin de ser completamente purificados». (Suma teológica, Suplemento, cuestión 71, artículo 1).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Como respuesta a la Reforma, el <b>Concilio de Trento </b>(1545-1563) definió dogmáticamente el purgatorio y reafirmó la validez de las oraciones, las indulgencias y las misas por las almas que se encuentran en él. Estas posiciones siguen vigentes en el catolicismo romano.</span></p>
<h2 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><b>Problemas teológicos con el purgatorio </b></span></h2>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La existencia del purgatorio se basa especialmente en varios pasajes sacados de contexto, como 1 Corintios 3:15 (mencionado anteriormente) y Mateo 12:32. Este último pasaje habla sobre el «pecado imperdonable» contra el Espíritu Santo. El problema de este versículo es que se refiere a un pecado muy concreto (sería muy largo explicarlo aquí), no a una serie de pecados que puedan llevar a una persona al purgatorio. Además, el hecho de que sea «imperdonable» desacredita la acción de purgar este pecado. Si es imperdonable, no puede ser purgado.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Algunos elementos de purificación después de la muerte aparecen en el judaísmo del Segundo Templo, especialmente en el libro apócrifo de 2 Macabeos, donde se mencionan oraciones por los muertos. </span></p>
<p style="padding-left: 40px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">«Más consideraba que a los que habían muerto piadosamente les estaba guardada gran gracia. Por tanto, santo y saludable es pensar por los muertos, para que sean desatados de pecados.» (2 Macabeos 12:43-46)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El pasaje se sitúa después de una batalla liderada por Judas Macabeo contra los enemigos de Israel. Judas descubre que algunos de los soldados muertos llevaban encima objetos dedicados a ídolos, lo que según la Ley de Moisés constituye un pecado. Ante esto, Judas y su ejército oran por los muertos y ofrecen un sacrificio expiatorio en su nombre. Este acto se presenta como una muestra de justicia y devoción, con la intención de que Dios perdone y purifique a los muertos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Este libro, sin embargo, no forma parte del canon hebreo y es rechazado por los protestantes. En cualquier caso, ninguno de estos textos describe un lugar de sufrimiento purificador para los creyentes después de la muerte.</span></p>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 16pt;"><b>El purgatorio compromete la suficiencia del sacrificio de Cristo</b></span></h3>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El problema más grave de la doctrina del purgatorio es que anula la capacidad de Cristo para perdonar todos nuestros pecados. Esto también se debe a que la Iglesia católica se basa en otros conceptos teológicos erróneos que distorsionan realidades bíblicas, como la gracia, la justificación y la santificación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Uno de los textos bíblicos que contradicen claramente la doctrina del purgatorio es el siguiente:</span></p>
<p style="padding-left: 40px; text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">«Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y l<b>a sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado</b>.» (1 Juan 1:6-7)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El tema principal de este capítulo es la comunión entre los creyentes y «con el Padre y con su Hijo». El mensaje central es que, como «Dios es luz», los creyentes también deben caminar en la luz. Quienes no lo hacen demuestran que no son hijos suyos y que no tienen comunión entre ellos ni con Dios. Sin embargo, la sangre de <b>Jesucristo limpia de todo pecado a quienes caminan en su luz.</b></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No hay duda de que todos pecamos («si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos» —1 Juan 1:8), pero para el creyente, ningún pecado debe ser voluntario, «porque si pecamos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados». (Hebreos 10:26). <b>Quienes pecan voluntariamente manifiestan que no son hijos de Dios.</b></span></p>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 16pt;"><b>El purgatorio niega la idea de que somos justificados por la fe</b></span></h3>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aún más importante es recordar que el sacrificio que nos limpia de todo pecado se «ha ofrecido <b>una vez para siempre</b>…[haciendo] perfectos para siempre a los santificados.» (Hebreos 10:12-14) </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La <b>Eucaristía</b>, la comunión católica, es el sacramento más importante del catolicismo y el que, supuestamente, puede absolver completamente de los pecados residuales. En este ritual, Cristo es sacrificado (no físicamente) en cada misa católica, lo que contradice claramente las Sagradas Escrituras. Por tanto, la Eucaristía es una parte esencial de la doctrina del purgatorio. La idea básica es que el perdón de los pecados se obtiene a través de la Iglesia católica (especialmente de los sacerdotes). Un arrepentimiento sincero y privado no es suficiente. Tampoco lo es el sacrificio de Cristo en la cruz.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">No obstante, la Palabra deja bien claro que «<b>ninguna condenación hay</b> para los que están en Cristo Jesús». (Romanos 8:1). Es decir, que aquellos que caminan en la luz o «conforme al Espíritu», la sangre de Cristo los limpia de todo pecado. No seremos condenados ni en el purgatorio ni en el infierno, pues hemos sido «justificados&#8230; por la fe». (Romanos 5:1).</span></p>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 16pt;"><b>El purgatorio contradice la esperanza de estar inmediatamente con Cristo</b></span></h3>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Otro de los pasajes que ponen en duda la existencia del purgatorio es el de Lucas 23:43, en el que se ve que uno de los criminales crucificados junto a Cristo se arrepintió antes de morir. Jesús le respondió: «De cierto te digo que <b>hoy estarás conmigo en el paraíso</b>».</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Este pasaje muestra claramente que el malhechor no pasó por ningún purgatorio, sino que fue directamente al paraíso. El mejor argumento que tienen los católicos para defender su postura es que el ladrón experimentó una conversión perfecta. Según esta idea, existe un <b>arrepentimiento perfecto</b> (contrición perfecta) que elimina por completo la culpa y la pena temporal, por lo que se evita el purgatorio y se tiene acceso directo al cielo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La idea de una contrición perfecta no es bíblica. Como hemos mencionado anteriormente, las personas no son justificadas por un arrepentimiento sincero, sino por su fe. (Romanos 5:1)</span></p>
<h2 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 18pt;"><b>Conclusión</b></span></h2>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La doctrina del purgatorio, profundamente arraigada en la tradición católica, carece de un fundamento bíblico sólido y surgió tardíamente en la historia de la Iglesia. Las supuestas bases escriturales que se utilizan para defenderlo no describen un lugar postmortem de purificación para los creyentes. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">A lo largo de la Biblia, la enseñanza es clara: <b>la obra de Cristo es suficiente y completa</b> para limpiar al creyente de <b><i>todo pecado</i></b>, sin necesidad de un proceso posterior de purificación. La salvación no se obtiene mediante penitencias, indulgencias, sacramentos u obras mediadas por una institución religiosa, sino por la fe en el sacrificio perfecto de Jesús, quien «se ofreció una vez para siempre» para justificar al pecador. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Además, las Escrituras ofrecen una esperanza inmediata y segura: quienes mueren en Cristo entran directamente a su presencia, como lo demuestra el caso del ladrón arrepentido. Por tanto, la doctrina del purgatorio no solo añade cargas que la Biblia no impone, sino que oscurece la grandeza del evangelio y la certeza de la vida eterna. La verdadera esperanza del creyente descansa en Cristo, no en un fuego purificador, sino en su gracia perfecta y suficiente.</span></p>
<hr />
<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>Artículos relacionados:</strong></span></p>
<ul>
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</ul>
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		<title>Verdad o tradición: la sucesión apostólica bajo la lupa</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Enguardia]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Dec 2025 17:55:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Religiones]]></category>
		<category><![CDATA[catolicismo]]></category>
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					<description><![CDATA[Este análisis examina críticamente la doctrina católica de la sucesión apostólica y su supuesta garantía de pureza doctrinal. A través de un estudio bíblico e histórico, se muestra que la autoridad apostólica no se transmite por una cadena continua de obispos, sino por la fidelidad a la Palabra de Dios.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-3376 size-full" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Sucesion.jpg" alt="Sucesión apostólica" width="1536" height="864" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Sucesion.jpg 1536w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Sucesion-300x169.jpg 300w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Sucesion-1024x576.jpg 1024w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Sucesion-768x432.jpg 768w" sizes="(max-width: 1536px) 100vw, 1536px" /></p>
<p><strong><span style="font-size: 18pt;">Un análisis de la sucesión apostólica y la fidelidad doctrinal de la Iglesia católica</span></strong></p>
<p data-start="466" data-end="1076">—Enguardia</p>
<p data-start="466" data-end="1076"><span style="font-size: 14pt;"><span class="firstcharacter">L</span>a Iglesia católica enseña que puede afirmar la verdad doctrinal (dogma) porque las enseñanzas de Cristo y de los apóstoles han sido preservadas a través de una línea ininterrumpida de obispos que se remonta directamente al tiempo apostólico. Este concepto, conocido como sucesión apostólica, se presenta como un sello divino que garantiza la pureza doctrinal, la unidad y la autoridad magisterial. Según esta visión, todos los obispos católicos actuales pueden rastrear su linaje eclesiástico hasta los apóstoles, algo que, según se afirma, no es posible dentro de las denominaciones protestantes.</span></p>
<p data-start="1078" data-end="1388"><span style="font-size: 14pt;">Sin embargo, este argumento merece un análisis histórico y bíblico en profundidad. ¿Es la sucesión apostólica un fundamento suficiente para garantizar la fidelidad doctrinal? ¿Qué dice realmente la Biblia al respecto? ¿Y cuál es el verdadero criterio para determinar la pureza doctrinal de una iglesia?</span></p>
<h2><strong><span style="font-size: 18pt;">Las dos sucesiones apostólicas</span></strong></h2>
<p><span style="font-size: 14pt;">La doctrina católica afirma que Cristo delegó autoridad en los apóstoles, quienes, a su vez, la transmitieron a sus sucesores. Esta cadena de sucesión garantizaría que la Iglesia católica sigue enseñando las mismas verdades de hace dos mil años, a pesar de que muchas de sus doctrinas surgieron cientos de años después.</span></p>
<p data-start="1755" data-end="1978"><span style="font-size: 14pt;">No obstante, surge una pregunta fundamental: si la sucesión apostólica garantiza la pureza doctrinal, ¿por qué otras iglesias que también reclaman una línea legítima de tradición apostólica enseñan doctrinas diferentes?</span></p>
<p data-start="1980" data-end="2498"><span style="font-size: 14pt;">La Iglesia ortodoxa oriental, por ejemplo, mantiene igualmente una sucesión apostólica válida y continua. Se dice, por ejemplo, que el patriarca Bartolomé I de Constantinopla (Estambul) es el 270.º sucesor del apóstol Andrés. Sin embargo, los ortodoxos orientales discrepan de la Iglesia católica en temas centrales como el primado, la infalibilidad y la jurisdicción universal del obispo de Roma. Por lo tanto, la continuidad histórica no asegura ni uniformidad doctrinal ni, mucho menos, veracidad teológica.</span></p>
<h2><strong><span style="font-size: 18pt;">¿Es la sucesión apostólica un requisito bíblico?</span></strong></h2>
<p data-start="2500" data-end="3015"><span style="font-size: 14pt;">Es evidente que el dogma católico no es puro ni ancestral. La teología católica ha experimentado una evolución a lo largo del tiempo y ha ido adaptándose a los cambios y a las nuevas necesidades de la sociedad. Ha habido cambios, retracciones y correcciones en la doctrina católica, lo que contradice la infalibilidad del papa y la transmisión apostólica. Por tanto, surgen preguntas como: ¿Qué papa tenía realmente razón? ¿Cómo podemos estar seguros de que el dogma de la Iglesia católica es infalible? </span><span style="font-size: 14pt;">¿Es la sucesión apostólica un requisito bíblico?</span></p>
<p data-start="3075" data-end="3119"><span style="font-size: 14pt;">Al examinar las Escrituras, encontramos que:</span></p>
<ul data-start="3121" data-end="3267">
<li data-start="3121" data-end="3189">
<p data-start="3123" data-end="3189"><span style="font-size: 14pt;">Nunca se enseña la idea de una sucesión apostólica continua.</span></p>
</li>
<li data-start="3190" data-end="3267">
<p data-start="3192" data-end="3267"><span style="font-size: 14pt;">Nunca se presenta a Pedro como autoridad suprema sobre los demás apóstoles.</span></p>
</li>
</ul>
<h3 data-start="3269" data-end="3636"><strong><span style="font-size: 14pt;">El enfrentamiento entre Pedro y Pablo (Gálatas 2)</span></strong></h3>
<p data-start="3269" data-end="3636"><span style="font-size: 14pt;">La epístola a los Gálatas narra un curioso enfrentamiento entre dos de los apóstoles más importantes: Pedro y Pablo. En este pasaje, vemos cómo Pablo se enfrenta a la hipocresía de Pedro (el supuesto primer papa), ya que se reunía con los gentiles en ocasiones, pero en otras «se retraía y se apartaba» (Gálatas 2:11-12) por miedo a lo que pudieran pensar los judíos.</span></p>
<p data-start="3638" data-end="4506"><span style="font-size: 14pt;">Sin duda, Pedro tuvo un papel muy relevante. Pero también lo tuvieron Pablo y Jacobo, como registra el libro de los Hechos. En ningún caso las Sagradas Escrituras enseñan que la autoridad apostólica debe transmitirse indefinidamente mediante un oficio jerárquico. </span></p>
<h3 data-start="3638" data-end="4506"><span style="font-size: 14pt;"><strong>El concilio de Jerusalén y la autoridad colectiva de los apóstoles</strong></span></h3>
<p data-start="3638" data-end="4506"><span style="font-size: 14pt;">Los apóstoles se reunían para establecer o aclarar ciertos criterios doctrinales, como vemos en el primer concilio de Jerusalén, en el capítulo 15 del libro de los Hechos. En ningún momento aparece un papa o obispo infalible liderando a los demás apóstoles. De hecho, lo que vemos es que en este concilio intervienen Bernabé, Pablo, Pedro y Jacobo. Sus palabras son bien aceptadas por los apóstoles y ancianos reunidos y, movidos por el Espíritu Santo, deciden juntos que «no se inquiete a los gentiles» (Hechos 15:19-20) con preceptos judaicos. La decisión es de todos, no de uno solo.</span></p>
<h3 data-start="3638" data-end="4506"><span style="font-size: 14pt;"><strong>La elección de Matías y la cadena sucesoria</strong></span></h3>
<p data-start="4508" data-end="4895"><span style="font-size: 14pt;">Por otro lado, la sustitución de Judas por Matías (Hechos 1) tampoco constituye un precedente para una cadena sucesoria continua. Ese episodio simplemente muestra que un líder infiel (Judas) debe ser reemplazado por otro fiel y que la elección respondió a un propósito único: sustituir al apóstol que había traicionado a Jesús. Pero esta sustitución no se volvió a repetir nunca más.</span></p>
<h2><strong><span style="font-size: 18pt;">La advertencia apostólica: la sucesión no garantiza la verdad</span></strong></h2>
<p data-start="4968" data-end="5237"><span style="font-size: 14pt;">Uno de los argumentos más contundentes en contra de la idea de que la sucesión apostólica garantiza la pureza doctrinal se halla en las propias advertencias apostólicas. Pablo, dirigiéndose a los propios obispos de Éfeso, declara con claridad que, después de su muerte:</span></p>
<blockquote data-start="5239" data-end="5445">
<p data-start="5241" data-end="5445"><span style="font-size: 14pt;">“Entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.” — Hechos 20:29–30</span></p>
</blockquote>
<h3 data-start="5447" data-end="5965"><span style="font-size: 14pt;">Según este pasaje, incluso los obispos legítimamente establecidos podrían convertirse en falsos maestros. Es decir, la sucesión en el cargo no implica fidelidad doctrinal.</span></h3>
<p><span style="font-size: 14pt;">La historia de Israel confirma este principio. A lo largo de los siglos hubo decenas de líderes políticos y religiosos, pero la mayoría fueron malos y algunos incluso perversos. Estos eran los «sucesores» de Moisés en términos de función. En ningún caso la Biblia les otorga legitimidad por ser sucesores, ya sea por su cargo o por su linaje.</span></p>
<p data-start="5967" data-end="6343"><span style="font-size: 14pt;">La época de Jesús no fue diferente. Los líderes religiosos, los fariseos y saduceos, habían corrompido profundamente la doctrina, hasta el punto de que Cristo advirtió a sus discípulos: “Guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos.” (Mateo 16:6) Por ello, la clase religiosa con el linaje más prestigioso terminó siendo confrontada y desautorizada por el propio Mesías.</span></p>
<p data-start="6345" data-end="6577"><span style="font-size: 14pt;">Esto no quiere decir que la línea de descendencia del Mesías como rey y sacerdote eterno no fuera importante. No debe desacreditarse, pero tampoco debe reemplazarse por otro tipo, como el de la sucesión apostólica institucional.</span></p>
<h2><strong><span style="font-size: 18pt;">La Palabra: el verdadero legado apostólico</span></strong></h2>
<p><span style="font-size: 14pt;">La Biblia enseña claramente que la autoridad apostólica se transmite mediante la fiel transmisión de la Palabra de Dios, no a través de una cadena de obispos. Cristo y los apóstoles sentaron las bases de la iglesia (Efesios 2:20) y su enseñanza quedó registrada en los escritos del Nuevo Testamento. Por lo tanto, la sucesión apostólica verdadera no es humana, sino doctrinal y espiritual. Así lo enseñan repetidamente las Sagradas Escrituras.</span></p>
<p data-start="7084" data-end="7389"><span style="font-size: 14pt;">Antes de partir hacia Jerusalén, Pablo encomendó a los obispos (líderes de las iglesias) la tarea de velar por todo el rebaño y protegerlo de los lobos rapaces (falsos profetas) con «la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados». (Hechos 20:32)</span></p>
<p data-start="7391" data-end="7462"><span style="font-size: 14pt;">El poder de la Palabra también se manifiesta en los siguientes pasajes:</span></p>
<ul data-start="7464" data-end="7786">
<li data-start="7464" data-end="7575">
<p data-start="7466" data-end="7575"><span style="font-size: 14pt;">“Toda la Escritura es inspirada por Dios… a fin de que el hombre de Dios sea perfecto.” (2 Timoteo 3:16–17)</span></p>
</li>
<li data-start="7576" data-end="7786">
<p data-start="7578" data-end="7786"><span style="font-size: 14pt;">“Y estos [los de Berea] eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.” (Hechos 17:11)</span></p>
</li>
</ul>
<p data-start="7788" data-end="8194"><span style="font-size: 14pt;">La autoridad final de la Iglesia no reside en los obispos o pastores, a pesar de que tienen una responsabilidad especial, sino en la <strong data-start="7921" data-end="7940">Palabra de Dios</strong>. En el último pasaje se puede observar claramente que los judíos de Berea examinaban las Escrituras para comprobar si el mensaje de Pablo era veraz. Los cristianos también deben revisar todo lo que se diga desde el púlpito, incluido lo que diga el papa.</span></p>
<p data-start="8196" data-end="8467"><span style="font-size: 14pt;">La Iglesia católica sostiene que, sin una autoridad suprema, la doctrina cristiana puede fragmentarse. Lutero era consciente de ello, pero consideraba que la fragmentación era preferible a un régimen autoritario en el que no existiera la posibilidad de conocer la verdad.</span></p>
<p data-start="8469" data-end="9013"><span style="font-size: 14pt;">La causa de estas diferencias no es la ausencia de un papa, sino la tendencia humana a interpretar las Sagradas Escrituras según tradiciones humanas, tal y como hicieron los fariseos. Cuando se estudia la Biblia con rigor y en su contexto, es posible discernir claramente la verdad doctrinal. Además, las diferencias doctrinales pueden llevar a las personas a estudiar más a fondo las Escrituras (Prov. 27:17),  ya que esto permitirá poner  en tela de juicio sus propias doctrinas, las cuales podrían estar equivocadas. Esto nunca podría suceder si solo se permitiese una única visión. </span></p>
<h2 data-start="9020" data-end="9033"><span style="font-size: 18pt;"><strong>Conclusión: la verdadera medida de la pureza doctrinal</strong></span></h2>
<p data-start="9035" data-end="9381"><span style="font-size: 14pt;">La sucesión apostólica, tal y como la define la Iglesia católica, no tiene un fundamento explícito en las Sagradas Escrituras y tampoco garantiza la pureza doctrinal. La historia bíblica y eclesiástica demuestra que los papas se han equivocado en numerosas ocasiones e incluso se podría decir que algunos de ellos han sido realmente malvados.</span></p>
<p data-start="9383" data-end="9605"><span style="font-size: 14pt;">La verdadera señal de una iglesia fiel no es una cadena histórica de obispos, sino la sujeción total y constante a la Palabra de Dios. Las Escrituras, y no una cadena de sucesores, son la medida infalible de la verdad.</span></p>
<p data-start="9607" data-end="9949"><span style="font-size: 14pt;">Como personas, siempre podemos equivocarnos. Esto debe infundirnos cierto temor (especialmente a los líderes), pero no debe aterrorizarnos. Si somos fieles a su Palabra y amamos al Señor, él es fiel «para guardarnos sin caída» (Judas 1:24). Aunque existan lobos rapaces, siempre habrá pastores fieles que protegerán a sus ovejas y su Palabra.</span></p>
<p data-start="9951" data-end="10015"><span style="font-size: 14pt;">La continuidad está garantizada por el Espíritu Santo. Amén.</span></p>
<hr />
<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>Artículos relacionados:</strong></span></p>
<ul>
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</ul>
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		<title>7 respuestas clave sobre el arrebatamiento de la iglesia</title>
		<link>https://enguardia.org/7-respuestas-sobre-el-arrebatamiento-de-la-iglesia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[León Zarco]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Dec 2025 16:33:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Biblia]]></category>
		<category><![CDATA[arrebato]]></category>
		<category><![CDATA[profecía]]></category>
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					<description><![CDATA[El arrebatamiento de la Iglesia es el evento en el que Jesucristo vendrá a buscar a los creyentes para llevarlos con Él al cielo. La palabra proviene del griego harpazō, que significa «arrebatar con fuerza» o «rescatar rápidamente».]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-3360 size-full" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Rapture2.jpg" alt="Ilustración de un hombre mayor sonriente elevándose, representando la interpretación pre-tribulacionista del arrebatamiento de la Iglesia" width="1536" height="864" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Rapture2.jpg 1536w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Rapture2-300x169.jpg 300w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Rapture2-1024x576.jpg 1024w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/12/Rapture2-768x432.jpg 768w" sizes="(max-width: 1536px) 100vw, 1536px" /><br /><span style="font-size: 14pt;">por Enguardia</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><span class="firstcharacter">E</span>l arrebatamiento de la iglesia es el evento en el que Jesucristo vendrá a buscar a los creyentes para llevarlos con Él al cielo. La palabra proviene del griego<i> harpazō</i>, que significa «arrebatar con fuerza» o «rescatar rápidamente». Según 1 Tesalonicenses 4:17, tanto los creyentes que hayan muerto como los que estén vivos en ese momento serán transformados para encontrarse con el Señor.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Desde los primeros días del cristianismo, la segunda venida de Cristo ha sido la esperanza viva de la Iglesia. Antes de su crucifixión, Jesús prometió: «Vendré otra vez y os tomaré conmigo» (Juan 14:3). Aunque hay millones de personas que siguen creyendo en esta promesa, hoy en día existe mucha controversia sobre cómo y cuándo ocurrirá este acontecimiento.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">En los últimos años, se han producido numerosos intentos fallidos de predecir la fecha de su venida, lo que ha provocado burlas y ataques contra esta doctrina. Sin embargo, ya se había advertido en la Biblia que en los últimos tiempos vendrían burladores de la promesa de su advenimiento (2 Pedro 3:3-4). Por ello, es necesario examinar con seriedad qué enseña realmente las Escrituras sobre el arrebatamiento.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">En este estudio, responderemos a las siguientes preguntas:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><div class="su-accordion su-u-trim"><div class="su-spoiler su-spoiler-style-default su-spoiler-icon-plus su-spoiler-closed" data-scroll-offset="0" data-anchor-in-url="no"><div class="su-spoiler-title" tabindex="0" role="button"><span class="su-spoiler-icon"></span>¿Qué es el arrebatamiento de la Iglesia?</div><div class="su-spoiler-content su-u-clearfix su-u-trim">El arrebatamiento de la Iglesia es el evento descrito en el Nuevo Testamento en el que los creyentes serán reunidos con Cristo para encontrarse con Él en el aire. Este acontecimiento se menciona principalmente en pasajes como 1 Tesalonicenses 4:16–17 y se distingue de la segunda venida visible de Cristo a la tierra.</div></div> <div class="su-spoiler su-spoiler-style-default su-spoiler-icon-plus su-spoiler-closed" data-scroll-offset="0" data-anchor-in-url="no"><div class="su-spoiler-title" tabindex="0" role="button"><span class="su-spoiler-icon"></span>¿En qué pasajes bíblicos se basa la doctrina del arrebatamiento?</div><div class="su-spoiler-content su-u-clearfix su-u-trim">La doctrina del arrebatamiento se fundamenta en varios textos del Nuevo Testamento, entre ellos 1 Tesalonicenses 4:16–17, 1 Corintios 15:51–52 y Juan 14:1–3. Estos pasajes describen la reunión de los creyentes con Cristo y la transformación de los cuerpos, elementos centrales de esta enseñanza.</div></div> <div class="su-spoiler su-spoiler-style-default su-spoiler-icon-plus su-spoiler-closed" data-scroll-offset="0" data-anchor-in-url="no"><div class="su-spoiler-title" tabindex="0" role="button"><span class="su-spoiler-icon"></span>¿Cuáles son las principales posturas sobre el arrebatamiento?</div><div class="su-spoiler-content su-u-clearfix su-u-trim">Las principales posturas son la pre-tribulacionista, la mid-tribulacionista y la post-tribulacionista. La diferencia entre ellas radica en el momento en que sitúan el arrebatamiento de la Iglesia en relación con el período de la tribulación descrito en la profecía bíblica.</div></div> <div class="su-spoiler su-spoiler-style-default su-spoiler-icon-plus su-spoiler-closed" data-scroll-offset="0" data-anchor-in-url="no"><div class="su-spoiler-title" tabindex="0" role="button"><span class="su-spoiler-icon"></span>¿Qué postura sobre el arrebatamiento cuenta con mayor respaldo bíblico?</div><div class="su-spoiler-content su-u-clearfix su-u-trim">Desde una perspectiva dispensacionalista, la postura pre-tribulacionista es considerada por muchos como la que presenta mayor coherencia con el conjunto del testimonio bíblico. Esta interpretación enfatiza la promesa de que la Iglesia no está destinada a la ira y distingue entre el arrebatamiento y la segunda venida de Cristo.</div></div> <div class="su-spoiler su-spoiler-style-default su-spoiler-icon-plus su-spoiler-closed" data-scroll-offset="0" data-anchor-in-url="no"><div class="su-spoiler-title" tabindex="0" role="button"><span class="su-spoiler-icon"></span>¿Podemos saber el día exacto del arrebatamiento?</div><div class="su-spoiler-content su-u-clearfix su-u-trim">Según la enseñanza bíblica, no es posible conocer el día ni la hora exacta del arrebatamiento. Pasajes como Mateo 24:36 y 1 Tesalonicenses 5:2–3 subrayan el carácter inesperado de este acontecimiento y llaman a los creyentes a vivir en vigilancia constante.</div></div> <div class="su-spoiler su-spoiler-style-default su-spoiler-icon-plus su-spoiler-closed" data-scroll-offset="0" data-anchor-in-url="no"><div class="su-spoiler-title" tabindex="0" role="button"><span class="su-spoiler-icon"></span>¿Es el arrebatamiento una doctrina moderna o tiene antecedentes históricos?</div><div class="su-spoiler-content su-u-clearfix su-u-trim">Aunque suele afirmarse que la doctrina del arrebatamiento se sistematizó en el siglo XIX con John Nelson Darby, diversos autores señalan que elementos de esta enseñanza aparecen en escritos cristianos anteriores, lo que sugiere antecedentes históricos previos a su formulación moderna.</div></div> <div class="su-spoiler su-spoiler-style-default su-spoiler-icon-plus su-spoiler-closed" data-scroll-offset="0" data-anchor-in-url="no"><div class="su-spoiler-title" tabindex="0" role="button"><span class="su-spoiler-icon"></span>¿Existen ejemplos bíblicos que anticipen el arrebatamiento de la Iglesia?</div><div class="su-spoiler-content su-u-clearfix su-u-trim">La Biblia presenta varios episodios que algunos intérpretes consideran anticipaciones o tipos del arrebatamiento, como Enoc, Elías y ciertos pasajes proféticos. Estos ejemplos no describen directamente el arrebatamiento, pero son utilizados como ilustraciones teológicas dentro del marco bíblico.</div></div> </div></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2><b>❶</b><b>  ¿Qué es el arrebatamiento de la iglesia?</b></h2>
<p><span style="font-size: 14pt;">El arrebatamiento de la iglesia es el momento en que Cristo recogerá a su pueblo para llevárselo con él al cielo. En ese momento, los muertos en Cristo resucitarán y los creyentes vivos serán transformados repentinamente. Este evento representa la esperanza gloriosa de la iglesia y su rescate antes del juicio final. El apóstol Pablo describe este evento como un momento sorpresivo en el cual Cristo aparecerá en los cielos para recoger a su iglesia, tanto a los muertos resucitados como a los creyentes que estén vivos en aquel momento, quienes serán transformados “en un abrir y cerrar de ojos” (1 Cor. 15:52) .</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El motivo principal de este acontecimiento es librar a todos los creyentes en Cristo de la gran tribulación que se avecina (Dn. 12:1, Jr. 30:7, Mt. 24:21). La gran tribulación se entiende como un tiempo de juicio en el que la ira de Dios se derramará sobre la Tierra. Sin embargo, incluso en esos tiempos, Dios mostrará su misericordia enviando ángeles y profetas que llamarán a la gente al arrepentimiento. La gran mayoría serán perseguidos y perecerán, pero serán salvos y se reunirán con Cristo en el cielo.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El secuestro de la iglesia no será secreto, como los secuestros de los extraterrestres, que solo afectan a un grupo pequeño de personas. El milagro que Dios tiene preparado será uno de los acontecimientos más increíbles de la historia, a la altura de la crucifixión y resurrección de Cristo. Todo el mundo conocerá o habrá oído hablar de alguien que haya sido arrebatado. Esto hará que muchos se conviertan antes o durante la gran tribulación.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Aunque el arrebatamiento y la transformación de nuestros cuerpos sucederán en el mismo evento, no se debe concluir necesariamente que estos acontezcan exactamente en el mismo momento. Algunos libros y películas han popularizado la idea de que apareceremos instantáneamente en el cielo con cuerpos glorificados. Sin embargo, es muy posible que haya un lapso de tiempo entre la transformación instantánea de nuestros cuerpos (1 Cor. 15:52) y nuestro encuentro con Cristo en las nubes (1 Tes. 4:17).</span></p>
<h2><b>❷ </b><strong>¿En qué pasajes bíblicos se basa la doctrina del arrebatamiento?</strong></h2>
<p><span style="font-size: 14pt;">El arrebatamiento de la iglesia se basa en que Dios <b>no ha destinado a su pueblo a la ira venidera.</b> La lógica es clara: si la gran tribulación representa la ira divina y la iglesia no está llamada a ese juicio, entonces los creyentes serán arrebatados y librados antes de que caiga sobre el mundo. Hay versículos como 1 Tesalonicenses 1:10; 5:9, y Romanos 5:9 que muestran que Jesús libra a los creyentes de la ira. Por tanto, la iglesia será arrebatada antes de la gran tribulación.</span></p>
<p style="padding-left: 40px;"><span style="font-size: 14pt;">“<b>Porque no nos ha puesto Dios para ira</b>, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros <b>para que ya sea que velemos</b>, o que durmamos, <b>vivamos juntamente con él.</b> Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.” —1 Tesalonicenses 5:9-11</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El versículo anterior muestra dos aspectos fundamentales. En primera instancia, es importante comprender que Dios no desea que experimentemos su ira. Él anhela que todos estemos a salvo de la gran tribulación que se avecina, así como del juicio del infierno. Pero solo quienes creen y confían en él podrán escapar el día de su ira.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">En segundo lugar, el texto afirma que este «escape» podría suceder cuando estemos vivos: «velar» significa estar vivo, esperando su venida, y «dormir», estar muerto, esperando la resurrección. Es decir, nuestros cuerpos serán transformados y nos reuniremos con él, ya estemos vivos o muertos.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Al leer la Biblia en su totalidad y en contexto, descubrimos que la gran tribulación forma parte de la ira divina. Sin embargo, Jesús promete protección especial a su Iglesia: en el Apocalipsis 3:10, Dios promete a quienes guarden su palabra y no nieguen su nombre que los protegerá «de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero». Por tanto, nuestra única vía de escape se basa en nuestra fe en Cristo.</span></p>
<h2><b>❸</b> <b>¿Cuáles son las principales posturas sobre el arrebatamiento de la iglesia?</b></h2>
<p><span style="font-size: 14pt;">Existen tres interpretaciones principales del arrebatamiento de la iglesia: pre-tribulacional, mid-tribulacional y post-tribulacional. Cada una ubica este evento antes, durante o después de la gran tribulación y afecta directamente cómo el creyente entiende la ira de Dios y la segunda venida de Cristo.</span></p>
<h3><span style="font-size: 14pt;"><b>Arrebatamiento pre-tribulacional</b></span></h3>
<p><span style="font-size: 14pt;">La postura pre-tribulacional sostiene que Cristo puede venir en cualquier momento para arrebatar a su iglesia antes de que comience el periodo de juicios conocido como la gran tribulación, descrito en Daniel 9 y Apocalipsis 6-18. Esta interpretación considera que la segunda venida de Cristo consta de varias fases. La primera tendrá lugar cuando Jesús se reúna con la Esposa (la iglesia) en el cielo. La segunda fase se producirá cuando Cristo descienda para establecer su reino en la Tierra.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Quienes defienden esta postura argumentan que los creyentes no están destinados a sufrir la ira de Dios y que Jesús los libra de ella (1 Ts 1:10; 5:9). Alegan que este concepto, que es recurrente a lo largo de toda la Biblia, es esencial para entender el propósito del arrebatamiento, así como para tener una idea más clara sobre el carácter de Dios.</span></p>
<h3><span style="font-size: 14pt;"><b>Arrebatamiento mid-tribulacional</b></span></h3>
<p><span style="font-size: 14pt;">La postura mid-tribulacional sostiene que la iglesia atravesará la primera mitad de la tribulación (3 años y medio), pero será arrebatada antes de que se desate la ira plena de Dios en la segunda mitad. Según sus defensores, este arrebatamiento protege a los creyentes de la “ira más severa”, aunque no de toda la tribulación.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Los mid-tribulacionistas sostienen que la primera mitad de la tribulación (los sellos y las trompetas del Apocalipsis) son causados por el ser humano, es decir, no son una consecuencia directa de la ira de Dios. Según esta postura, la iglesia no está destinada a la ira de Dios, pero podría sufrir una persecución extrema.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Existe una variación de esta postura, conocida como arrebatamiento pre-ira (<i>pre-wrath</i>, en inglés), que sostiene que el rapto ocurre después de la segunda mitad, pero antes de la ira de Dios y de la segunda venida de Cristo. No obstante, esta visión no es ampliamente aceptada.</span></p>
<h3><span style="font-size: 14pt;"><b>Arrebatamiento post-tribulacional</b></span></h3>
<p><span style="font-size: 14pt;">En la postura post-tribulacional, el arrebatamiento ocurre al final de la tribulación, formando parte del mismo evento que la segunda venida de Cristo, cuando la iglesia es llevada al cielo y Jesús regresa para juzgar la tierra. Los post-tribulacionistas creen que el arrebato y la segunda venida de Cristo son el mismo evento.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Sostienen que los creyentes deben pasar por aflicciones (Juan 16:33) y resaltan la perseverancia de los santos durante la tribulación. Uno de los textos principales que utilizan para apoyar su postura es Mateo 24:29-31, dónde se afirma que «después de la tribulación de aquellos días…juntará a sus escogidos.»</span></p>
<h2><b>❹ </b><strong>¿Qué postura sobre el arrebatamiento tiene mayor respaldo bíblico?</strong></h2>
<p><span style="font-size: 14pt;">La postura <b>pre-tribulacionista</b> sostiene que la iglesia será arrebatada antes de la gran tribulación. Desde el dispensacionalismo, esta interpretación se considera la que tiene más coherencia con la profecía bíblica y con la doctrina de la gracia, en contraste con la postura mid-tribulacionista y post-tribulacionista, que sitúan el arrebatamiento durante o al final del periodo de juicios del Apocalipsis.</span></p>
<p data-start="129" data-end="629"><span style="font-size: 14pt;">El pre-tribulacionismo sostiene que los creyentes no están destinados a la ira divina (1 Tes. 5:9), por lo que resulta incompatible afirmar que experimentarán la gran tribulación. En contraste, el <strong>post-tribulacionismo</strong> enseña que los creyentes no serán arrebatados al cielo antes de la gran tribulación; por el contrario, serán perseguidos y muchos morirán como mártires. Es decir, sufrirán las consecuencias de la maldad del ser humano durante ese período, pero no padecerán directamente la ira de Dios.</span></p>
<p data-start="631" data-end="1120"><span style="font-size: 14pt;">Sin duda, algunos pasajes bíblicos enseñan que habrá creyentes que morirán a causa de la persecución durante la tribulación (Mt. 24:9-10; Ap. 6:9-11; 7:13-14; 12:17). Sin embargo, la existencia de creyentes durante ese tiempo no implica necesariamente que no haya un rapto previo. Según la postura pre-tribulacionista, muchas personas se convertirán durante la gran tribulación; estos santos serán quienes sufran, directa o indirectamente, las consecuencias del juicio divino derramado sobre la tierra, mientras que los otros creyentes ya no estarán en este mundo.</span></p>
<p data-start="1122" data-end="1617"><span style="font-size: 14pt;">No obstante, surge una dificultad en la postura post-tribulacional al afirmar que Dios protegerá a los fieles de todos los eventos cataclísmicos que sacudirán la tierra, pero no de la persecución. Si Dios es capaz de resguardar a su pueblo de su propia ira, ¿por qué no habría de protegerlos también de la persecución durante la tribulación? </span></p>
<p data-start="1122" data-end="1617"><span style="font-size: 14pt;">Ciertamente, varios pasajes de Apocalipsis hablan de una protección especial sobre aquellos que llevan el sello de Dios en sus frentes (Ap. 7:3-4; 9:4; 12:6, 14). Sin embargo, estos textos hacen referencia específicamente al pueblo de Israel, y no a los creyentes en general. Como veremos más adelante, esta protección particular sobre su pueblo ya es claramente visible en el libro del Éxodo. En cualquier caso, en Apocalipsis se observa que Dios los protege tanto de la persecución (Ap. 12:6, 14) como de su ira (Ap. 7:3-4; 9:4), aunque esta protección parece manifestarse especialmente a partir de la segunda mitad de la tribulación.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">La postura <b>mid-tribulacionista</b> sostiene que la ira de Dios se desatará tras la segunda mitad (tres años y medio) de la tribulación, mientras que los creyentes serán arrebatados antes del inicio de la «Gran Tribulación». Según esta interpretación, la ira de Dios comenzaría en la segunda mitad de la tribulación, justo antes del arrebatamiento de la iglesia. Algunos intérpretes señalan que este planteamiento presenta ciertos desafíos teológicos que deben evaluarse con detenimiento.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">En primer lugar, el capítulo 6 del Apocalipsis muestra cómo el Cordero (Cristo) es el único capaz de abrir los sellos, lo que da inicio a una serie de eventos que llamamos la Gran Tribulación. Esto es significativo, ya que nos muestra que es Cristo mismo quien provoca los terribles acontecimientos descritos en los capítulos siguientes. En segundo lugar, cuando el Cordero abre el sexto sello (Ap. 6:12-17), se desencadena una serie de acontecimientos que incluyen:</span></p>
<ol>
<li style="list-style-type: none;">
<ol>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;">El sol se oscurece como tela de silicio</span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;">La luna se vuelve como sangre</span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;">Las estrellas del cielo caen sobre la tierra</span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;">El cielo se desvanece como un pergamino</span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;">Los montes y las islas son trasladados</span></li>
</ol>
</li>
</ol>
<p><span style="font-size: 14pt;">Los habitantes de la tierra reconocen lo que está sucediendo: «La ira del Cordero... ha llegado» (Ap. 6:17). Al concluir el sexto sello, no hay duda de que el juicio de Dios ha llegado a la Tierra. Sin embargo, la postura mid-tribulacionista alega que ninguno de los cinco puntos expuestos anteriormente forma parte de la ira de Dios. Sostienen que esto es simplemente un indicador de que la ira de Dios está a punto de llegar.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Al analizar los eventos de la apertura de los sellos, se observa que durante este periodo moriría aproximadamente una cuarta parte de la población mundial debido a guerras y pestes, sin contar otros fenómenos cataclísmicos que también afectarían a muchas personas. Algunos intérpretes consideran que estos eventos son más coherentes con la visión pre-tribulacionista, al alinearse de manera directa con los textos bíblicos correspondientes.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Otro punto a considerar, que refuerza la visión de un arrebatamiento antes de la Tribulación, es que esta encaja bien con la idea de que «nadie sabe el día ni la hora» de la venida de Cristo (Mateo 24:42-44). Sin embargo, tanto en la postura mid-tribulacionista como en la post-tribulacionista se podrá discernir e incluso calcular el «día» de su llegada. En la visión mid-tribulacionista, sabremos que el arrebatamiento y la llegada de Cristo están cerca porque veremos las señales descritas en los sellos. Cuánto más en la postura post-tribulacionista, donde la humanidad restante habrá pasado por todo lo descrito en las profecías. En ninguno de estos casos, su llegada será una sorpresa.</span></p>
<h2><b>❺</b> <b>¿Podemos saber el día exacto del arrebatamiento?</b></h2>
<p><span style="font-size: 14pt;">A lo largo de los siglos, muchas personas han intentado predecir fechas exactas. Líderes, movimientos, grupos sectarios y «profetas» han asegurado conocer el día del arrebatamiento. Sin ir más lejos, hace unos meses, las redes sociales se llenaron de mensajes proféticos que aseguraban que Cristo volvería el 23 de septiembre de 2025. Algunos incluso juraban estar convencidos de sus predicciones. Pero, como era de esperar, fracasaron estrepitosamente.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Aun así, muchos de estos «pronosticadores» siguen adelante con sus adivinaciones y crean excusas para defender sus predicciones fallidas.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Para llegar a sus conclusiones, utilizan diferentes métodos: astrología, estudio de los <i>moedim</i> (festividades judías), cómputos matemáticos, etc. No obstante, el resultado siempre es negativo. Esto se debe a que Jesús dejó claro que nadie puede saber cuándo llegará el Hijo del Hombre:</span></p>
<p style="padding-left: 40px;"><span style="font-size: 14pt;">“Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos,</span><br /><span style="font-size: 14pt;">sino solo mi Padre.” —Mateo 24:36</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Ahora bien, aunque su venida puede ser inminente, esto no quiere decir que no haya forma de saber si su llegada está cerca. Sin duda, hay eventos proféticos que nos hacen pensar que la venida de Cristo está realmente cerca. No obstante, es importante señalar que el arrebatamiento de la iglesia no da inicio a la Gran Tribulación. Puede suceder en cualquier momento, tal y como nos dice el pasaje anterior. Las Escrituras nos enseñan que debemos estar siempre velando, porque no sabemos «cuándo vendrá el Señor de la casa» (Marcos 13:35).</span></p>
<h2><span style="color: #000000;"><b>❻ </b></span><b>¿Es el arrebatamiento una doctrina moderna o tiene raíces históricas?</b></h2>
<p><span style="font-size: 14pt;">Una de las críticas más repetidas afirma que el arrebatamiento fue una doctrina inventada por <strong>John Nelson Darby</strong> en el siglo XIX y luego popularizada por la serie <i>Left Behind </i>(“Dejados atrás”) en los años noventa. Aunque es cierto que Darby sistematizó y difundió el dispensacionalismo moderno, la creencia en un rescate de los creyentes antes del juicio final ya existía en interpretaciones bíblicas previas y en escritos cristianos antiguos, aunque no con la terminología actual. A continuación vemos algunos ejemplos.</span></p>
<h3><span style="font-size: 14pt;"><b>Efraín de Siríaca</b> (c.306-373)<br />Fue uno de los teólogos, poetas e himnógrafos más importantes del cristianismo primitivo oriental. Vivió en Siria y Mesopotamia, y escribió cientos de himnos, sermones y comentarios bíblicos usados para enseñar doctrina a través de la poesía. Su obra es clave para entender la escatología y la teología siríaca antigua.</span></h3>
<p><span style="font-size: 14pt;">En su “Sermón sobre el arrepentimiento y el juicio y la separación del alma del cuerpo”<i>, </i><a href="https://soothkeep.info/ephraim-the-syrian-ten-undiscovered-pretribulation-rapture-passages/?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" rel="noopener">Efraín escribe</a>:</span></p>
<p style="padding-left: 40px;"><span style="font-size: 14pt;">“<i>Porque los elegidos serán reunidos antes de la tribulación, para que no vean la confusión y la gran tribulación que vendrá sobre el mundo injusto.</i>”</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">En otros textos, Efraín afirma que los santos son reunidos para que “<i>no vean la tribulación… cuando veamos a los santos volar en luz en las nubes del cielo para encontrarse con Cristo</i>”</span></p>
<h3><span style="font-size: 14pt;"><b>Pseudo-Efraín (siglos IV-VI)<br /></b></span><span style="font-size: 14pt;">Existen algunos textos sobre el arrebatamiento que se atribuyen a un tal Pseudo-Efraín. La razón de esta atribución es que se duda de que este texto fuera escrito realmente por Efraín de Siríaca. No obstante, el hecho de que el texto hable del arrebatamiento es digno de mención.</span></h3>
<p style="padding-left: 40px;"><span style="font-size: 14pt;"><i>“Porque todos los santos y escogidos de Dios, antes de la tribulación que ha de venir, serán reunidos y llevados al Señor, para que no vean la confusión que abrumará al mundo entero a causa de nuestros pecados.”</i></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Pueden leer el texto entero del Apocalipsis de Pseudo-Efraín en el siguiente enlace: <a href="https://enguardia.org/pseudo-efrain-y-el-arrebatamiento-de-la-iglesia/">Pseudo-Efraín y el arrebatamiento de la iglesia</a></span></p>
<h3><span style="font-size: 14pt;"><b>Eusebio de Cesarea (c. 260-339)</b><br />Fue un historiador, teólogo y obispo cristiano de la Iglesia primitiva. Es conocido como el «Padre de la Historia Eclesiástica» por su obra Historia Eclesiástica. Vivió en Cesárea, actualmente en Israel, durante el reinado del emperador Constantino. Aunque Eusebio fue amilenialista, algunos textos analizados por <a href="https://soothkeep.info/eusebius-nine-undiscovered-pretribulation-rapture-passages/" target="_blank" rel="noopener">Lee Breinard</a>, sugieren que creyó en la doctrina del arrebatamiento pre-tribulacional.</span></h3>
<p style="padding-left: 40px;"><span style="font-size: 14pt;">En <i>Fragmentos sobre Lucas, Eusebio </i>afirma que “<i>al final de los tiempos, este patrón dice (exige) que el cataclismo de la destrucción de los impíos no ocurrirá antes de que los hombres que sean hallados por Dios en ese momento sean reunidos en el arca y salvados según el patrón de Noé... todos los justos y piadosos serán separados de los impíos y reunidos en el arca celestial de Dios.”</i></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Aparte de estos tres autores, hay buenas pruebas de la existencia de la idea del arrebatamiento en los escritos de<b> Ireneo</b> (ca. 130-202) y la <b>Didajé </b>(siglo I-II). Además, Justino Mártir, Hipólito de Roma, Tertuliano y Cipriano de Cartago mencionan la idea de una remoción o preservación de la ira divina en el juicio final. Aunque esto no hace referencia necesariamente a un arrebatamiento, sí apunta directamente a la idea de preservar a los santos de la ira de Dios, un aspecto esencial en la doctrina del arrebatamiento</span>.</p>
<h2><b>❼ </b><b>¿Existen ejemplos bíblicos que anticipan el arrebatamiento de la iglesia?</b></h2>
<p><span style="font-size: 14pt;">La Biblia muestra ejemplos simbólicos y literales del arrebatamiento, donde Dios lleva a sus siervos al cielo. Esta doctrina no es exclusiva del Nuevo Testamento: incluso en el Antiguo Testamento hay casos que anticipan esta realidad, mostrando cómo Dios ha trasladado directamente a algunos creyentes de la tierra al cielo.</span></p>
<h3><span style="font-size: 14pt;"><b>Arrebatamientos literales en la Biblia</b></span></h3>
<ul>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-size: 14pt;"><b>Enoc</b> fue un patriarca del Antiguo Testamento que «caminó con Dios» y no experimentó la muerte, ya que Dios lo llevó directamente al cielo: «Y desapareció, porque Dios se lo llevó» (Génesis 5:24). Enoc es un ejemplo temprano de arrebatamiento divino antes de la tribulación. Enoc fue trasladado antes del gran diluvio universal, el juicio de Dios que la Biblia compara con la Gran Tribulación.</span></span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-size: 14pt;"><b>Elías, </b>un profeta del Antiguo Testamento, luchó arduamente contra la idolatría en Israel. Según la Biblia, ascendió a los cielos sin experimentar la muerte: «Y subió al cielo en un torbellino» (2 Reyes 2:11), lo que muestra un tipo de arrebatamiento divino. Tanto judíos como cristianos creen que Elías regresará antes de la venida del Mesías.</span></span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-size: 14pt;"><b>Jesús </b>es uno de los personajes que suelen pasarse por alto en las listas de arrebatamientos literales, pero es el ejemplo más claro que podemos encontrar. Antes de morir, Jesús prometió que vendría a buscar a los suyos (Juan 14:3). Después de resucitar y aparecer a cientos de personas con un cuerpo glorificado, Jesús fue arrebatado al cielo y prometió que regresaría al mismo lugar desde el que ascendió. Al igual que Jesús, sus seguidores esperan ser transformados y arrebatados con él al cielo.</span></span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;"><b>El apóstol Juan</b> (?). Fue el redactor del libro del libro de Apocalipsis. Su visión celestial lleva a pensar que Juan experimentó un tipo de arrebatamiento. Además, algunos creen que Juan pudo ser trasladado al cielo sin experimentar la muerte (Juan 21:20-23), aunque esta idea es debatible.</span></li>
</ul>
<h3><span style="font-size: 14pt;"><b>Tipos simbólicos del arrebatamiento en la Biblia</b></span></h3>
<p><span style="font-size: 14pt;">Además de los arrebatamientos literales descritos anteriormente, la Biblia contiene tipos de eventos que simbolizan de una u otra manera el arrebatamiento. Estos ejemplos se basan en la verdad fundamental de que Dios protege a sus santos de su ira.</span></p>
<ul>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;"><b>Noé y el diluvio universal</b></span><br /><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-size: 14pt;">Dios apartó a Noé y su familia del mundo corrupto antes de que llegara el diluvio, llevándolos al arca, que era un lugar seguro (Génesis 6-7). Este hecho muestra cómo los creyentes son rescatados antes de la ira y el juicio de Dios. Al igual que el arca protegió a Noé de la destrucción, Cristo es nuestro refugio y la puerta por la que debemos pasar para escapar de la ira de Dios. Este concepto es válido tanto para el juicio eterno como para el temporal.</span></span></span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;"><b>Lot en Sodoma</b></span><br /><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-size: 14pt;">Dios rescató a Lot y a su familia antes de destruir Sodoma y Gomorra (Génesis 19). Advertido de la ira que se cernía sobre la ciudad, Lot fue escoltado por dos ángeles hasta un lugar seguro. Dios podría haber destruido Sodoma con Lot dentro, pero decidió salvarlo porque lo consideraba una persona justa (2 Pedro 2:7-8). No fue rescatado en medio de la destrucción ni apartado en algún rincón de la ciudad para escapar de la ira de Dios. Lot fue llevado lejos de la ciudad antes de su destrucción, lo que simboliza nuestra partida de la ciudad terrenal antes de la gran tribulación.</span></span></span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;"><b>Israel y las plagas de Egipto</b></span><br /><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-size: 14pt;"><span style="font-size: 14pt;">En el Éxodo, Dios protegió a los israelitas mientras ejecutaba juicios sobre Egipto (Éxodo 7-12). Esta protección apunta también al día en que el remanente de Israel (Ap. 12) será resguardado en el desierto durante la última parte de la tribulación. Aunque este no es un ejemplo claro de arrebatamiento, sí enseña un aspecto fundamental de este evento: la liberación de los santos de la ira de Dios.</span></span></span></li>
<li aria-level="1"><span style="font-size: 14pt;"><b>Rahab y la destrucción de Jericó</b></span><br /><span style="font-size: 14pt;">Jericó fue la primera ciudad con la que se enfrentaron los israelitas cuando entraron en la Tierra Prometida. Rahab, la prostituta que escondió a los espías israelitas, fue salvada de la destrucción de la ciudad (Josué 2; 6:22-25). Su salvación muestra que Dios protege de su ira a quienes ponen su esperanza en Él.</span></li>
</ul>
<p><span style="font-size: 14pt;">Podríamos añadir muchos más ejemplos como este. Por ejemplo, en el Nuevo Testamento vemos cómo Pablo afirma haber sido «arrebatado» al tercer cielo (2 Cor. 12:2-4). Curiosamente, en este pasaje, Pablo utiliza la misma palabra (harpazo, «arrebatar») que en 1 Ts. 4:17 para referirse a su viaje celestial. De manera similar, el apóstol Juan tuvo una visión del trono de Dios y de la Nueva Jerusalén. Aunque esto no es un arrebatamiento literal en el sentido de que fueran sacados de este mundo para no experimentar la ira de Dios, su ascenso al cielo muestra que la idea del arrebatamiento es totalmente coherente con el texto bíblico.</span></p>
<h2><span style="font-size: 18pt;"><b>Conclusión</b></span></h2>
<p><span style="font-size: 14pt;">El arrebatamiento de la iglesia es una de las doctrinas más importantes de la escatología bíblica. A lo largo de la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, se confirma que Dios tiene un plan de rescate para su pueblo antes de que se manifieste plenamente su ira. Lejos de ser una enseñanza moderna, el rapto de la Iglesia tiene una larga tradición histórica plenamente fundamentada en la Biblia.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">El análisis de las diferentes posturas sugiere que, desde una perspectiva dispensacional, la interpretación pretribulacional armoniza de forma más coherente con la gracia de Dios, con la promesa de ser librados de la ira y con la enseñanza de que la segunda venida de Cristo será un acontecimiento inesperado. En este marco teológico, la iglesia no está destinada al juicio, sino a la salvación, y el arrebatamiento es la manifestación de esa promesa.</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;">Aunque nadie sabe el día ni la hora del arrebatamiento de la iglesia, las señales proféticas nos recuerdan que el regreso de Cristo está cada vez más cerca. Por tanto, esta doctrina no debe infundir miedo, sino esperanza, consuelo y una vida de santidad, vigilancia y fidelidad a Dios. El rapto no es solo un evento futuro, sino una motivación presente para mantenernos preparados y compartir el mensaje de salvación antes de que llegue la gran tribulación.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<p><span style="font-size: 14pt;">Más sobre el arrebatamiento de la iglesia:</span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><a href="https://enguardia.org/el-rapto-de-la-iglesia-los-pasajes-mas-relevantes/">El rapto de la iglesia: los pasajes más relevantes</a></span></p>
<p><span style="font-size: 14pt;"><a href="https://enguardia.org/pseudo-efrain-y-el-arrebatamiento-de-la-iglesia/">Pseudo-Efraín y el arrebatamiento de la iglesia</a></span></p>
<p>&nbsp;</p>

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		<title>Nefilim: evidencia de gigantes en la historia antigua y en la Biblia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[León Zarco]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 27 Nov 2025 16:41:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Biblia]]></category>
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					<description><![CDATA[Los nefilim son descritos en la Biblia como seres gigantes de la antigüedad. En este artículo analizamos la evidencia bíblica, histórica y arqueológica sobre los gigantes, comparando textos antiguos y tradiciones de distintas culturas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h1><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-3335 size-full" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/11/Gigante_low.jpg" alt="Ilustración de los nefilim y los gigantes descritos en la Biblia y textos antiguos" width="1536" height="864" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/11/Gigante_low.jpg 1536w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/11/Gigante_low-300x169.jpg 300w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/11/Gigante_low-1024x576.jpg 1024w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/11/Gigante_low-768x432.jpg 768w" sizes="(max-width: 1536px) 100vw, 1536px" /></h1>
<h2><span style="font-size: 18pt;"><strong>Lo que Josefo sabía sobre los gigantes que hoy pocos conocen</strong></span></h2>
<p>por <strong>León Zarco</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><span class="firstcharacter">L</span>a historia bíblica de los Nefilim es un tema peliagudo que suele generar debate y, en el peor de los casos, puede derivar en un apocalipsis verbal. No obstante, el problema detrás de este conflicto no es que en el pasado existiera una raza de gigantes. Lo que preocupa es su origen. Cualquier niño criado en un ambiente cristiano o judío sabrá de sobra quién es Goliat. Pero a pocos se les enseña de dónde salió esta raza de gigantes. El relato del Génesis suele obviarse. Sin embargo, es ahí donde encontramos la valiosa información (aunque brevísima) que necesitamos para comprender el origen de los «varones de renombre».</span></p>
<h3><strong><span style="font-size: 16pt;">Los Nefilim en Génesis 6: el relato bíblico previo al diluvio universal</span></strong></h3>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El relato del Génesis nos muestra que la decisión de Dios de castigar al mundo estuvo motivada por la «maldad de los hombres» (Gén. 6:5). Sin embargo, lo que realmente colmó el vaso y propició establecer un límite de 120 años para su arrepentimiento fue algo completamente contra naturaleza: las relaciones ilícitas entre los ángeles que se rebelaron contra Dios y las «hijas de los hombres».</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El texto bíblico nos informa de que «había gigantes (nefilim) en la tierra en aquellos días, después de que los hijos de Dios se unieran a las hijas de los hombres». (Gén. 6:4). Es decir, los ángeles habían procreado con las mujeres una nueva raza de hombres demoníacos que estaba asolando la Tierra. Esto nos revela la total depravación a la que había llegado el ser humano en tiempos de Noé. Según el texto apócrifo de Jubileos, fue en tiempos de Jared (en hebreo, «descender»), el padre de Enoc, que «<strong data-start="307" data-end="380">descendieron a la tierra los ángeles del Señor</strong>, <strong>los que son llamados Vigilantes.</strong>» (Jub. 4:15) </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Aunque los «Vigilantes» vinieron para «intuir a los hijos de los hombres», en algún momento, al ver la belleza de las mujeres, «los hijos del cielo, las vieron y las desearon» (Enoc 6:2), engendrando así a los nefilim descritos en Génesis 6.</span></p>
<h3><span style="font-size: 16pt;"><strong>Los hijos de Dios: ¿ángeles o descendientes de Set?</strong></span></h3>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Algunos sostienen que «los hijos de Dios» eran descendientes de Set, por lo que esta historia no tiene nada de sobrenatural. Sin embargo, los relatos más antiguos que conocemos sostienen que estos hombres monstruosos fueron el resultado de la unión entre ángeles y mujeres. </span><span style="font-size: 14pt;">Es aquí donde entra en escena <strong>Flavio Josefo</strong> (37-100 d. C.), un historiador judeorromano que vivió durante la época de los apóstoles y que nos ha legado algunos de los documentos históricos más valiosos de todos los tiempos. En <a href="https://archive.org/details/flavio-josefo.-antiguedades-judias.-libros-i-xi-ocr-1997" target="_blank" rel="noopener"><i>Antigüedad de los judíos</i></a>, Josefo nos habla brevemente del relato del origen de los gigantes y aporta algunas observaciones interesantes.</span></p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">«Durante siete generaciones [los descendientes de Set] permanecieron fieles a la idea de que Dios es el señor del universo y haciendo todo con miras a la virtud, pero luego, con el paso del tiempo, abandonando los comportamientos patrios cambiaron a peor, no ofreciendo ya a Dios los honores debidos ni manteniendo una relación justa con los hombres, sino que el celo que antes sentían por la virtud lo duplicaron entonces por el vicio, según mostraban en todo lo que hacían. De ahí vino que obligaran a Dios a enfrentarse con ellos. En efecto, <b>muchos ángeles de Dios copularon con sus mujeres </b>y engendraron hijos soberbios y desdeñosos de todo lo bello, por confiar en su capacidad.»—Antigüedad de los judíos, Libro I, Cap. 1. 72</span></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Josefo muestra aquí la virtud de los hijos de Set, que se mantuvo durante varias generaciones, pero que acabó corrompiéndose con el paso del tiempo. </span><span style="font-size: 14pt;">No obstante, no se indica que la semilla santa de Set se haya mezclado con la impura de Caín, dando así lugar a los gigantes. Más bien, Josefo deja claro que «muchos ángeles de Dios se unieron a sus mujeres», es decir, a las mujeres de los descendientes de Set. El historiador judío entendía claramente que «los hijos de Dios eran ángeles.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El texto continua diciéndonos que Noé intentó llevarlos al arrepentimiento, pero tuvo que abandonar el país por temor de que lo mataran. Según la tradición , nos dice Josefo, lo gigantes «<b>cometieron iguales desmanes que los atribuidos a los gigantes por los griegos», </b>enlazando de esta manera la narración bíblica con la mitología griega. Aunque son muy diferentes, él ve algo en común entre ellas, no solo en el énfasis que hacen sobre su gran estatura y fuerza, sino, en especial, sobre su perversidad.</span></p>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 16pt;"><b>Los <em>anakim</em> y <em>refaim</em>: los gigantes después del diluvio universal </b></span></h3>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">El texto anterior no es el único que habla de los gigantes. De hecho, Josefo los menciona al menos seis veces más. La siguiente referencia se halla en la explicación que ofrece sobre la guerra entre los reyes asirios y Sodoma y sus aliados (Génesis 14), con el consiguiente secuestro de Lot, sobrino de Abraham.</span></p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">«Estos generales saquearon Siria entera, sometieron a los descendientes de los <b>gigantes</b> y, plantándose en Sodoma, acamparon en el valle llamado Pozos de alquitrán. Pues en aquella fecha había pozos en ese lugar… En aquel entonces los habitantes de Sodoma trabaron combate con los asirios y, tras una batalla muy encarnizada, murió un gran número de soldados de Sodoma, al tiempo que los restantes fueron hechos cautivos y llevados a Asiria, entre ellos Lot, que había ido en auxilio de los habitantes de Sodoma.» —Antigüedad de los judíos, Libro I, Cap. 1. 171</span></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">La referencia a los gigantes es sumamente interesante, ya que la Biblia no los menciona en esta historia. No obstante, sí que podemos encontrar una alusión a ellos. En Génesis 15, Dios le promete a Abraham que será el heredero de la tierra y que su descendencia será como las estrellas del cielo. Sin embargo, no tomarían posesión de la tierra hasta la cuarta generación, porque «la maldad del amorreo» todavía no había llegado a su colmo. En su debido momento, Dios utilizaría a los israelitas para traer juicio contra los amorreos y las otras tribus cananeas. </span></p>
<h4><strong><span style="font-size: 14pt;">Los amorreos y los <em>refaim:</em> reyes gigantes que desafiaron a Israel </span></strong></h4>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Ahora bien, os preguntaréis: ¿qué tienen que ver los amorreos con los gigantes? Pues mucho. Veréis, cuando la generación a la que Dios le había prometido a Abraham que regresaría para tomar posesión de la tierra después de haber sido esclava durante mucho tiempo, escapó de Egipto, se topó en su camino con un pueblo guerrero que sus antepasados ya conocían: los amorreos. La Biblia nos dice claramente que dos de estos reyes eran&#8230; sí, exactamente, gigantes. Uno de ellos era Sehón. El otro era Og, rey de Basán.</span></p>
<blockquote>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">«Porque únicamente Og rey de Basán había quedado del resto de los gigantes (<em>refaim</em>). Su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabá de los hijos de Amón? La longitud de ella es de nueve codos (cuatro metros), y su anchura de cuatro codos (2 metros), según el codo de un hombre.» —Deuteronomio 3:11</span></h3>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los detalles sobre la cama colosal de Og son, sin duda, interesantes, pero la información sobre la localización de su reino en Basán (<i>Bashan</i>), una fértil meseta a los pies del monte Hermón, es aún más enigmática. Según el Libro de Enoc, fue ahí donde 200 ángeles descendieron a la Tierra (Enoc 6:6), hicieron un juramento y se unieron en matrimonio con las hijas de los hombres, procreando a los nefilim descritos en Génesis 6. Al parecer, algunos ángeles volvieron a transgredir después del diluvio, creando de nuevo esta raza de gigantes.</span></p>
<p><div id="attachment_3341" style="width: 624px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3341" class="wp-image-3341 size-full" src="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/11/Gigante_2_low.jpg" alt="Ilustración de los anakim, antiguos gigantes de Hebrón según la Biblia" width="614" height="614" srcset="https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/11/Gigante_2_low.jpg 614w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/11/Gigante_2_low-300x300.jpg 300w, https://enguardia.org/wp-content/uploads/2025/11/Gigante_2_low-150x150.jpg 150w" sizes="(max-width: 614px) 100vw, 614px" /><p id="caption-attachment-3341" class="wp-caption-text">Representación creada por IA de los anakim, gigantes de Hebrón según la Biblia y Flavio Josefo.</p></div></p>
<h4 style="text-align: justify;"><b><span style="font-size: 14pt;"><br />
Los <em>anakim</em> y la exhibición de los huesos de los gigantes en Hebrón</span></b></h4>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Los gigantes de la tierra de los amorreos no eran una anomalía. Toda la tierra de Canaán estaba plagada de estos monstruos humanoides. Una de las ciudades habitadas por estos gigantes era Hebrón, llamada anteriormente Quiriat-arba. En el momento de la conquista israelita, Quiriat-arba estaba gobernada por tres príncipes: Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Arba fue padre de Anac (Jos. 15:13), y este fue el progenitor de los anaceos (<em>anakim)</em>, una de las razas de gigantes (Núm. 13:33).</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Según el libro de los Jueces 1:8-10, los tres príncipes de Quiriat-arba fueron derrotados por el ejército de la tribu de Judá. Aquí, Josefo vuelve a sorprendernos con unos detalles adicionales:</span></p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">“De aquí levantaron el campamento y lo llevaron a Hebrón y, tras capturarla, mataron a todos sus habitantes, aunque todavía quedó la raza de los <b>gigantes</b>, quienes por el tamaño de sus cuerpos y por su formato nada parecido al del resto de los hombres constituían un espectáculo sorprendente, al tiempo que producía espanto oír su voz. Pero incluso todavía actualmente se puede contemplar su osamenta nada parecida a la de los otros hombres de los que hemos tenido conocimiento en nuestras investigaciones.” —Antigüedad de los judíos, Libro I, Cap. 5. 125</span></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;">Hoy en día se mira con desdén a cualquier persona, por muy seria que sea, que crea que hay evidencia paleontológica de los gigantes, y se ridiculiza a aquellos que dan testimonio de haber visto los huesos de estos monstruos vivientes. Sin embargo, en tiempos de Josefo esto no parecía suponer ningún problema. De hecho, según este historiador judío, los huesos se conservaban como trofeos, como quien guarda cabezas de jabalí o de ciervo en el comedor de su hogar.</span></p>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 16pt;"><b>Últimas observaciones </b></span></h3>
<p style="text-align: justify;" data-start="339" data-end="777"><span style="font-size: 14pt;">El relato de Flavio Josefo sobre los gigantes no demuestra por sí mismo que estos fueran el resultado de una unión entre ángeles y mujeres. El objetivo de este artículo no ha sido probar esa interpretación concreta, sino exponer algunos datos relevantes que están intrínsecamente relacionados con el relato bíblico y con la tradición sobre los gigantes en la Biblia, incluidos los nefilim, los anakim y los refaím.</span></p>
<p style="text-align: justify;" data-start="779" data-end="1149"><span style="font-size: 14pt;">Josefo no fue el único en sostener este tipo de interpretaciones acerca de los gigantes. Algunos de sus contemporáneos, como los esenios, también compartían ideas similares. Este grupo, mencionado por el propio Josefo, nos legó una vasta colección de manuscritos ocultos en cuevas a orillas del mar Muerto, descubiertos siglos después por la arqueología moderna.</span></p>
<p style="text-align: justify;" data-start="1151" data-end="1601"><span style="font-size: 14pt;">Entre estos hallazgos se encontraron fragmentos del Libro de Enoc y del llamado <a href="https://www.deadseascrolls.org.il/explore-the-archive/manuscript/2Q26-1?locale=en_US" target="_blank" rel="noopener">Libro de los Gigantes</a>, textos que hacen referencia a estos seres y a su destino posterior. Según estas tradiciones, los nefilim y otros gigantes mencionados en la Biblia no desaparecieron sin más, sino que pasaron a existir como espíritus errantes, finalmente destinados a la condenación, un tema que será desarrollado con mayor profundidad más adelante.</span></p>
<hr />
<p><span style="font-size: 14pt;"><strong>Quizá te pueda interesar también:<br />
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