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Los 10 descubrimientos más importantes relacionados con Jesús

Inscripción de Nazaret

Bryan Windle (biblearchaeologyreport.com)

La historicidad de Jesús de Nazaret está bien atestiguada. Además de los relatos fiables de los evangelios en las Escrituras, numerosos autores seculares mencionan a Jesús en los primeros 150 años. Por ejemplo, Thallus (Talo), Mara Bar-Serapión, Flegón, Suetonio, Luciano de Samosata y Celso hacen referencia a Jesús.1 Además, Josefo afirma que Jesús fue llamado el Cristo y que su hermano era Jacobo (Santiago)2, Plinio el Joven señala que los cristianos adoraban a Jesús «como un dios»,3 y Tácito escribió que Cristo, «sufrió la pena extrema durante el reinado de Tiberio a manos de uno de nuestros procuradores, Poncio Pilato».4 En resumen, ningún historiador serio, cristiano o ateo, cuestiona la existencia de Jesús de Nazaret. Además de estas referencias directas, existen numerosos descubrimientos arqueológicos que afirman e iluminan detalles sobre la vida de Jesús tal como se registra en los evangelios. Aquí están los «top ten» descubrimientos relacionados con Jesús.

10. El barco de Galilea

Barco de Galilea
El barco de Galilea. Foto: Jerry Hawkes / HolyLandPhotos.org

En 1986 una gran sequía en Israel hizo que el nivel del agua del Mar de Galilea descendiera varios metros. Dos hermanos fueron a buscar objetos arqueológicos a lo largo de la costa noroeste y descubrieron el contorno de un barco antiguo en el lodo. La frágil madera, expuesta por primera vez en 2000 años, requirió atención inmediata para retirarla de manera segura. Fue sumergido en un conservante químico durante 11 años antes de ser exhibido en un museo local.

El barco de Galilea, o el Barco de Jesús (su nombre más popular), tiene aproximadamente 8 metros de largo, 2.2 metros de ancho y 1.2 metros de profundidad, y habría acomodado una tripulación de hasta 15 personas.5 Las pruebas de carbono-14 datan el barco al 40 a. C., ± 80 años (120 a. C. al 40 d. C.).6 En resumen, el barco pudo haber sido usado durante la época de Jesús; ciertamente era un barco muy característico que habrían usado pescadores como Pedro, Andrés, Santiago y Juan (Mc. 1:16-20). En el Nuevo Testamento vemos a Jesús cruzando el Mar de Galilea con barcos como este (Lc. 8:22), e incluso enseñando desde un barco al estar la playa atestada de gente (Mt. 13:2-3). El barco de Galilea es el único barco antiguo descubierto en el Mar de Galilea y nos ayuda a comprender los tipos de barcos en los que viajaban Jesús y sus discípulos.

 

9. Sinagogas

Sinagoga magdala-arqueología
Los restos de la sinagoga de Magdala, probablemente la ciudad natal de María Magdalena. Foto: AVRAMGR / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0

Mateo registra que Jesús «recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos y proclamando el evangelio del reino» (Mt. 4:23) y Lucas afirma que era costumbre de Jesús ir a las sinagogas los sábados (Lc. 4:16). Algunos eruditos han sugerido que las sinagogas no surgieron hasta después de la destrucción del templo en el año 70 d. C., y que las referencias a las sinagogas en los evangelios son anacrónicas, pero la arqueología ha demostrado lo contrario. Hasta la fecha, se han desenterrado en Israel los restos de diez sinagogas que datan de antes del año 70 d. C., como las encontradas en Capernaum, Gamla, Herodión, Jericó, Magdala, Masada, Modi’in, Qiryat Sefer7, Beth Shemesh y H. et-Tuwani. 8

Además de los restos de estructuras de sinagogas reales, está la famosa Inscripción de Teodoto, la cual afirma que éste construyó una sinagoga en Jerusalén para «la lectura de la Torá y la enseñanza de los mandamientos». 9 El Dr. Scott Stripling resume: «En tiempos bíblicos, las estructuras de las sinagogas eran edificios públicos utilizados por los judíos para reuniones cívicas y religiosas. Las reuniones religiosas se enfocaban en el estudio de la Biblia hebrea y la oración». 10 El registro arqueológico confirma las descripciones históricas de las sinagogas en los evangelios y nos ayuda a comprender el papel de Jesús como maestro en el  judaísmo del primer siglo.

Sinagoga en Capernaum
Los restos de la sinagoga de Capernaum. La sinagoga de piedra caliza blanca, que data del siglo IV o V, se encuentra sobre los restos de basalto negro de la sinagoga del primer siglo donde Jesús enseñó. Foto: Ferrell Jenkins / https://ferrelljenkins.blog/2015/05/03/jesus-daught-in-the-synagogue-at-capernaum/

 

8. El estanque de Siloé

Estanque de Siloam-Jerusalén
El estanque de Siloé. Foto: Todd Bolen, BiblePlaces.com

Juan 9 nos dice que Jesús sanó a un hombre ciego poniéndole barro en los ojos e indicándole que se lavara en el estanque de Siloé. Muchos turistas que han visitado Jerusalén han visto el famoso «estanque de Siloé» bizantino, construido por la emperatriz Eudocia en el siglo V para conmemorar el milagro de Jesús. Está ubicado al final del túnel de Ezequías, el acueducto que trae agua a la ciudad desde el manantial de Gihón.

En 2004, el estanque de Siloé del primer siglo fue descubierto accidentalmente durante las reparaciones de un sistema de drenaje. Se llamó a los arqueólogos Eli Shukron y Ronny Reich para que excavaran y desenterraron una gran piscina que tenía al menos 20 escalones que bajaban desde el nivel de la calle hasta el estanque. Unos elementos de cerámica encontrados en un extremo de la piscina se utilizaron para datarlo al siglo I d.C.11 Dado que estaba en el lugar exacto en el que los eruditos habían creído durante mucho tiempo que se encontraba el estanque real de Siloé, a solo 70 metros del estanque bizantino, y que databa de la época de Jesús, se identificó como el estanque real de Siloé donde el ciego se había lavado para recibir sanidad.

7. El pozo de Jacob

El pozo de Jacob_1900-1920
Imagen: Pozo de Jacob ca. 1900-1920. Foto: http://www.lifeintheholyland.com/

Jesús encontró una mujer samaritana en el pozo de Jacob cerca de Sicar y le reveló que él era el Mesías (Jn. 4:25-26). Hoy en día, un antiguo pozo ubicado al pie del monte Gerizim (Jn. 4:20), justo al sur de la aldea de Askar (antigua Sicar), es identificado unánimemente por todas las tradiciones (judía, samaritana, cristiana y musulmana) como el pozo de Jacob.12 El relato de un peregrino en año 330 d.C. también lo identifica como el pozo que Jesús visitó.13 El arqueólogo francés Andre Parot describió una vez que el agua del pozo era «fresca y de sabor agradable… extraída de una profundidad de 40 metros.»14 Hoy día, una iglesia ortodoxa griega conmemora el pozo. Si bien muchos sitios turísticos modernos en Israel son de dudosa autenticidad, casi todos los eruditos están de acuerdo en que la ubicación real del pozo de Jacob es donde Jesús se encontró con la mujer samaritana y le ofreció «agua viva.» (Jn. 4:10)

 

6. El Templo de Jerusalén – Escalones, Señales y Piedras

Las escalinatas del templo de Jerusalén
Las escaleras del sur del templo judío en Jerusalén. Foto: Wilson44691 / Wikimedia Commons / Dominio público

Los evangelios registran que Jesús y sus discípulos pasaron considerable tiempo en el Templo de Jerusalén. Varios descubrimientos arqueológicos son relacionados con el Templo judío del primer siglo. Un tramo de escaleras de 61 metros de ancho conducía a las entradas principales del complejo del Templo; la parte más oriental de esta escalera ha sido desenterrada con escalones cortos y largos alternados.15 Probablemente Jesús utilizó los escalones del sur muchas veces.

Inscripción Templo de Jerusalén-Josefo
La inscripción de advertencia del templo en el Museo Arqueológico de Estambul. Se han encontrado rastros de pintura roja dentro de las letras que indican que la inscripción una vez se destacó en rojo brillante.

Dentro del complejo del templo estaba ubicado el patio de los gentiles, el lugar más cercano al Templo al que los gentiles y las personas ritualmente impuras podían llegar. Josefo registra que entre este patio y los patios interiores del recinto del templo había un muro en el que había señales de advertencia tanto en griego como en latín que prohibían a los extranjeros ir más allá de ese punto bajo pena de muerte.16 En 1871, se descubrió una losa de piedra caliza  con una inscripción de advertencia de siete líneas; la misma descrita por Josefo. Jesús y sus discípulos habrían pasado por delante de estas inscripciones de advertencia muchas veces.

Finalmente, se ha descubierto una calle herodiana con tiendas a lo largo del extremo sur del Muro de las Lamentaciones. La calle en sí está combada por las enormes piedras, que aún yacen donde cayeron cuando los soldados romanos las arrojaron desde el Monte del Templo en el año 70 d.C.17 Los escombros son un vívido recordatorio de la profecía de Jesús de que las hermosas piedras de los edificios del templo serían arrojadas abajo (Mt. 24:2).

Destrucción Templo de Jerusalén
Una calle del primer siglo al lado del muro del Monte del Templo con las enormes piedras que los soldados romanos arrojaron cuando destruyeron el Templo judío en el año 70 d. C. Foto: Todd Bolen / BiblePlaces.com



5. El osario de Caifás


El osario de Caifás, el sumo sacerdote que supervisó el juicio de Jesús.
En él se encontraron los huesos de un hombre de 60 años.
Crédito de la foto: deror_avi / Wikimedia Commons / Licencia GNU 1.2

Según los evangelios (Mt. 26:3,57; Lc. 3:2; Jn.11:49), Caifás fue el sumo sacerdote que presidió el juicio de Jesús . Josefo, un antiguo historiador, registra que el nombre completo de Caifás era José Caifás.18 Parece que se le conocía principalmente por su apellido, Caifás. De la misma manera, muchos de los hijos de Herodes eran conocidos como Herodes (es decir, Herodes Antipas, Herodes Arquelao, etc.).

En 1990, un equipo de obreros estaban construyendo un parque acuático cerca de Jerusalén cuando su excavadora atravesó el techo de una tumba del primer siglo. Llamaron a los arqueólogos y descubrieron una variedad de osarios (cajas de huesos utilizadas en el primer siglo), incluido uno adornado que tenía inscrito el nombre «José, hijo de Caifás». Dentro estaban los huesos de seis personas, incluidos los de un hombre de 60 años. Los expertos creen que son los restos del mismo Caifás.19

4. La inscripción de Pilato

Inscripción Pontio Pilato
La piedra de Pilato confirma que Poncio Pilato era prefecto de Judea. Foto: BRBurton / Wikimedia Commons / Dominio público

Los cuatro evangelios declaran que el gobernador romano, Poncio Pilato, sentenció a Jesús a muerte por crucifixión. Si bien su historicidad nunca ha sido realmente discutida (escritores antiguos, como Josefo, Tácito y Filón, además de los relatos de los evangelios, lo mencionan), la evidencia arqueológica de su existencia se descubrió en Cesarea Marítima en 1961. Las excavaciones cerca del anfiteatro revelaron un bloque de piedra caliza inscrito con una dedicatoria a Tiberio César de «Poncio Pilato, Prefecto de Judea».20 La piedra de Pilato confirma que Pilato era el Prefecto de Judea, gobernando como describen los escritores de los evangelios. Además, en 2018, se limpió, fotografió y analizó un anillo de cobre que había sido desenterrado durante las excavaciones de 1968-69 en el Herodion, lo que reveló la inscripción griega «de Pilato». Anillos como este eran comunes entre los soldados romanos, y dado que el nombre de Pilato es poco común, muchos creen que el anillo alguna vez fue propiedad de Poncio Pilato o de uno de sus sirvientes. La piedra de Pilato y el anillo de Pilato proporcionan evidencia arqueológica del prefecto romano, Poncio Pilato, quien entregó a Jesús para que lo crucificaran.


3. El hueso del talón de un hombre crucificado

Crucifixión arquelogía
Una réplica del hueso del talón del hombre crucificado
en el Museo de Israel. Foto: Carl Rasmussen / HolyLandPhotos.org

La evidencia literaria de las crucifixiones romanas (es decir, Josefo, Plauto, Séneca) es extensa. Pero la evidencia arqueológica de la crucifixión romana se descubrió en 1968. Ese año, un equipo de construcción desenterró accidentalmente varias tumbas en el noreste de Jerusalén. Dentro de las tumbas había varios osarios, incluido uno con la inscripción del nombre Jehohanan (Yehohanan), que contenía los restos óseos de un adulto, incluido el hueso del talón con un clavo aún incrustado. El antropólogo que examinó los restos determinó que Johanán tenía veinte años cuando fue crucificado en el primer siglo (ca. 7-66 d.C.).21 Estudios posteriores han revelado que Johanán probablemente había sido crucificado con una pierna a cada lado de la cruz y el clavo clavado de lado a través de su talón.22

El calcañar del hombre crucificado afirma la descripción de la crucifixión de Jesús en las Escrituras. Además, contrarresta las objeciones de los críticos que han argumentado que Jesús habría sido arrojado a una fosa común para criminales en lugar de haber sido enterrado dignamente en un entierro adecuado. Ahora sabemos que los seres queridos de una víctima crucificada podrían recuperar el cuerpo y prepararlo para enterrarlo en una tumba familiar.

2. La tumba de Jesús en la Iglesia del Santo Sepulcro


Santo Sepulcro Jerusalén

Si bien ya no se parece mucho a una tumba, este edículo rodea los restos de la supuesta tumba de Jesús dentro de la Iglesia del Santo Sepulcro. Foto: Ekabhishek

Hay tres sitios en Jerusalén que se identifican con el lugar del descanso final de Jesús. El sitio con el testimonio más antiguo de la tumba de Cristo se encuentra dentro de la Iglesia del Santo Sepulcro. La investigación arqueológica ha demostrado que este sitio era un cementerio judío en una antigua cantera de piedra caliza fuera de los muros de Jerusalén en el momento de la muerte de Jesús.23 Esto se alinea con la descripción bíblica de la tumba en la que Jesús fue puesto fuera de los muros de la ciudad (Mt. 27:39, Hebreos 13:12).

Eusebio escribió que el emperador Adriano (siglo II) construyó una gran plataforma sobre la cantera y construyó un templo a Venus/Afrodita sobre la tumba de Cristo.24 Jerónimo afirmó esto y dijo que el templo permaneció allí hasta la época de Constantino.25 Eusebio también escribió que, durante su vida (siglo IV), el emperador Constantino destruyó el templo romano y excavó a través del relleno de la plataforma de Adriano hasta que encontró la tumba de Cristo. Luego hizo construir una nueva estructura (la Iglesia del Santo Sepulcro) alrededor de la tumba.26 La Iglesia del Santo Sepulcro ha sido restaurada y reconstruida varias veces desde su construcción.

Durante las recientes restauraciones del edículo (el santuario que rodea los restos de la antigua tumba), los expertos retiraron la losa de piedra caliza que cubría el lecho funerario de la tumba por primera vez en casi 500 años. Se analizaron muestras de mortero de la estructura que rodea la tumba, lo que confirmó que se construyó a mediados del siglo IV y luego se reconstruyó la capilla de los cruzados en la Edad Media, lo que confirma la antigua historia del sitio. El arqueólogo John McRay resumió: «Aunque la prueba absoluta de la ubicación de la tumba de Jesús permanece fuera de nuestro alcance, la evidencia arqueológica y literaria temprana argumenta fuertemente a favor de quienes la asocian con la Iglesia del Santo Sepulcro”.27

1. La inscripción de Nazaret

Inscripción de Nazaret-resurrección de Jesús
La inscripción de Nazaret: un edicto imperial del primer siglo que pronuncia la pena de muerte para cualquier persona sorprendida robando cuerpos de las tumbas. Wikipedia Commons. Cumont, F. – Cumont, F. (1930)

La Inscripción de Nazaret es un edicto de César inscrito en una losa de mármol que impone la pena de muerte en Israel a cualquier persona que haya sido vista moviendo cuerpos de tumbas familiares, y específicamente «tumbas de sepulcros sellados», como en el que Jesús fue enterrado. La losa fue adquirida por Wilhelm Froeher en 1878, quien registró que procedía de Nazaret y, finalmente, fue traducida y publicada por el erudito francés M. Franz Cumont en 1930. La inscripción griega probablemente data del reinado de Claudio (41-54 d. C.) y parece estar dirigida a una audiencia judía. Es bastante extraordinario que César sintiera la necesidad de hacer tal pronunciamiento. En la antigüedad era común que los ladrones de tumbas saquearan las tumbas para robar los objetos de valor, pero no los cuerpos. Por supuesto, las Escrituras registran que los líderes judíos difundieron deliberadamente la mentira de que los discípulos de Jesús habían robado el cuerpo (Mt. 28:13-15) para explicar el hecho de que la tumba estaba vacía después de que Jesús resucitó de entre los muertos. Este informe probablemente llegó al emperador romano, quien habría visto a la nueva secta cristiana como un movimiento anti-romano peligroso.

Un análisis reciente de la tablilla de mármol de la que está hecha la inscripción de Nazaret determinó que probablemente provenía de la isla griega de Kos (Cos). Los autores del estudio han sugerido un contexto histórico diferente, aunque, como señaló el historiador Dr. Clyde Billington en una entrevista reciente, existen serios problemas con su hipótesis. Después de estudiar en profundidad la Inscripción de Nazaret, concluye: «El contexto de la Inscripción de Nazaret prueba claramente que fue escrita para judíos y no para gentiles, y que casi con toda certeza fue emitida por Claudio en respuesta a la historia de la resurrección de Jesús de Nazaret, rey de los judíos.»28

Conclusión

Cada uno de estos descubrimientos está relacionado con Jesús de alguna manera, ya sea representando un lugar que visitó o personas con las que interactuó, o mostrando un evento central en su vida. Juntos indican que los escritores de los evangelios bíblicos registraron con precisión los acontecimientos de la vida de Cristo. Si podemos confiar en los detalles históricos que describieron, creo que podemos confiar en su registro de las enseñanzas de Jesús. Una vez declaró: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí.» (Jn. 14:6) También dijo a sus discípulos que en su nombre se predicaría el arrepentimiento y el perdón de los pecados a todas las naciones (Lc. 24:47). Esta es la Buena Noticia que sus seguidores proclaman desde hace casi 2000 años.

Nota: Los últimos tres descubrimientos en esta lista son todos importantes, aunque están en un orden diferente en mi blog, Top Ten Discoveries in Biblical Archaeology related to the New Testament. Los he enumerado aquí en orden cronológico para seguir la muerte, sepultura y resurrección de Jesús proclamada en los evangelios.

 


Referencias

1 J. Warner Wallace, “Is Is There Any Evidence For Jesus Outside The Bible?” ColdCaseChristianity.com. Oct. 30, 2017.  https://coldcasechristianity.com/writings/is-there-any-evidence-for-jesus-outside-the-bible/ ( Marzo 22, 2021).
2 Josefo, Antigüedades, 20.9.1.
3 Plinio, Cartas, 10.96-97
4 Tácito, Anales, 15.44. 
5 Randall Price y H. Wayne House, Zondervan Handbook of Biblical Archaeology (Grand Rapids: Zondervan, 2017), 263.
6 Clyde E. Fant y Mitchell G. Reddish, Lost Treasures of the Bible. (Grand Rapids: William B. Eerdmans Publishing Company, 2008), 308.
7 Craig Evans, Jesus and His World: The Archaeological Evidence. (Louisville: Westminster John Knox Press, 2013), 38-58.
8 Scott Stripling, “The Rise of the Synagogue in Biblical Times.” Bible and Spade. Vol. 33. No. 3 (Verano 2020), 14.
9 CIJ no. 1404.
10 Scott Stripling, “The Rise of the Synagogue in Biblical Times.” Bible and Spade. Vol. 33. No. 3 (Verano 2020), 7.
11 Todd Bolen, “The Pool of Siloam.” BiblePlaces.com. https://www.bibleplaces.com/poolofsiloam/ (Marzo 25, 2021).
12 Zdravko Stefanovic, “Jacob’s Well.” The Anchor Bible Dictionary 3. (New York: Doubleday, 1992), 609.
13 Randall Price y H. Wayne House, Zondervan Handbook of Biblical Archaeology (Grand Rapids: Zondervan, 2017), 285.
14 Andre Parot, citado por Ferrell Jenkins, “”Jacob’s Well – from Jacob to Jesus.” Sept. 9, 2012. https://ferrelljenkins.blog/2012/09/09/jacobs-well-from-jacob-to-jesus-2/ (Accessed March 26, 2021).
15 Todd Bolen, “Southern Temple Mount.” BiblePlaces.com.  http://www.bibleplaces.com/southerntm/ ( Marzo 25, 2021).
16 Josefo, Antigüedades, 15.5.1.
17 Randall Price y H. Wayne House, Zondervan Handbook of Biblical Archaeology (Grand Rapids: Zondervan, 2017), 211.
18 Josefo, Antigüedades, 18.2.2.
19 Clyde E. Fant y Mitchell G. Reddish, Lost Treasures of the Bible. (Grand Rapids: William B. Eerdmans Publishing Company, 2008), 316.
20 Ibid, 312.
21 Nico Haas, “Anthropological Observations on the Skeletal Remains from Giv’at ha-Mivtar,” Israel Exploration Journal 20, no. 1 (1970), 38–59.
22 John J. Davis, “Rethinking The Crucified Man From Giv’at Ha-Mivtar.” Bible and Spade. Vol. 15. No. 4 (Otoño 2002).  Online: https://biblearchaeology.org/new-testament-era-list/4185-rethinking-the-crucified-man-from-givat-hamivtar (Marzo 26, 2021).
23 Kristen Romey, “Unsealing of Christ’s Reputed Tomb Turns Up New Revelations” National Geographic. Octubre 31, 2016. https://news.nationalgeographic.com/2016/10/jesus-christ-tomb-burial-church-holy-sepulchre/ (Marzo 26, 2021).
24 Eusebio, La vida de Constantino, 3.26.
25 Jerónimo, Cartas 58, 6.120.
26 Eusebio, La vida de Constantino, 3.27-33.
27 John McRay, Archaeology and the New Testament. (Grand Rapids: Baker Academic, 1991), 216.
28 Clyde Billington, “The Nazareth Inscription: Proof of the Resurrection of Christ?” Associates for Biblical Research. https://biblearchaeology.org/research/new-testament-era/4658-the-nazareth-inscription-proof-of-the-resurrection-of-christ (Marzo 26, 2021).

 

 

 

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